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La ópera china encuentra su voz con 'Monkey King' en la Ópera de San Francisco
San Francisco
Ópera de San Francisco
Huang Ruo: THE MONKEY KING
Estreno absoluto
Kang Wang, Konu Kim, Mei Gui Zhang, Peixin Chen, Joo Won Kang, Hongni Wu, Jusung Gabriel Park. Directora de escena: Diane Paulus. Directora musical: Carolyn Kuan. 14 de noviembre de 2025.
La Ópera de San Francisco ofreció el 14 de noviembre el estreno absoluto de The Monkey King (El Rey Mono), una nueva ópera del compositor Huang Ruo y el libretista David Henry Hwang, el mismo que firmara Ainadamar. Inspirada en los primeros capítulos de Viaje al oeste, la obra narra los orígenes y aventuras de Sun Wukong, el mítico Rey Mono, figura esencial de la cultura china y hoy revitalizada por su enorme presencia en cine, televisión e incluso recientemente en videojuego. Cantada en inglés y chino, la obra combina música, danza y marionetas, y sigue el viaje espiritual del héroe desde su nacimiento en el interior de una piedra hasta su desafío a los dioses en busca de la inmortalidad.
La producción, encargada por la San Francisco Opera junto a la Chinese Heritage Foundation of Minnesota, reúne un destacado equipo creativo: Diane Paulus en la dirección escénica, las maravillosas marionetas de Basil Twist, coreografía de Ann Yee y vestuario de Anita Yavich. Este estreno se inscribe en la sólida tradición de la compañía californiana como impulsora de nuevas creaciones líricas, acumulando más de treinta encargos desde 1961. Su relación con la literatura china comenzó en 2008 con The Bonesetter’s Daughter y alcanza nuevas cotas con El rey mono que, en palabras de su director general, Matthew Shilvock, supone un verdadero puente cultural y una obra concebida para perdurar en el tiempo.
La obra arranca de un modo muy singular que rompe por completo con la estructura operística tradicional: la primera escena se abre con un aria a capella en la que el coro y la soprano china Mei Gui Zhang, que da vida a la Diosa de la Misericordia, Guanyin, recitan un sutra, un texto sagrado budista. Estos pasajes, que aparecen otras ocho veces a lo largo de la función, son para el compositor y el libretista la manera más orgánica y natural de introducir la lengua china en la ópera. Asimismo, y según explica el propio compositor, “es una manera de interrumpir la acción. La ópera está llena de movimiento, incluyendo escenas de kung fu, y los sutras funcionan no solo como un espacio para pausar y respirar, sino también como una oportunidad para dar protagonismo a las voces femeninas”.
Otro de los grandes retos y novedades de esta nueva creación es la manera en que los intérpretes participan en la obra. Como explica Huang Ruo, “en la ópera china los artistas no son solo cantantes: bailan, actúan e incluso dominan artes marciales. Quería que, de alguna manera, eso quedara reflejado en The Monkey King”. Para lograrlo, Diane Paulus concibe en escena de forma magistral al Rey Mono, personificándolo en tres intérpretes: un cantante, el tenor Kang Wang, un bailarín y una marioneta que comparten la misma caracterización, pero cada uno aporta una dimensión distinta del personaje y aparece en diferentes momentos de la acción, enriqueciendo así la narrativa y la teatralidad de la obra.
Las proyecciones de Hana S. Kim y el vestuario son otros de los grandes regalos visuales de esta obra sublime. Las imágenes, proyectadas sobre seda, acompañan el viaje del Rey Mono y evocan una estética profundamente ligada a la tradición china: trazos de tinta que se expanden y paisajes que se dibujan. El vestuario es vibrante y lúdico, sin perder un ápice de detalle; se inspira en elementos característicos de la cultura china, pero incorpora un uso del color especialmente impactante, que ilumina la escena y subraya el tono fantástico de la narración.
La música de esta ópera contemporánea es de gran calidad e incorpora acentos asiáticos sin perder la esencia del lenguaje operístico occidental; aporta no solo armonías profundamente vinculadas a la tradición china, sino también la inclusión de instrumentos propios de esa cultura, lo que enriquece la paleta sonora y crea un puente natural entre ambas tradiciones musicales.
El reparto estaba liderado por el tenor australiano-chino Kang Wang, quien ofreció una interpretación sublime del astuto y carismático Rey Mono; no solo destacó por su magnetismo escénico y su convincente recreación del personaje, sino también por unas líneas melódicas de gran amplitud y riqueza vocal, sostenidas con un registro verdaderamente envidiable. Mei Gui Zhang, como Guanyin, firmó una de las interpretaciones más sobresalientes de la noche, siendo su papel, sin duda, uno de los más exigentes de la ópera: requiere una presencia casi etérea y una línea vocal de gran pureza, algo que la soprano abordó con una técnica impecable. Completaban el elenco Konu Kim como el Emperador de Jade, con una emisión firme y brillante; Peixin Chen como el Sabio Supremo Laojun, un bajo de sonoridad profunda; Joo Won Kang como el Rey Dragón Ao Guang; junto a Hongni Wu como General Cangrejo/Estrella de Venus; y Jusung en el rol de Buda.
En definitiva, The Monkey King sirve su propósito de forma magistral tendiendo puentes entre culturas y abriendo el camino para emprender un particular Viaje al Este. * Rebeca PRIM, Corresponsal en Nueva York de ÓPERA ACTUAL
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