Corselli pide paso de la mano de Alberto Miguélez Rouco

Madrid

15 / 11 / 2024 - Mario MUÑOZ - Tiempo de lectura: 3 min

corselli madrid 'La cautela de la amistad', dirigida por Alberto Miguélez Rouco © CNDM / Elvira MEGÍAS
corselli madrid Alberto Miguélez Rouco dirigiendo a Los Elementos © CNDM / Elvira MEGÍAS
corselli madrid 'La cautela de la amistad', dirigida por Alberto Miguélez Rouco © CNDM / Elvira MEGÍAS

Centro Nacional de Difusión Musical

Corselli: LA CAUTELA DE LA AMISTAD Y ROBO DE LAS SABINAS

En versión de concierto

Jone Martínez, Natalie Pérez, Carlotta Colombo, Lucía Cahiuela, Aurora Peña, María Espada y Judit Subirana. Ensemble Los Elementos. Dirección y clave: Alberto Miguélez Rouco. Auditorio Nacional, 10 de noviembre de 2024.

El progresivo proceso de recuperación de Francesco Corselli parece estar dando sus frutos, incluyendo formato grande y pequeño, religioso o profano. Corselli vivió varias décadas en Madrid y la importancia de su figura en la Corte y Capilla Real de aquellos mediados del siglo XVIII es superlativa. Y no se trata solo de su papel como compositor, sino también como dinamizador de la vida cultural madrileña y modernizador de estilos, plantillas e instituciones. Ya se pudo ver hace un tiempo su Achille in Sciro en el Teatro Real (ver crítica en este enlace) y en esta ocasión, bajo el alero del CNDM, le llegaba el turno a La cautela en la amistad y robo de las sabinas.

La ópera tiene sus peculiaridades, para empezar, ser la única del compositor en castellano y, para continuar, por estar protagonizada íntegramente por cantantes femeninas. El estilo musical es el de su primera época en Madrid, una música muy influenciada por todo lo napolitano, que Corselli enriquece instrumentalmente para darle cierta exuberancia sin apenas coquetear con lo galante, algo que sí pasará años más tarde. A pesar de sus rasgos de modernidad, intenta acercarse también a las dinámicas y costumbres musicales de la capital, incluyendo la típica pareja de graciosos. Todo ello fue íntegramente respetado por Alberto Miguélez Rouco, Premio ÓPERA ACTUAL 2023, director del conjunto Los Elementos y encargado en todos los aspectos de la feliz recuperación en tiempos modernos de este título.

"Jone Martínez como Tacio volvió a demostrar su dominio en este tipo de papeles, en este caso más complejos porque las arias de lucimiento no se revestían de coloratura al uso, sino que iban un punto más lejos"

Musicalmente hablando, la “orquesta de amigos” (como la denominaba su director) funciona a las mil maravillas, entre otras cosas, porque tiene una mezcla muy bien medida de experiencia y empuje joven. Por otro, porque huye del entusiasmo sin medida de otras agrupaciones. Se buscan los contrastes, pero no basan su relato musical en los extremos, sino en la construcción del fraseo que mejor acompañe a la acción, por un lado, y a la cantante, en otro. Ese cuidado en los alrededores del canto delata la doble vocación de Miguélez, con una carrera paralela como contratenor.

La trama es tan elaborada como inverosímil, así que la defensa de los personajes se basó íntegramente en las calidades del canto. Curiosamente, el dúo de graciosos Pastelón y Julieta (interpretado por Judit Subirana y Aurora Peña) consiguió un éxito sobresaliente, a pesar de las dificultades que presenta hacer reír a un público de hoy con códigos de ayer. Jone Martínez como Tacio volvió a demostrar su dominio en este tipo de papeles, en este caso más complejos porque las arias de lucimiento no se revestían de coloratura al uso, sino que iban un punto más lejos. También a gran nivel Carlotta Colombo (Eresilea), tal vez el personaje más elaborado en cuanto a emociones se refiere de toda la ópera. Con elegancia y gusto en el fraseo, como siempre, estuvo María Espada, sabiendo jugar a lo expansivo o a la intimidad según lo requiriera la música. Reconocimiento especial a Lucía Cahiuela, subida al carro en el ultimísimo momento a cuenta de la sustitución de Carol García, pero que nunca pareció recién llegada: bastaba con escuchar su aria inicial, con compases traídos directamente de L’Olimpiade de Vivaldi, para comprobar su acertada elección. En definitiva, una tarde de reivindicación de Corselli, aunque en realidad lo único que pide el compositor es espacio en las salas. De defenderlo ya se ocupa sola su música.  * Mario MUÑOZ, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL

.wt-cli-cookie-bar-container { display: none !important; } #etiquetas_noticias_relacionadas, #pf-src-icon, #cabecera_noticia { display: none !important; } #pf-content #pf-header-img { max-height: 100px !important; margin-bottom: 40px !important; } #pf-content img { width: 100% !important; height: auto !important; } #printfriendly img { width: 100% !important; height: auto !important; }