CRÍTICAS
NACIONAL
La marmórea testa arroja la bestia de Mozart a los infiernos
Jerez de la Frontera
Teatro Villamarta
Mozart: DON GIOVANNI
Ramiro Maturana, Rubén Amoretti, María Rey-Joly, Berna Perles, Julián Henao, Alba Chantar, Francisco Bermudo, Julio Nomdeu. Coro del Teatro Villamarta. Orquesta de Córdoba. Dirección musical: Elena Salvatierra. Dirección de escena: Marta Eguilor. 31 de mayo de 2026.
La representación en el Teatro Villamarta de Jerez del Don Giovanni producido por Ópera de Oviedo de 2022 puso sobre el escenario una adaptación de la obra firmada por la directora de escena, Marta Eguilor (ver previa en este enlace). La regista sitúa al público ante una confrontación: ¿feminismo o arte? Será porque confrontar está de moda, aunque en este caso se hace con dos conceptos que son inconfortables; hacerlo suena a laboratorio, sencillamente porque es tan absurdo como confrontar a una pintura con su marco. Feminismo, como defensa de los derechos de la mujer, sí. Arte, también. Tan lícito es que haya público que lo acepte como público que no.
El montaje se aleja bastante del Don Giovanni habitual, por varios motivos. Oscurece la obra de Mozart y el libreto de Da Ponte: no logra o no quiere mantener el humor base de esta ópera bufa o tragicomendia (dramma giocoso), como es Don Giovanni, pata indispensable de la trilogía humorística del genial Mozart, junto con Così fan tutte y Le nozze di Figaro. Y es que hacer reír en escena es muy difícil. Tal vez si la transformaciónse hubiera hecho girar sobre la base de un humor negro el aspecto giocoso no se hubiera perdido… Pero claramente no era la intención. Po otra parte, la propuesta convierte al personaje central en un ser que devora cadáveres, viola casi todo lo que se le pone por delante, ora acuchillando, ora con la espada y que además trata a su lacayo físicamente como a un perro, correa incluida (los aullidos y la referencia a la manada no son sutiles, sino explícitos). Así Don Juan adquiere poderes casi maléficos con patente del mismísimo infierno. Infierno en el que termina hundiéndose por la mediación del espíritu blanquecino del Comendador, sin el aleccionador sexteto final.
Elena Salvatierra, que ya debutara en el podio del Teatro Villamarta con la exitosa puesta en escena del Réquiem de Mozart en 2025, también ha elegido Jerez para debutar como directora de ópera. Condujo a la Orquesta de Córdoba y a los cantantes con regularidad y la seguridad que le da un buen conocimiento de la obra del compositor. Ella consiguió, en gran parte, que este Don Giovanni sobreviviera como creación mozartiana, haciendo posible disfrutar de una de las obras operísticas más importantes del Clasicismo. Sin duda fue una de las triunfadoras de la noche. Y con ella la Orquesta de Córdoba, que estuvo francamente bien. El Coro del Villamarta, correcto.
El papel de Don Giovanni fue encarnado por el barítono chileno Ramiro Maturana, que interpretó un Don Giovanni muy diferente del habitual: supo meterse en el papel demostrando una muy buena capacidad actoral. En lo canoro también convenció, manejando la dinámica con soltura y proyectando lo suficiente para llenar el Teatro Villamarta y con un buen control en diminuendi y crescendi. Rubén Amoretti encarnó a un Leporello relegado a un papel poco humano y casi desprovisto de la chispa y gracia del personaje del libreto original; como única licencia humorística, se le permitió una interpretación el aria del Catalogo más al uso y en la que convenció al público en un papel en el que más se cebó el oscurecimiento de esta versión.
El papel más redondo y equilibrado lo señoreó María Rey-Joly como Donna Anna, que sumó a una estupenda capacidad actoral una dinámica vocal estupenda, con potencia, y sobre todo en los diminuendi, con pianísimos bien ejecutados técnicamente y perfecta colocación de la voz. También tuvo muy buena actuación Alba Chantar en el papel de Zerlina, que se movió cómodamente en el personaje pese a lo rudamente con que se trata su sensualidad en esta propuesta, convenciendo al público del Villamarta, que la aplaudió con ganas. Berna Perles como Donna Elvira estuvo simplemente notable y también Francisco Bermudo como Masetto. Julián Henao superó la prueba en el papel de Don Ottavio. En un personaje breve pero imprescindible, el del Comendador, Julio Nomdedeu tuvo un gran desempeño, sobre todo cuando envió con rotundidad a los infiernos a este Don Giovanni tan particular. * Jesús SÁNCHEZ-FERRAGUT, colaborador de ÓPERA ACTUAL
CRÍTICAS RELACIONADAS





