El Maestranza presenta por primera vez ‘Iphigénie en Tauride’

La ópera de Gluck subirá a escena en un montaje de Rafael R. Villalobos, con Raffaella Lupinacci y Edward Nelson como protagonistas

07 / 02 / 2025 - ÓPERA ACTUAL - Tiempo de lectura: 2 min

gluck tauride El equipo artístico de 'Iphigénie en Tauride' en Sevilla © Teatro de La Maestranza
gluck sevilla La producción de Rafael R. Villalobos de 'Iphigénie en Tauride' © Teatro de La Maestranza

 Sevilla

Teatro de La Maestranza

Gluck: IPHIGÉNIE EN TAURIDE

 FEB / 11, 13, 15

Iphigénie: Raffaella Lupinacci. Thoas: Damián del Castillo. Oreste: Edward Nelson. Pylade: Alasdair Kent. Diana / Primera Sacerdotisa: Sabrina Gárdez. Segunda Sacerdotisa / Una mujer griega: Mireia Pintó. Un escita / El Ministro: Andrés Merino. Una Sacerdotisa: Julia Rey. Clitemnestra: Beatriz Arjona. Agamenón: Nacho Gómez. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro Teatro de La Maestranza (Dir.: Iñigo Sampil). Dirección musical: Zoe Zeniodi. Dirección de escena: Rafael. R. Villalobos.

La temporada lírica del Teatro de La Maestranza continúa en el mes de febrero, los días 11, 13 y 15, con la ópera Iphigénie en Tauride del compositor alemán Christoph Willibald Gluck. Llega en una coproducción del coliseo andaluz, la Opera Ballet Vlaanderen y la Opéra Orchestre National Montpellier con dirección escénica del español Rafael R. Villalobos, uno de los más ascendentes y reconocidos profesionales de la escena lírica internacional. En tres funciones, bajo la batuta de la griega Zoe Zeniodi, regresan al Maestranza la mezzosoprano Raffaella Lupinacci, después de su Adalgisa en Norma la temporada pasada, y el barítono Edward Nelson, tras su magistral interpretación como Pelléas en 2022. La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y el Coro Teatro de La Maestranza también formarán parte de este estreno, primera vez que esta obra maestra del periodo de renovación de la ópera, acometida por Gluck, suba a ese escenario.

En la presentación de la ópera a los medios el director del Maestranza, Javier Menéndez ha recordado que «Gluck revoluciona la ópera poniendo la música al servicio de la estructura dramática de la obra, y eso supone un cambio y un puente del barroco al romanticismo». La heroína de Eurípides es protagonista de muchas óperas y versiones teatrales, incluso del mismo Gluck, que compuso poco antes Iphigénie en Aulide, fascinado por la mitología y la literatura clásicas. Ifigenia es condenada por su padre, Agamenón, a ser sacrificada como exigencia del Oráculo, salvada por la diosa Artemisa y llevada a Táuride, donde será sacerdotisa en el templo de su benefactora. Allí tendrá la potestad de salvar, ignorando quién es, a su hermano Orestes, desobedeciendo al rey Toante que quiere aplacar las iras del Olimpo. Una trama de equívocos y desafíos que los dioses alientan como un juego.

Iphigénie en Tauride, última gran obra del maestro alemán, se estrenó en París en 1779 con libreto del francés Nicolas-François Guillard. Se dice que fue un encargo del director de la ópera parisina que hizo simultáneamente a Gluck y a Piccinni, intentando fomentar la rivalidad entre ambos. La del alemán fue un éxito desde el primer momento mientras que la del italiano pasó sin pena ni gloria.– ÓA

.wt-cli-cookie-bar-container { display: none !important; } #etiquetas_noticias_relacionadas, #pf-src-icon, #cabecera_noticia { display: none !important; } #pf-content #pf-header-img { max-height: 100px !important; margin-bottom: 40px !important; } #pf-content img { width: 100% !important; height: auto !important; } #printfriendly img { width: 100% !important; height: auto !important; }