ENTREVISTAS
Vanessa Goikoetxea, soprano: “Cantando Tosca doy un paso hacia papeles más dramáticos”
En los últimos años, esta soprano vasca nacida en Florida está recogiendo los frutos del trabajo bien hecho. La dedicación y el trabajo diario, como ella misma resalta en cada entrevista, constituyen la base que le han llevado a ser cabeza de cartel en grandes teatros como la Dresden Semperoper o la Royal Opera House de Londres. La última conversación que mantuvo con ÓPERA ACTUAL fue en marzo de 2020, durante los primeros días de confinamiento. Muchas cosas han cambiado desde entonces en la trayectoria de esta cantante que este mes debuta nada menos que el personaje de Tosca en el Maestranza de Sevilla en la coproducción con el Liceu del director de escena sevillano Rafael R. Villalobos (Ver reparto).
Visto en perspectiva, a diferencia de muchos compañeros que estuvieron meses sin trabajar, la pandemia y concretamente el período de confinamiento afectaron poco a mi carrera. Obviamente, cayeron proyectos que me hacían especial ilusión, como mi debut como Violetta Valery, un papel que ahora mismo ya no contemplo interpretar. Pero, en líneas generales, tuve la fortuna de que mis compromisos fueron de los pocos que se mantuvieron y así pude encadenar un trabajo tras otro. Solo estuve tres meses parada y fue muy duro psicológicamente, porque no concibo mi vida sin cantar.
Precisamente fue durante ese período tan complicado cuando debuté en en el Teatro de La Maestranza sustituyendo a una colega en el rol de Fiordiligi y ahora vuelvo a Sevilla para cantar mi primera Tosca. Hace muchos años que quiero cantar este rol, pero ahora es cuando me siento madura personal y vocalmente para afrontarlo. Soy muy cuidadosa aceptando nuevos papeles y he dicho muchas veces que no a ofertas interesantes desde el principio de mi carrera, como cuando me ofrecieron cantar Mimì en Dresde siendo muy joven y me pareció que aún no era el momento. Tengo muy claro que quiero hacer una carrera larga, cantar toda mi vida y de manera sana.
Con el personaje de Tosca doy un paso hacia papeles más dramáticos, aunque no creo que sea un papel para soprano dramática. Desde mi punto de vista se trata de dos mujeres en una, por un lado Floria, una joven frágil y romántica, y por otro Tosca, la artista. Si uno se fija, se da cuenta de que Mario le llama de un modo u otro dependiendo de la situación. El primer acto, donde vemos a Floria en su esplendor, requiere una voz flexible, lírica, casi belcantista. Como en el caso de La traviata, es a medida que evoluciona el rol y las emociones se hacen más intensas cuando la escritura se vuelve más dramática. Por eso es importante dosificarse vocalmente y sobre todo conocer la orquestación de Puccini en cada pasaje.
Siempre he sido una gran amante de la música sinfónica y especialmente del repertorio postromántico por su enorme carga emocional. Hace poco hice un recital (ver crítica concierto) en el cual interpreté arias de Puccini en la segunda parte, incluida la de Suor Angelica, en la que me sentí especialmente cómoda, un papel que me atrae mucho, mientras que en la segunda incluí arias de Iolanta y Evgeni Onegin de Chaikovsky, Die tote Stadt de Korngold y Rusalka de Dvorák. Ésta última la debutaré en breve en Francia y me hace muchísima ilusión porque uno de mis primeros papeles cuando empezaba en Dresde fue en esa ópera.
Me atrae mucho el repertorio eslavo y el alemán. Sin duda, me encantaría cantar Tatiana de Evgeni Onegin en el futuro y también personajes wagnerianos de perfil lírico como Elsa, en Lohengrin. Otro personaje que me atrae especialmente es la Marschallin, de Der Rosenkavalier. Hace poco tuve la oportunidad de cantar las Cuatro últimas canciones de Richard Strauss en Bolonia dirigida por Riccardo Frizza y disfruté muchísimo. Tiempo al tiempo. De momento, también de la mano del maestro Frizza, debutaré en el próximo Festival Donizetti de Bérgamo con un título muy distinto: Alfredo il Grande. ÓA
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