Opulencia y contención para ‘Dido y Eneas’

Madrid

06 / 02 / 2024 - José María MARCO - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
eneas madrid Versión de concierto de 'Dido y Eneas' de Purcell en el Teatro Real © Teatro Real / Javier DEL REAL
eneas madrid La mezzo Joyce DiDonato, protagonista de 'Dido y Eneas' © Teatro Real / Javier DEL REAL
eneas madrid Fatma Said (Belinda)y Joyce DiDonato (Dido) © Teatro Real / Javier DEL REAL

Teatro Real / Palau de la Música de València

Purcell: DIDO & AENEAS

En versión de concierto

Joyce DiDonato, Fatma Said, Andrew Staples, Hugh Cutting, Carlotta Colombo, Beth Taylor, Massimo Altieri, Alena Dantcheva, Anna Piroli. Il Pomo d’Oro. Dirección: Maxim Emelyanychev. 4 de febrero de 2024.

Después de su paso por el escenario de los Teatros del Canal la temporada pasada (ver crítica en este enlace), regresó Dido y Eneas a Madrid, esta vez en versión de concierto y en el escenario del Teatro Real con una compañía que dos días más tarde anunciaba parada en el Palau de la Música de Valencia.

Obra breve, intensa y contrastada, muy querida del público, es todo un desafío para su protagonista femenina, y no por la especial dificultad del papel —a pesar de los cromatismos del aria final—, sino por la dificultad de renovar un papel en el que inevitablemente se recuerdan nombres como Janet Baker, Victoria de los Ángeles o Jessye Norman… Incluso Kirsten Flagstad, al final de su carrera, recreó una Dido tan doliente como majestuosa.

Joyce DiDonato se enfrentó a la mítica reina de Cartago con todo su conocimiento y su experiencia. Se permitió así una extrema sutileza en la expresión, partiendo de los matices oscuros de la voz al principio, en el dúo con Belinda. Pasó luego a una progresiva luminosidad con la llegada del amor. Más tarde llegó la explosión de ira y de orgullo con el anuncio de la partida del amante. Y, al final, la vuelta a las tonalidades sombrías —pero no opacas— de una voz que ha ido adquiriendo, hasta el momento del lamento suicida, una opulencia nueva, compuesta de todos los matices y los colores que ha ido recreando. Es extraordinario cómo, en un papel tan breve, una gran artista logra sintetizar la variedad de registros emocionales de una mujer enamorada y abandonada, como una heroína de Ovidio, pero también toda una carrera musical que llega a su máximo esplendor en los últimos minutos. Fabulosa DiDonato.

"Joyce DiDonato se permite una extrema sutileza en la expresión, partiendo de los matices oscuros de la voz al principio, en el dúo con Belinda"

El barítono Andrew Staples le dio la réplica con variedad y nobleza en un papel poco lucido como el de Eneas, al que dotó de una dignidad a tono con la de la protagonista. La Belinda de Fatma Said resultó más conmovedora de lo que suele darse con este papel, quizás por su composición absolutamente clásica y contenida, muy francesa, del papel de confidente. La mezzo Beth Taylor compuso una espléndida y diabólica Bruja, con una entrada digna de una contralto en todo su esplendor. La acompañaron, muy bien, y no sin algún toque de humor, Alena Dantcheva y Anna Piroli, además del joven contratenor Hugh Cutting, estupendo en el papel del malvadísimo y traicionero espíritu.

Andrew Staples y Carlotta Colombo se lucieron también en el hermoso y contenido oratorio Jephté, de Carisimi, que fue ofrecido como complemento de la ópera de Purcell, a modo de introducción. Coprotagonista de la velada fue la orquesta de Il Pomo d’Oro, bajo la dirección del exuberante y comprometido Maxim Emelyanychev; la formación no relaja nunca su altísimo nivel de exigencia en precisión, expresividad y riqueza del sonido, ajena a cualquier manierismo y exceso sentimental. Resultó extraordinario el Coro de la misma agrupación, relativamente reciente y que ha alcanzado en pocos años una gran belleza de sonido y una infinita paleta de posibilidades expresivas que parece ser infinita. Gran éxito, con el teatro lleno.  * José María MARCO, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL

Joyce DiDonato: directa al alma en Valencia

El Palau de la Música de València recibía a Joyce DiDonato. La estrella de la ópera volvía a un escenario que solo había pisado en 2013. Aunque es cierto que en Les Arts ha actuado en las últimas temporadas en dos ocasiones, lo cierto es que son pocas las veces que la se ha disfrutado en la ciudad de su talento interpretativo. En esta ocasión lo hacía como protagonista de Dido and Aeneas de Purcell. Pese a ser una versión en concierto, la mezzo se hizo dueña del escenario gracias a su fuerte carisma y personalidad, pero, además, logró emocionar gracias a un canto sincero, intenso que dispara directamente al alma. Estilísticamente, su interpretación fue impecable controlando el vibrato y con una emisión típicamente barroca a partir de la cual ir coloreando cada frase y cada palabra para lograr el mayor efecto expresivo.

La mezzo logra hacer con su interpretación una auténtica referencia en el papel. Pero no fue la única protagonista, el tenor Andrew Staples fue un Eneas de estilo y vocalidad típicamente barrocos. La mezzo Beth Taylor impresionó como bruja pues logró un punto expresivo dándole al personaje un toque histriónico sin caer en el mínimo exceso, sino siempre dentro de los parámetros del canto historicista. Por su parte, Fatma Said fue una exquisita Belinda. Maxim Emelyanychev ofreció una interpretación flexible, nítida y repleta de matices y efectos escénicos. Il pomo d’oro embelesó por la nitidez de sus músicos, aunque mención especial merece el coro que debutaba en el auditorio y recibió el más intenso de los aplausos. El programa se completó con una espléndida interpretación del oratorio Jephté de Carissimi que contó como excelsos protagonistas con la soprano Carlotta Colombo de nítida y evocadora voz, y con Andrew Staples quien también ocupó el papel protagonista del oratorio.  * César RUS, corresponsal en Valencia de ÓPERA ACTUAL