ENTREVISTAS
Marina Bollaín dirige 'Jugar con fuego' en el Teatro de La Zarzuela
La directora de escena y responsable del Centro de Documentación de Artes Escénicas y la Música, Marina Bollaín, se enfrenta al reto de subir al escenario del Teatro de La zarzuela una obra fundacional y favorita del público: Jugar con fuego, de Barbieri y De la Vega. Una oportunidad única para actualizar los códigos y reflexionar sobre los espacios donde se articula el poder.
Marina Bollaín vuelve al género lírico español. ¿Cómo encuentra al paciente? La directora de escena lo tiene claro: “El Teatro de La Zarzuela tiene una ocupación que es la envidia de cualquier teatro en España y Europa. Creo que ese público no se pierde, es un tipo de espectador que, aunque a veces afronte espectáculos que no le gusten, vuelve”, afirma a ÓPERA ACTUAL ante su debut en un título fundacional de Barbieri como es Jugar con fuego. “El Teatro madrileño tiene unos precios fantásticos y una enorme calidad en sus producciones… No veo el peligro. Sé que el público envejece, pero otro va llegando. Siempre hay personas que a partir de una edad se interesan por la zarzuela”, asegura quien conoce bien el género habiendo dirigido, entre otros títulos líricos, La verbena de la Paloma y La del Manojo en la T4, una adaptación del célebre título de Sorozábal.
¿Qué le preocupa a la hora de poner en marcha una producción?
En cualquier cosa que pongas en pie hay un buen número de decisiones que tomar y siempre hay que ser creativo. La primera vez que dirigí me impresionó el número de preguntas que todo el mundo me hacía. ¿Esto va aquí o aquí? ¿Esto rojo o negro? ¿Más alto o más bajo? Se te presupone una respuesta a cada cuestión, y tardas un tiempo en coger músculo… Una parte del trabajo, la que tiene que ver con el texto, es exactamente igual que en una obra de teatro: hay que mirar las intenciones, lo que quiere el personaje, qué se lo impide, qué subtexto tiene. Por el lado musical la peculiaridad es que tiene un lenguaje propio que afortunadamente entiendo y hay que interpretar sin subrayar todo veinte veces. En escena me gusta que nada estorbe al cantante, algo que me sale natural tal vez por mi formación como cantante. Nunca trabajo con coreógrafos porque, en principio, me sale de manera natural aunque no tenga la capacidad de crear movimientos como un coreógrafo. Me molesta muchísimo el ruido, por lo mismo por lo que si está sonando música no me agrada que suenen cosas; y si suenan es porque no hay más remedio. También me gusta adaptar las obras a la actualidad.
¿Es lo que ha hecho en Jugar con fuego?
He empezado por preguntarme de qué habla Jugar con fuego. La peripecia es muy sencilla, pero el tema de fondo son las clases sociales. Una mujer se disfraza en una fiesta popular y tiene un encuentro con un plebeyo que luego irrumpe en su vida aristocrática y la pone en un brete. Muy sencilla, como digo, pero nos sugiere en primer lugar una fiesta popular donde aristócratas y plebeyos se divierten…
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