El Met marca el rumbo hacia la diversidad

Nueva York

22 / 10 / 2021 - Rebeca BLANCO - Tiempo de lectura: 4 min

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fireshutupinmybones-operaactual-met (3) Angel Blue como Loneliness y Will Liverman como Charles © MET / Ken HOWARD
fireshutupinmybones-operaactual-met (3) Angel Blue como Destiny, Walter Russell III como Charles-Niño, Latonia Moore como Billie y Will Liverman como Charles © MET / Ken HOWARD
fireshutupinmybones-operaactual-met (2) Una imagen del montaje de James Robinson y Camille A. Brown © MET / Ken HOWARD

The Metropolitan Opera House

Terence BLANCHARD: FIRE SHUT UP IN MY BONES

Inauguración de la temporada

Will Liverman, Latonia Moore, Angel Blue, Ryan Speedo Green, Chris Kenney, Chauncey Packer, Walter Russell III, Donovan Singletary, Brittany Renee. Dirección musical: Yannick Nézet-Séguin. Dirección de escena: James Robinson y Camille A. Brown. 16 de octubre de 2021.

Tras el largo parón pandémico, la Metropolitan Opera de Nueva York levantó por fin su telón. Parece que esta larga pausa ha permitido reflexionar a la casa que ahora se plantea ser más inclusiva y variada de cara a esta temporada, inaugurado así su escenario con la primera ópera firmada por un compositor afroamericano. Fire Shut Up in My Bones está compuesta por Terence Blanchard, un trompetista de jazz y compositor cinematográfico que ha hecho sus primeros pinitos con la ópera. Primero con Champion, que se estrenó en el St. Louis Opera Theatre en 2013, y después con esta Fire Shut Up in My Bones, estrenada en 2019, pero que ahora el Met recoge para darle más visibilidad. El libreto de Kasi Lemmons es la adaptación de la autobiografía del autor afroamericano Charles Blow, el drama de un joven que debe lidiar con los problemas de una sociedad racista y una vida llena de abusos.

En cuanto a la partitura, Blanchard, que sabe muy bien lo que hace, homenajea al jazz sin olvidarse de la ópera. Su estructura ecléctica y divergente se deja llevar más por matices jazzísticos que por la forma clásica, dejando un ritmo mucho más frenético, sin embargo su naturalidad orquestal y el dramatismo vocal crean un maridaje perfecto.

"En el papel principal destaca Will Liverman: una interpretación con buena proyección, timbre encantador y ternura interpretativa que conmueve en el patio de butacas"

Yannick Nézet-Séguin se puso al frente de la orquesta del Met y el reparto estuvo encabezado por Will Liverman y las sopranos Angel Blue y Latonia Moore. Dividida en tres actos, el viaje comienza con un Charles niño, interpretado con absoluta genialidad por Walter Russell III, que encarna a un personaje marcado por los abusos y la exclusión social que se embarca en una vida llena de tormentos y traumas. Pero tampoco es fácil el papel de madre a la que da vida Latonia Moore, un rol enrevesado y difícil que la soprano defiende con solvencia. En el papel principal destaca Will Liverman, como el Charles adulto, un personaje atemorizado que contrasta, pero no desentona, con la dulce resolución del barítono a nivel vocal. Su interpretación llegó con buena proyección, un timbre fascinante y una ternura interpretativa que conmovió al patio de butacas.

Angel Blue interpreta un tres por uno en la misma representación. La soprano norteamericana hace las veces de dolor y gloria, atormentando al protagonista como Destiny y Loneliness primero y convirtiéndose después en Greta, el amor universitario de Charles. Su paso por el escenario está repleto de contrastes y su voz se tercia, según el rol, a veces suave, otras pícara, lacrimosa, agresiva… El abanico dramático de la soprano es interminable.

Con este estreno queda claro que se necesitan más historias contemporáneas como esta sobre los escenarios, historias que enfrenten en escena problemas que hagan empatizar al público actual, y parece que el Met ha decidido hacer su parte. Desde luego, este comienzo de temporada es un más que merecido sobresaliente.  * Rebeca BLANCO, crítica en Nueva York de ÓPERA ACTUAL