CRÍTICAS
NACIONAL
Serena y Pablo, o la guitarra al servicio del canto
Barcelona
BCN Clàssics
Recital de SERENA SÁENZ y PABLO SAINZ-VILLEGAS
Obras de Caccini, Sor, Mozart, Martín i Soler, García Lorca, Bellini y otros. Serena Sáenz, soprano y Pablo Sainz-Villegas, guitarra. Palau de la Música Catalana, 3 de abril de 2025
Pablo Sainz-Villegas es uno de los virtuosos de la guitarra clásica española más aclamados del mundo, una realidad palpable en cada concierto en los que participa; el público se sorprende y emociona con un instrumento que no suele ser habitual en las salas de concierto y que posee una magia extraordinaria en las manos de este genial artista logroñés, que es también director de La Rioja Festival. En esta ocasión se presentaba en el Palau de la Música Catalana dentro del ciclo BCN Clàssics a dúo junto a la soprano barcelonesa Serena Sáenz (ver entrevista en este enlace), quien triunfa desde hace años tanto en los grandes coliseos españoles como en algunos de los principales teatros líricos europeos. Una artista de la que había mucho interés por escuchar en un programa de concierto y muy especialmente junto a Sainz-Villegas, con quien ha ido trabajando en diversas ocasiones.
El programa era muy completo, comenzando por una exquisita pieza de Francesca Caccini con la soprano acompañándose con una pandereta, para revisar después diversas piezas de compositores históricos españoles como Ferran Sor, de quien destacó especialmente “Lagrime mie”, o del siempre carismático compositor operístico valenciano Martín i Soler, representado por cuatro canciones dedicadas a las mujeres, así como una selección de cinco de las Canciones antiguas de García Lorca. En todas ellas Serena Sáenz fue afianzándose como una gran intérprete de concierto, con especial cuidado en el fraseo, exquisito legato y unos agudos en piano realmente conmovedores. Destacó muy especialmente en las más conocidas piezas de García Lorca, como “En el café de chinitas” o la siempre conmovedora “Las morillas de Jaén”. Pablo Sainz-Villegas estuvo todo el tiempo acompañándola con gran detalle e interés, pero muy especialmente en éstas últimas por la calidad del acompañamiento para guitarra y la profundidad expresiva conseguida por ambos artistas.
© bcn clàssics / A. BOFILL El compositor barcelonés Albert Guinovart y el guitarrista Pablo Sainz-Villegas
La primera parte que contó con el estreno absoluto de tres de las Cuatro postales para guitarra dedicadas al propio Sainz-Villegas por el compositor contemporáneo Albert Guinovart (Barcelona, 1962); el guitarrista solo pudo prepararse tres por problemas de agenda, estrenando ahora las postales dedicadas a Granada, Sydney y Nápoles muy bien recibidas por un público que llenaba el Palau y que describían con eficacia las atmósferas de las tres ciudades con un destacado acento rítmico y melódico, especialmente la primera y la última, aplicando una compleja variedad de recursos del instrumento. Lástima que no se pudiese escuchar el conjunto de piezas al completo para valorar el equilibrio existente entre ellas.
La segunda parte se decantó primero por piezas operísticas, con tres incursiones en el Don Giovanni de Mozart con arias tan famosas como “Batti, batti o bel Masetto” de exquisita factura o una sorprendente serenata del propio Don Giovanni, “Deh, viene alla finestra, o mio tesoro”, que interpretada por Sáenz tomó un carácter algo sorpresivo pero de cuidada elegancia. Unas arias en las que Sainz-Villegas hubo de exprimirse a fondo dada la dificultad del acompañamiento musical en su versión guitarrística, en arreglos de Sor. De Bellini ofrecieron un par de canciones y la conocida aria de La sonnambula “Ah, non credea mirarti” que fue uno de los momentos mágicos de la velada por la gran inspiración melódica del compositor italiano y una exquisita lectura de la soprano barcelonesa desgranada con gran detalle por ambos artistas. Tras este momento casi mágico Sainz-Villegas ofreció dos obras de Tàrrega para guitarra de gran dificultad y belleza, demostrando muy especialmente con ese tour de force que es la Gran Jota de concierto la excelencia de uno de los mejores guitarristas del mundo, que fue ovacionado por un público entusiasmado con la calidad y la expresividad de este gran artista.
El concierto finalizó con cinco de las Tonadillas en estilo antiguo de Granados, sobresaliendo nuevamente la conjunción entre ambos y la exquisitez de las obras del compositor catalán, especialmente en sus conocidas “La maja dorolosa” y “El tra la la y el punteado”.
El público aplaudió con agradecimiento a ambos artistas españoles ofreciendo dos propinas, una sentida versión de Alfonsina y el mar de Ariel Ramírez y la «Canzonetta spagnuola» de Rossini. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL
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