Lise Davidsen conmociona el Liceu de la mano de Richard Wagner

Barcelona

28 / 06 / 2024 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 3 min

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Valquiria Liceu Lise Davidsen © G.T.L. / Sergi PANIZO
Valquiria Liceu Clay Hilley © G.T.L. / Sergi PANIZO

Gran Teatre del Liceu

Wagner: LA VALQUIRIA

Selecciones. En versión de concierto

Lise Davidsen, Clay Hilley y Gábor Bretz. Orquestra Simfònica del Gran Teatre del Liceu. Dirección: Josep Pons. 27 de junio de 2024

La presencia de la gran soprano noruega Lise Davidsen era la garantía de que la velada wagneríana del Liceu podía ser un concierto memorable, pero hubo mucho más, ya que su gemelo Sigmund, interpretado magistralmente por Clay Hilley, fue otro de los máximos detonantes, pero no el único. El coliseo barcelonés ha ido dejando de ser un referente wagneriano en los últimos años y La Valquiria de Wagner no la ha propuesto desde hace una década, cuando se presentó la Tetralogía wagneriana con dirección de escena de Robert Carsen. Por ello, había un gran interés por este concierto que incluía el primer acto de la ópera más popular del ciclo, un programa que, al anunciarse la temporada, fue vendido con una primera parte dedicada a oberturas y arias wagnerianas y de Richard Strauss y que hace unos meses se modificó en la web del Liceu, reduciéndolo al primer acto de la primera jornada del Anillo wagneriano.

El malestar y las críticas hicieron que los responsables del coliseo barcelonés anunciaran online que este recorte se debía a problemas de planificación de los ensayos, lo que fue ratificado desde el escenario, antes del concierto, por el director artístico del Liceu, Víctor García de Gomar, una excusa que fue recibida por el público con un rotundo abucheo. Y es que los continuos cambios en los repartos de la temporada, recortes en la participación del Coro del Liceu por falta de planificación o la falta de acuerdo con Orquesta y Coro para las grabaciones de los espectáculos, incluida la suspensión de la programación digital Liceu +, están dando una señal de alarma en la gestión del Gran Teatre que debe reconducirse.

Valquiria Liceu Gábor Bretz y Josep Pons © G.T.L. / Sergi PANIZO

A pesar de ello, una vez aparecieron los solistas y el director musical de la casa, el público los recibió con entusiasmo y tras algunos nervios iniciales en la reforzada Simfònica del Liceu, poco a poco se fue creando un clima de esas grandes noches del Gran Teatre gracias a un trío de magníficas voces wagnerianas. La juventud, frescura e inocencia de la soprano Lise Davidsen (ver entrevista en este enlace) dieron un plus de credibilidad a su Sieglinde, un personaje que va evolucionando y cuya interpretación, en este caso, acabó siendo soberbio a cargo de una cantante que sorprende cada vez que se la ve en un escenario por la solvencia, intensidad y proyección de un instrumento glorioso que justificaba por si solo este concierto, más todavía en un personaje que le va a la perfección.

La dificultad de encontrar un Heldentenor a la altura de la cantante noruega se vio recompensada por la excelente actuación de Clay Hilley (Parsifal en Bilbao), un cantante estadounidense de dicción exquisita, bello y homogéneo instrumento capaz de proyectarlo a la altura de Davidsen y sin forzarlo, convirtiéndose en la pareja ideal para un concierto memorable. Ayudó, y mucho, que el Hunding del bajo húngaro Gábor Bretz estuviese a la altura de las circunstancias, aportando una voz poderosa, que no rotunda, pero muy meritorio a cargo del malvado Hunding en este trío amoroso excepcional.

La dirección de Josep Pons fue a más con la orquesta liceísta sobre el escenario, con muy destacados solistas como el primer violoncelo y con los cantantes en primera línea empastando sus portentosas voces para ofrecer una velada wagneriana que quedará en los anales del coliseo barcelonés.  * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL