CRÍTICAS
NACIONAL
Gran éxito de Aseel Massoud como Violetta con Òpera Popular de Barcelona
Barcelona
Òpera Popular de Barcelona
Verdi: LA TRAVIATA
Aseel Massoud, Facundo Muñoz, Lluís Sintes, Olha Shvidka, Sara García, Roberto Redondo, Alejandro Chelet, Néstor Pindado, Danil Sayfullin, Alex Otero, Ot Oset, Ariel Seras. Orquestra de cambra Terrassa 48. Director musical: Josep Miquel Mindàn. Director de escena: Jaume Villanueva. Palau de la Música Catalana, 25 de enero de 2026
Claramente es una fórmula de éxito ofrecer grandes títulos del repertorio lírico en un especio tan excelso como el Palau de la Música Catalana, aunque sea en unas producciones de lo más sencillas pero hechas con amor al género, cuidado y una buena selección de cantantes, ya sean jóvenes promesas internacionales o intérpretes locales con amplia experiencia. Esta nueva entrega de Òpera Popular de Barcelona contó con un gran éxito de público en un título tan popular como La Traviata de la que se ofrecen dos funciones más en febrero y otras tantas en marzo.
Cabe destacar la muy interesante labor del director musical Josep Miquel Mindàn al frente de la Orquestra de Cambra Tarrassa 48 formada por unas dos docenas de músicos bien conjuntados, especialmente las cuerdas, que ofrecieron una versión muy digna y emotiva de la genial obra verdiana.
En el reparto destacaron muy especialmente el trío protagonista empezando por la excelente soprano siria afincada en Barcelona Aseel Massoud, dueña de una carrera ascendente que demostró un perfecto estudio del personaje a nivel vocal, ofreciendo una de sus mejores actuaciones hasta la fecha, su Violetta contó con una voz de gran belleza, amplitud, carnosidad y de buena proyección que hizo las delicias de un público entregado que la aplaudió con entusiasmo y en pie al finalizar la función. Quizás le faltó algo de precisión en algunas notas agudas de la exigente cabaletta del primer acto “Sempre libera” y algo más de fluidez y afinación en la coloratura, pero su versión del segundo y tercer actos fue de gran emotividad y solvencia.
El tenor hispano-argentino Facundo Muñoz fue un Alfredo de voz natural, limpia, de cuidada dicción, y de gran presencia escénica; lástima que su emisión sea algo irregular, con agudos perfectamente emitidos junto a otros algo atrás y poco proyectados, pero en conjunto funcionó muy bien y con bastante química entre la pareja protagonista. El experimentado barítono menorquín Lluís Sintes fue todo un lujo como Germont padre, con una emisión limpia y coloreada perfectamente adecuado en su escena y dúo con Violetta y el aria “Di Provenza” dirigida a su hijo Alfredo.
Del resto del amplio reparto hay que destacar a Alejandro Chelet como el Barone y a Roberto Redondo como Gastone. Muy meritoria la labor del Coro a nivel musical dirigido por Pablo Morales y con eficacia en las entradas y salidas a escena. El escenario del Palau de la Música Catalana no permite una escenografía al uso, pero Jaume Villanueva se centró en movimientos concisos y claros de los protagonistas, jugando con eficacia con el coro y un trío de bailarines para enmarcar las diferentes escenas, destacando el torero en la fiesta del segundo acto y una bailarina clásica omnipresente en algunas escenas a cargo de una excelente Dolça Gallego, junto a un cheslón a modo de asiento, sofá o cama en el último acto. Interesante la iluminación a cargo de Claudi Palomino y destacado el vestuario de Montse Miralles.
Una representación de espíritu popular, pero bien ajustada y presentada de este gran título del repertorio italiano que casi llenó el Palau de un público entusiasta que quedó encantado especialmente con la actuación de la protagonista. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL
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