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Monica Conesa, soprano que participa en Operalia: “Me motiva presentarme frente a un jurado reputado”
Con tan solo 24 años, la soprano estadounidense de origen cubano Monica Conesa debutó en la Arena de Verona cantando el rol principal de Aida. Fruto de su gran interpretación, un año después, en la celebración del centenario del festival veraniego italiano, la cantante repitió con el mismo rol. Formada en su país natal con el maestro Mauricio Trejo, Conesa también ha ganado prestigiosos concursos internacionales y actualmente es una de las finalistas de la edición de 2024 de Operalia.
La soprano cubanoestadounidense Monica Conesa (Jackonsville, Florida, 1996) es la única finalista de origen iberoamericano de la edición de 2024 del concurso Operalia, que este año se celebra del 15 al 21 de septiembre en Bombay (India). Hija de una familia aficionada a la ópera, participó desde pequeña en producciones líricas en un coro infantil; empezó su formación vocal con clases particulares en Sarasota, Florida, para más tarde cursar una licenciatura en canto en Nueva York. Ahí continúa su preparación con el maestro Mauricio Trejo. Ha ganado el primer premio en el Concurso Internacional de Canto de Ópera Fausto Ricci 2021 en Viterbo, con Josep Carreras como presidente del jurado, y ese mismo año también ganó el primer premio en el Concurso Maria Caniglia en Sulmona. Pese a su corta edad, ya ha llegado a debutar en la Arena de Verona, nada más y nada menos que con el rol principal de Aida en 2022 y 2023.
¿Cuándo decidiste dedicarte al canto profesionalmente?
Fue amor a primera vista. Sucedió con un DVD que me obsequió mi abuelo del maestro Plácido Domingo, con Rolando Villazón y Anna Netrebko cantando bajo la batuta del maestro Marco Armiliato desde Berlín. Fue en ese momento que comprendí esa conexión simbiótica que tenía con la ópera.
¿Qué profesores han marcado tu época de estudio?
Cuando fui aceptada para hacer mi licenciatura en canto en Nueva York, me sucedió algo poco convencional: en un periodo muy corto de tiempo pasé por más de tres estudios probando deferentes maestros. Sin embargo, no estaba satisfecha. Fui instruida en deferentes técnicas y metodologías para aprender canto, pero de alguna forma no estaba teniendo los resultados que esperaba. Este proceso de autodescubrimiento vocal, me llevó por un camino muy particular en el que finalmente conocí al maestro Mauricio Trejo, que me dijo: «Si queremos procurar voces y carreras como las de antes, tenemos que seguir la disciplina y forma de trabajo de esos cantantes a los que admiramos tanto». Se comprometió conmigo a trabajar diariamente –esto fue durante la pandemia– y yo le brindé toda mi disciplina. Desde ese día seguimos cultivado el canto todos los días. Gracias al camino que seguí con el maestro Trejo tuve la oportunidad de subir al escenario de la Arena de Verona con el papel titular de Aida.
¿Cuáles son los cantantes que más te han inspirado?
Los artistas a los que personalmente admiro son Rosa Ponselle, Lina Bruna Rasa, Claudia Muzio, Luisa Tettrazzini, Elvira de Hidalgo, Beniamino Gigli, Tito Schipa, Giacomo Lauri Volpi, George London, Richard Tucker, Titta Ruffo, Francisco Araiza, Josep Carreras y, por supuesto, al maestro Plácido Domingo.
Has ganado el Premio Fausto Ricci 2021 y el Maria Caniglia. ¿Te parece importante participar en concursos? ¿Cómo se te ocurrió presentarte a Operalia?
Es importantísimo encontrar concursos en los que sientes que tu nivel de trabajo va a representarte bien frente al jurado. Mi maestro siempre observa cuidadosamente a quienes están en el jurado de determinados concursos. Y me motiva prepararme para presentar mi trabajo frente a personas que tienen una reputación de seriedad y profesionalidad. Es bajo este criterio que consideramos que después de las oportunidades profesionales que he tenido en el mundo de la lírica, sería un buen momento para presentarme en un concurso de la envergadura de Operalia.
Tu debut profesional ha sido como Aida en Verona. ¿Qué supuso que te volvieran a contratar un año después?
De hecho, mi debut fue a los 24 años, en 2022. Y lo que fue una cosa bella del destino es que canté bajo la batuta de maestro Armiliato… Eso fue una de las coincidencias de la vida que no me deja de sorprender y me brinda un gran sentido de gratitud con la vida y con Dios. Mi debut me abrió la puerta para que la Arena de Verona me invitara a clausurar la temporada ese mismo año. La Fundación Arena de Verona me dio la grandísima oportunidad y le agradezco la confianza que depositó en mí para debutar el rol de La Gioconda en el Teatro Filarmónico. El siguiente año fui invitada a promover la temporada con un tour en el que anunciábamos que la Arena celebraría el centenario en el 2023. Así fue como regresé al escenario con la producción de Aida de Stefano Poda, que sustituía la de Franco Zeffirelli. Ese año tuve la oportunidad de cantar diversas funciones de Aida y fue un trabajo verdaderamente fascinante para mí.
¿Tienes proyectos para cantar en España o en algún teatro importante? ¿Qué roles te gustaría cantar próximamente?
Este año debuto el rol de la Contessa en Le nozze di Figaro en Shanghái y en Turín, abriendo la temporada. Igualmente, debutaré el rol de Tosca en Bonn, y estoy muy entusiasmada por visitar ese teatro. Recientemente, tuve la oportunidad de hacer mi debut en Seattle con el rol de Nedda. Me considero sumamente privilegiada y estoy agradecida de tantas oportunidades. En España canté La Dolores en Oviedo (ver crítica en este enlace) y espero pronto volverme a encontrar con el público español, que entonces me recibió muy calurosamente y al cual aprecio mucho.– ÓA
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