CRÍTICAS
INTERNACIONAL
La 'Tosca' de Lise y Freddie en el Met
Nueva York
The Metropolitan Opera House
Puccini: TOSCA
Lise Davidsen, Freddie de Tommaso, Quinn Kelsey. Dirección musical: Yannick Nézet-Séguin. Dirección de escena: David McVicar. 19 de noviembre de 2024.
Esta producción de Tosca, dirigida por David McVicar y presente en la Metropolitan Opera House desde 2017, se ha consolidado como una de las más impresionantes de la casa. En esta temporada el coliseo neoyorquino celebra el centenario de la muerte de Puccini, lo que hace aún más imperdible la inclusión de este clásico en su repertorio de otoño. Aunque esta puesta en escena ya es ampliamente reconocida y aclamada por el público, este año la expectación ha sido aún mayor gracias a la presencia de algunos de los talentos más destacados de la ópera internacional: el tenor Freddie De Tommaso, quien debutaba en el coliseo interpretando a Cavaradossi; Quinn Kelsey, quien incorporaba Scarpia a su repertorio; y la tan esperada Lise Davidsen, quien asumía el papel de Tosca por primera vez.
La intensidad de los primeros acordes, dirigidos por Yannick Nézet-Séguin, marcaron el inicio de una velada llena de energía que el maestro mantuvo a lo largo de toda la función. Sin embargo, en algunos momentos, su enfoque en los detalles restó algo de fluidez a la obra en su conjunto. Esto hizo que algunos pasajes brillaran menos de lo esperado y que incluso algunas voces, en particular la de Lise Davidsen, sonase algo descompasada. Aunque la emisión y proyección de la soprano es indiscutiblemente impresionante, su interpretación de Tosca no alcanzó las altas expectativas puestas sobre ella; si bien su técnica es sobresaliente y su rango prodigioso, el personaje exige una conexión emocional más visceral, algo que, tal vez debido a ser este su debut, quedó algo relegado. A pesar de mostrar un notable control vocal y una presencia escénica elegante, en el primer acto su interpretación resultó algo contenida. Su movimiento en el escenario fue rígido y mecánico, lo que dificultó la creación de una atmósfera verdaderamente emocionante, y aunque su “Vissi d’arte” estuvo libre de errores, le faltó la desesperación y el fervor apasionado que caracterizan al rol.
Quinn Kelsey, otro debutante de la noche en el papel de Scarpia, ofreció una interpretación correcta; aunque el barítono es reconocido como uno de los mejores intérpretes de su generación, aún debe profundizar más en la complejidad de un personaje tan imponente como Scarpia. La combinación de su destacada habilidad vocal y su potente interpretación dramática le permitió construir un buen jefe de policía, capaz de dominar la escena con su presencia, aunque con algunas carencias propias de un principiante en el rol. Por otro lado, Freddie De Tommaso, quien debutaba en la compañía, ofreció la actuación más destacada de la noche: si bien el público ya conocía la potencia de su voz y su sólida presencia en el escenario, la acústica del Met lo impulsó hacia una perfección absoluta. Su “Recondita armonia” fue uno de los momentos más bellos que han resonado en este teatro, e incluso su “Vittoria! Vittoria!” fue aclamado con aplausos espontáneos del público. Por supuesto, “E lucevan le stelle” fue merecidamente ovacionada, donde su fraseo, absolutamente comedido y delicado, logró transmitir la desesperación y el dolor del personaje de una manera profundamente conmovedora.
Esta Tosca está llena de contrastes, con momentos de gran belleza y otros de cierta desconexión, sigue siendo una de las mejores apuestas de la temporada del Met. * Rebeca BLANCO, corresponsal en Nueva York de ÓPERA ACTUAL





