CRÍTICAS
INTERNACIONAL
Excelencia pucciniana con Sara Blanch a orillas del lago
Torre del Lago
71º Festival Puccini
Puccini: LA BOHÈME
Vittorio Grigolo, Nino Machaidze, Sara Blanch, Vittorio Prato, Italo Proferisce, Antonio Di Matteo. Dirección musical: Pier Giorgio Morandi. Dirección de escena: Ettore Scola, en una reposición de Marco Scola de Mambro. 19 julio de 2025.
El 71º Festival Puccini 2025 en Torre del Lago (Viareggio, Italia) volvió a demostrar que, incluso después de tantos años, la Fondazione Festival Puccini sigue siendo un referente de primer nivel en la interpretación de la obra del genial compositor italiano. En las dos veladas dedicadas a Tosca y La Bohème, una élite de los intérpretes se dio cita en el escenario a orillas del vasto Lago di Massaciùccoli, donde Giacomo Puccini solía cazar aves acuáticas con pasión. Su villa, situada justo al lado, alberga un museo lleno de detalles evocadores y una pequeña capilla que guarda la tumba del maestro; una visita imprescindible para comprender e interiorizar el aura de este legendario enclave de la ópera italiana.
En Torre del Lago se abraza plenamente el verismo que caracteriza las obras de Puccini, como quedó patente con esta Bohème. La dirección escénica del fallecido Ettore Scola fue retomada por Marco Scola di Mambro, con escenografía de Luciano Ricceri y vestuario de Cristiana Da Rold. Valerio Alfieri se encargó de una iluminación atmosférica, perfectamente adaptada a cada escena. El primer acto sitúa al espectador en un viejo y ruinoso desván de dos plantas, al más puro estilo bohemio parisino; mientras que el segundo se desarrolla frente al bullicioso Café Momus, con las sombrías y antiguas hileras de casas al fondo, en total sintonía con el ambiente.
Con una puesta en escena clásica, se da lugar a una interacción intensa y vibrante entre los actores, destacando de inmediato las cualidades vocales e interpretativas de Vittorio Grigolo como Rodolfo, Nino Machaidze como Mimì, Sara Blanch como Musetta y Vittorio Prato como Marcello. Vittorio Grigolo ha vuelto a brillar equilibrando con maestría la comedia y la tragedia; su amor por Mimì y la desesperación ante su triste destino se perciben no solo en su actuación, sino también en su voz: un tenor versátil y de timbre conmovedor, con una admirable seguridad en los agudos. Cuando la lluvia interrumpió brevemente los actos primero y segundo, Grigolo entretuvo al público con simpatía y espontaneidad.
Nino Machaidze ofreció una brillante actuación vocal, con un timbre de soprano luminosa y de hermosa entonación dando vida a una Mimì profundamente emotiva, tanto en el canto como en la interpretación, con una excelente química junto al tenor. Por su parte, la soprano española Sara Blanch (ver entrevista en este enlace) encarnó a una Musetta de primer nivel: rara vez se ha visto una armonía tan lograda en este papel, equilibrando la coquetería de los actos segundo y tercero con la humanidad profunda que desplegó con elegancia en el acto final. Vocalmente, Blanch se encuentra indudablemente en la cima de su carrera, proyectándose como una magnífica cantante-actriz.
Vittorio Prato interpretó al doliente Marcello con una voz de barítono melódico y de gran entrega emocional, mientras que Antonio Di Matteo aportaba un Colline de voz de bajo muy oscura e Italo Proferisce dibujaba un acertado Schaunard. Todos los comprimarios estuvieron también a la altura de los protagonistas.
Pier Giorgio Morandi, sin duda un profundo conocedor de la obra de Puccini, dirigió con soltura a la Orquesta del Festival, guiando a los cantantes con expresividad, serenidad y seguridad, y estableciendo un fuerte vínculo entre solistas, orquesta y coro. El resultado fue un sonido excelente, armonioso y siempre equilibrado con la acción escénica. El Coro del Festival Puccini y el Coro Infantil, dirigidos por Marco Faelli y Viviana Apicella respectivamente, actuaron con precisión, valentía y gran expresividad, en plena sintonía con la dirección musical. Al acabar la función, cerca de la 1 de la madrugada, el público seguía completamente entregado y celebrando con entusiasmo la excelencia de todos los artistas. * Klaus BILLAND, colaborador de ÓPERA ACTUAL





