CRÍTICAS
INTERNACIONAL
Médicos y traumas en la nueva ópera de Tobias Picker
San Luis
Opera Theatre of Saint Louis
Tobias Picker: AWAKENINGS
Estreno absoluto
Andres Acosta, David Pittsinger, Adrienne Danrich, Jarrett Porter, Susanna Phillip, Marc Molomot, Katharine Goeldner, Angel Azzarra, Jarred V. Esguerra, Daniela Magura, Manfred Anaya, Rachel Blaustein, Melissa Joseph, Keith Klein, Elissa Pfaender. Dirección musical: Robert Kalb. Dirección de escena: James Robinson. 23 de junio de 2022.
La compañía del Opera Theatre of Saint Louis, que estrenó la obra Fire Shut Up in My Bones que inauguró la temporada del Metropolitan, regresó a su casa por primera vez desde 2019 con un estreno absoluto, una reposición y el debut de la nueva directora musical, Daniela Candillari, que resultó ser el factor más consistente en la Carmen de Rodula Gaitanou que pudo verse ambientada en la España de Franco.
El estreno del verano (pospuesto desde 2020) ha sido Awakenings de Tobias Picker, basada en el libro de Oliver Sacks. Una serie de estudios sobre casos médicos puede parecer un material poco idóneo para una ópera, pero la descripción de Saks de un conjunto de pacientes que sufren de la enfermedad del sueño y que son sometidas a una droga experimental ha inspirado ya toda una serie de adaptaciones escénicas, una película en 1990 y un ballet en 2010, este último también de Picker. Con un nuevo libreto de Aryeh Lev Stollman (neuróloga y pareja del compositor), los personajes volvieron a la existencia verbal como en el relato de Sacks.
El director de escena James Robinson sacó el máximo partido de su equipo de diseño, con unos decorados mínimos y modulares que a menudo se movían más que los propios personajes. Picker y Stollman condensaron sabiamente el número de casos en tres pacientes. La soprano Susanna Phillips (Rose) despierta para continuar viviendo apaciblemente en el pasado, mientras la Miriam de Adrienne Danrich se reúne con su hija y su abuela, a quienes se había dicho que ella estaba muerta. En cuanto al Leonard de Marc Molomot, el paciente de Saks más introspectivo, tiene que confrontar sus tardías necesidades adolescentes como adulto con la nueva relación con su anciana madre, un rol cantado con dulzura por Katharine Goeldner. El barítono Jarrett Porter en el rol de Saks supo transmitir la compasión del médico, aunque su registro grave quedó a menudo ofuscado por la orquestación.
La música de Picker es predominantemente tonal y eminentemente cantable. El problema principal de la ópera radica en la narración. Aunque Saks era un autor famoso por su tolerancia con las adaptaciones de sus obras incluso i se modificaban los hechos en busca de verdades más profundas, cabe preguntarse cómo hubiera reaccionado al ver a Leonard pedir un enfermero masculino –el dúo de Molomat con el Rodrigues de Andres Acosta es uno de los momentos fuertes de la partitura– y revelar su homosexualidad. En el primer caso se trata de un cambio gratuito y en el segundo de una interpolación innecesaria para la trama. Picker, el compositor, sufre del síndrome de Tourett y fue paciente de Saks; Stollman, el libretista, fue amigo del escritor y colega de profesión. Pero si se considera que Sacks era conocido por su timidez y que nunca hubiera revelado en público su orientación sexual, hacerlo en la ópera puede considerarse un abuso de confianza. * Ken SMITH, colaborador de ÓPERA ACTUAL
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