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'Falstaff' y Michele Spotti lo ponen todo en su sitio
Parma
Festival Verdi
Verdi: FALSTAFF
Misha Kiria, Roberta Mantegna, Alessandro Luongo, Giuliana Gianfaldoni, Teresa Iervolino, Dave Monaco, Caterina Piva, Roberto Covatta, Eugenio di Lieto, Regory Bonfatti. Orquesta Filarmónica Arturo Toscanini. Coro del Teatro Regio di Parma. Dirección de escena: Jacopo Spirei. Dirección musical: Michele Spotti. Teatro Regio, 12 de octubre de 2025.
El Festival Verdi de Parma eligió la relación entre el compositor y Shakespeare para conmemorar sus primeros 25 años de vida, en los que se ha ido consolidando como una cita de referencia dentro y fuera de Italia. Pero esta edición estaba saliendo algo torcida, con una huelga general que canceló el estreno de Falstaff y las sucesivas sustituciones en el tenor protagonista del Otello, además de los discretos resultados del Macbeth representado en Busseto. Nada que sir John no pudiera enderezar tan pronto pudo subirse a las tablas del Regio. Sobresaliente el resultado de este Falstaff: divertido en lo escénico, notable en lo vocal y especialmente brillante en lo orquestal. Todo el mérito recayó en Michele Spotti al frente de la Filarmónica Arturo Toscanini, de la que ha obtenido oro molido con un talento cuasi alquimístico.
A sus 32 años, Spotti justifica su consideración como uno de los directores jóvenes más prometedores de Italia. Cualquiera diría que dirigía la obra por vez primera. El resultado que obtuvo de la Filarmónica fue magnífico, con un sonido preciso y rico, a partir de una lectura fresca y chispeante de la partitura. El otro ingrediente del éxito fue la afilada (y muy divertida) producción de Jacopo Spirei, ya estrenada en el Festival Verdi de 2017. Transportada a la actualidad, esboza un retrato cáustico de la Inglaterra de hoy y nada queda al azar en esta ensalada de tópicos no tan alejados de la realidad. Todo funciona.
Misha Kiria encontró para su Falstaff un acertado punto de equilibrio entre el canto y el recitado más noble, con un cuidado exquisito de la parola, y pequeños golpes de gigione que acentúan la caracterización; para ello se sirvió de un timbre sólido, amplio en el centro y grave y muy seguro en el agudo, que corrió sin problemas por todo el teatro. La Nannetta de Giuliana Gianfaldoni estuvo exquisita en sus escenas, con un canto recogido y delicado; Teresa Iervolino hizo una Quickly interpretada con suma elegancia; y Caterina Piva convenció con su alcoholizada Meg. Un paso por detrás, la Alice de Roberta Mantegna, de línea de canto desigual en los extremos, y el Ford un tanto pobre de Alessandro Luongo, con un material insuficiente para la parte. Solvente el resto del cast.
Si a Verdi le divirtió escribir Falstaff a sus 80 años, a los aficionados sigue entusiasmándoles escucharla. Y eso pese a que más allá de que «Tutto nel mondo è burla», el viejo John tenía razón en otra de sus proféticas frases para el mármol: «Mondo reo; non c’è più virtù; tutto declina». Cotiza a la baja el optimismo. * José Luis JIMÉNEZ, crítico de ÓPERA ACTUAL





