CRÍTICAS
INTERNACIONAL
'Antony and Cleopatra' de John Adams: la tragedia clásica renovada bajo la lupa del poder mediático
Nueva York
The Metropolitan Opera House
Adams: ANTONY & CLEOPATRA
Julia Bullock, Taylor Raven, Gerald Finley, Brenton Ryan, Alfred Walker, Paul Appleby, Jarrett Ott, Kevin Short, Elizabeth DeShong, Michael Adams, Eve Gigliotti. Dirección musical: John Adams. Dirección de escena: Elkhanah Pulitzer. 3 de junio de 2025.
La producción de Antony and Cleopatra de John Adams en el Metropolitan Opera House reafirma al compositor como uno de los más consolidados de la ópera contemporánea. Esta obra, que tuvo su estreno absoluto en 2022 en la Ópera de San Francisco y que posteriormente se presentó en el Liceu de Barcelona, llegó a Nueva York bajo la dirección escénica de Elkhanah Pulitzer, quien traslada la tragedia clásica a la década de 1930, en un montaje que fusiona el drama histórico con imágenes inspiradas en la propaganda fascista y la manipulación mediática, ofreciendo así una mirada novedosa y crítica sobre la historia. En esta propuesta, Antony and Cleopatra pone el foco en la representación de dos líderes poderosos, intensos y egocéntricos, atrapados en sus pasiones y ambiciones mientras el mundo a su alrededor se desangra.
John Adams, quien además empuñaba la batuta en esta ocasión, ha demostrado a lo largo de su carrera un dominio excepcional para capturar la grandeza y complejidad del ser humano, como lo evidencia su extenso repertorio de óperas en clave biográfica. En esta partitura, impregnada de sutiles alusiones a Egipto, destaca el uso del címbalo, cuya sonoridad aporta una atmósfera distintiva y exótica. Lejos de recurrir a clichés musicales, logra una evocación sofisticada que enriquece la textura sonora sin recurrir a estereotipos musicales evidentes.
La puesta en escena de Pulitzer, reconfigura a Cleopatra y Marco Antonio como figuras públicas atrapadas bajo un escrutinio constante, en un mundo saturado de símbolos de poder y control. La escenografía, diseñada por Mimi Lien, incorpora una gigantesca pantalla que transporta al espectador a diversos escenarios —de Alejandría a Roma— mediante el uso de fragmentos de noticieros y filmes de propaganda de la década de 1930. Este recurso no solo construye un entorno donde la manipulación mediática cobra protagonismo, sino que también evoca la maquinaria de la industria cinematográfica de la primera era dorada de Hollywood y su papel en la fabricación de héroes y villanos políticos. Cabe destacar el vestuario diseñado por Constance Hoffman, notable por su elegancia y riqueza cromática y guiños al Egipto antiguo, pero impregnado del esplendor y el glamour de los años treinta, convirtiéndose en una de las piezas clave de esta producción y reforzando la fusión entre pasado y modernidad.
En el centro de esta historia se encuentran las interpretaciones vocales que dan vida a los protagonistas. Julia Bullock encarnó a Cleopatra con una intensidad dramática y física notable: su voz, de timbre medio rico y aterciopelado, se adaptó a la perfección a las líneas líricas de Adams; además ofreció una interpretación actoral desgarradora, dotando al icónico personaje de una profunda complejidad emocional. Gerald Finley ofreció un Antony menos arrollador y más vulnerable, con una tesitura baritonal que transita desde colores de un tono áspero e imponente hacia una expresividad más dulce y suave conforme avanza la ópera; su actuación equilibraba el poder y la fragilidad del personaje, reflejando un hombre atrapado entre su rol público y sus emociones privadas.
Paul Appleby, en el papel de César, sobresalió como un tenor de timbre claro y cortante que aportaba la autoridad necesaria para un villano político: su presencia vocal marcó la contundencia del personaje, especialmente en las escenas de confrontación con Antony, donde la música refleja la lucha por el poder. En roles secundarios, Jarrett Ott como Agripa y Taylor Raven como Charmian aportaron interpretaciones frescas y sólidas; Ott exhibió un canto potente y claro, mientras que Raven impresionó con su tesitura de contralto, muy expresivo. Alfred Walker, encargado de dar vida a Enobarbus, brindó una actuación con matices sutiles y un timbre de bajo-barítono que añadió profundidad y humanidad a su monólogo.
Antony y Cleopatra, una de las últimas óperas que se presentarán esta temporada, representó el broche de oro a la extraordinaria labor que el coliseo está realizando al apostar por nuevas propuestas con un enfoque crítico y comprometido con problemáticas sociales, trayendo además carne fresca para un público posiblemente más joven y ofreciendo nuevos puntos de vista sobre el género operístico. * Rebeca BLANCO PRIM, corresponsal en Nueva York de ÓPERA ACTUAL
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