Opinión

Va de discos ÓA 229

Vuelven Gheorghiu y Kaufmann

01 / 11 / 2019 - Javier PÉREZ SENZ - Tiempo de lectura: 4 min

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En 1992, Angela Gheorghiu triunfaba en su debut en la Royal Opera House cantando Mimì en La Bohème. El salto a la fama de la soprano rumana fue fulgurante en un año mágico en el que también conquistaba con una voz de gran belleza y expresividad al público de la Ópera de Viena y el Metropolitan. Dos años después, en 1994, protagonizó un soberbio debut discográfico en el sello Decca con una versión de La traviata bajo la apasionante dirección de Solti.

Veinticinco años después de ese registro londinense, la diva rumana regresa a Decca con el álbum de canciones Plaisir d’amour. Su lanzamiento internacional, el 15 de noviembre, será el preludio de una gira de recitales en Europa, Estados Unidos y China, e incluye canciones de, entre otros, Debussy, Hahn, Bellini, Tosti o Villa-Lobos; el abanico de épocas y estilos, muy diversos, se cierra con la energía de El vito, de Obradors, cedé que se ofrece a nuestros lectores en el concurso de la página 83 de la edición en papel de ÓPERA ACTUAL 229.

"Jonas Kaufmann celebra su bautismo escénico con un homenaje al mundo de la opereta en su nuevo disco, 'Wien'"

También Jonas Kaufmann regresa a sus raíces artísticas. El divo alemán que inició su carrera discográfica en Decca antes de convertirse en el rey Midas operístico de Sony, debutó con un montaje de Una noche en Venecia, de Johann Strauss, en Regensburg, donde cantó el papel de Caramello más de 30 veces en la temporada 1993/94. Para celebrar ese bautismo escénico, el tenor de moda rinde homenaje al mundo de la opereta con un nuevo disco, Wien, una orgullosa declaración de amor a un género lírico que ama sinceramente que se presentó en estas páginas en ediciones anteriores.

Tratándose de un homenaje a la cuna del vals y la opereta, Kaufmann cuenta como acompañantes de lujo con la Orquesta Filarmónica de Viena y el veterano director húngaro Ádám Fischer. La grabación, realizada el pasado abril en el Casino Baumgarten de Viena, incluye dúos de dos títulos de Johann Strauss II –Sangre vienesa y El murciélago– y La viuda alegre, de Lehár, con la soprano Rachel Willis-Sorensen.

Pero lo más novedoso y fascinante del programa es la recuperación de piezas hoy poco difundidas, páginas de efusivo lirismo con ese toque de nostalgia característico del género, de autores como Robert Stolz, Rudolf Siezynski (maravillosa versión de Wien, Wien, nur du allein, el himno no oficial de la ciudad de Viena), Hans May, Hermann Leopoldi, Ralph Benatzy y Peter Kreuder, que comparten protagonismo con clásicos de Strauss –suntuosa la versión de Sei mir gegrüsst, du holdes Venezia de Korngold–, Carl Zeller, Emmerich Kálmán y Jaromir Weinberger.

La selección, cuajada de sorpresas, concluye con una deliciosa canción de Georg Kreisler que, recreando la atmósfera popular de un café vienés o alemán, Kaufmann canta acompañado al piano por Michael Rot. El tenor sorprende en algunas canciones con su dominio del dialecto vienés –en su niñez pasó mucho tiempo en la granja de sus abuelos en el Tirol– y ese toque, sumado a su desbordante lirismo, encuentra el reflejo perfecto en la sonoridad de la Filarmónica de Viena –única en este repertorio– y la muy inspirada dirección de Fischer.

Tras presentar el disco el 14 de octubre en Viena, con Rachel Willis-Sorensen y la PKF Prague Philharmonia dirigida por su amigo y colaborador habitual Jochen Rieder, el tenor bávaro llevará de gira este programa a partir de enero de 2020 que incluye conciertos en Múnich, Budapest, Stuttgart, Berlín, Nuremberg, Hamburgo y París.– ÓA