CRÍTICAS
NACIONAL
‘La rosa del azafrán’ conquista al público en su vuelta al repertorio
Madrid
Teatro de La Zarzuela
Guerrero: LA ROSA DEL AZAFRÁN
Nueva producción
Yolanda Auyanet / Carmen Romeu, Juan Jesús Rodríguez / Rodrigo Esteve, Carolina Moncada, Ángel Ruiz, Vicky Peña, Juan Carlos Talavera, Mario Gas, Pep Molina, Emilio Gavira, Chema León, Elena Aranoa. Dirección musical: José María Moreno. Dirección de escena: Ignacio García. 25 de enero y 8 de febrero de 2024.
El Teatro de La Zarzuela estrenó a finales de enero una nueva producción de La rosa del azafrán (ver previa en este enlace), obra cumbre de Jacinto Guerrero que regresaba a Madrid tras 23 años de ausencia de sus escenarios. La nueva propuesta, a cargo de Ignacio García, contó con un reparto excepcional y sumergió el público de lleno en los parajes de La Mancha. La obra, basada en la comedia palatina El perro del hortelano de Lope de Vega, incluye también temas propios de la tragedia y explora temas como el amor, el honor, las clases sociales y el pueblo manchego. Quien mejor para dirigir esta joya lírica como Ignacio García, quien fuera director del Festival de Almagro por varios años, y que sacó lo mejor del reparto y de los ambientes propios del campo.
El reparto estuvo encabezado por Yolanda Auyanet como la joven rica y caprichosa Sagrario. La soprano canaria ofreció una interpretación brillante, ya que con su instrumento dotó al personaje de una gran fuerza y sentimiento; mostró una línea vocal bellísima, sutileza en los agudos y buena dicción en los diálogos. Por su parte, Juan Jesús Rodríguez como el joven campesino Juan Pedro, enamorado, aportó una evidente calidad vocal y potencia en la proyección. Ambos intérpretes evidenciaron una gran química en el escenario y llevaron al público de la mano desde el dúo «Ama, lo que usted me pide» hasta el final. También ofrecieron destacadas actuaciones Carolina Moncada como una maravillosa Catalina, el entrañable Ángel Ruiz como Moniquito y Emilio Gavira como un Micael de gran presencia escénica.
Uno de los mejores momentos de la noche los ofreció la actuación de Mario Gas interpretando a Don Generoso. El actor catalán, que ya había dirigido en este teatro producciones como Jenufa, Clementina, Tabernera del pueblo o Los gavilanes, regaló en esta ocasión una interpretación quijotesca, magistral y emocionante.
La cuidada escenografía de esta nueva propuesta escénica, a cargo de Nicolás Boni, es elegante, con movimientos escénicos sutiles que focalizaron la atención en pintorescos campos de trigo. Bien logrado el diseño del vestuario, a cargo de Rosa García Andújar, y la iluminación de Albert Faura, quien logró capturar los cambios de estación en el campo de La Mancha creando un hermoso juego de contrastes, por ejemplo, en las escenas nocturnas. El pueblo tomó protagonismo en las danzas, jotas manchegas con coreografía de Sara Cano y la voz de la cantante de música popular Elena Aranoa. La Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro Titular del Teatro de La Zarzuela interpretaron con maestría la música de Guerrero, bajo la atenta y cuidada dirección de José María Moreno.
Hubo al final merecidas ovaciones del público, en el que pudo verse a destacadas personalidades como Boris Izaguirre, Agatha Ruiz de la Prada o el antiguo director artístico del coliseo, Daniel Bianco. Esta nueva producción cumple con el objetivo de la nueva directora del teatro, Isamay Benavente, de acercar el género al público joven y reforzar la danza. Se trata de una obra que se aleja de los montajes de cartón piedra con un enfoque más verista. En definitiva, loco el mundo por no ver La rosa del azafrán en el Teatro de La Zarzuela. * Rocío GARCIALONSO, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL
Doble cambio en el reparto alternativo
En la función del 8 de febrero encabezaron el segundo reparto dos excelentes artistas. El barítono brasileño Rodrigo Esteve, bien conocido en el Teatro de La Zarzuela y buen conocedor, a su vez, del repertorio lírico español, exhibió una voz rotunda, muy hermosa, bien centrada y proyectada; algún engolamiento episódico no empañó la prestación, que brilló a particular altura en una magnífica romanza del sembrador, acogida con grandes y justos aplausos. La soprano Carmen Romeu, por su parte, rescató con inteligencia el papel un poco ingrato de Sagrario, con una interpretación sobria y una voz flexible y dúctil, como excelente belcantista que es. A pesar de algún agudo abierto, el contraste entre la contención y la ductilidad canora recreó muy bien la psicología del único personaje de verdad atormentado de la obra, el cual no acaba de sentirse cómodo con la mentira final tan burlonamente ideada por Lope de Vega. * José María MARCO, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL
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