CRÍTICAS
NACIONAL
Cuando mandan las mujeres. Galuppi en el Teatro Real
Madrid
Teatro Real
Galuppi: L'UOMMO FEMMINA
En versión de concierto
Eva Zaïcik, Lucie Richardot, Victoire Brunel, Anas Séguin, Victor Sicard, Paco García. Le Poème Harmonique. Dirección: Vincent Dumestre. 3 de abril de 2025.
El compositor Baldassare Galuppi (1706-1785) vivió en los felices años de antes de la Revolución, y el desenfado propio de la época aparece en muchos rasgos de su producción operística, en particular en sus óperas bufas, por las que llegó a ser bien conocido en toda Europa. Ahora ha llegado al Teatro Real de Madrid, bien rodada antes en Francia, una de sus obras más olvidadas: L’uomo femmina, de 1762. Su libretista, Pietro Chiari, prolífico competidor de Goldoni, retomó algunos de los rasgos propios de la comedia española del Siglo de Oro, sin la finura ni la sofisticación de esta, para presentarnos una fábula elemental, no muy trabajada, situada en una isla donde mandan las mujeres y los hombres obedecen a las mismas exigencias de belleza y sumisión que fijaba (supuestamente) el antiguo estereotipo femenino.
Sobre esta trama, característica también del siglo ilustrado, Galuppi compuso muy profesionalmente una música agradable, fluida, con variedad de colores y una instrumentación variada, bien recreada por el conjunto Le Poème Harmonique, con oboes, trompas naturales y una mandolina que acompaña algunos de los números más elegantes de la obra.
No es una ópera demasiado exigente en el aspecto vocal, aunque algunas de las intervenciones de Crétidea, la reina de la isla feminista que ejerce su derecho a apropiarse de cualquier hombre que llegue a la isla, requieren un volumen consistente y buena capacidad para las coloraturas. La soprano Eva Zaïcik resolvió el papel más con autoridad, por la propia naturaleza de la voz, que con humor, aunque logró componer un personaje creíble. La mezzo Lucile Richardot se encargó de otro de los papeles femeninos, Ramira, con una voz brillante y sin miedo a endurecerla y acentuar los graves, para dejar bien claro quién manda. Elegante y con un instrumento limpio y solvente, Victoire Brunel como Cassandra. El tenor Victor Sicard, con una voz no muy grande pero bien centrada, retrató a un Roberto menos viril y enérgico, paradójicamente, que el Gelsomino del barítono Anas Séguin, el hombre objeto al servicio de los caprichos de las féminas, que exhibió una voz rotunda y una presencia escénica de gran calibre. Muy bien el tenor Paco García en Gianino, al que supo devolver su raíz española de gracioso, sin forzar el tono paródico.
En conjunto, se echó de menos algo más de matización en la caracterización vocal, que resultó un poco plana, y centrada más en los aspectos exteriores que en el fraseo, los acentos y la intención. A pesar de ser una versión de concierto, se impuso la teatralidad de estos excelentes cantantes actores, bien apoyados por el sobresaliente Le Poème Harmonique, dirigido con energía y elegancia por Vincent Dumestre que con el mismo conjunto presentó la muy hermosa Coronis de Sebastián Durón hace poco tiempo. El público, visiblemente contento, acogió con grandes aplausos esta recuperación entretenida y simpática. * José María MARCO, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL
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