CRÍTICAS
NACIONAL
Un 'West Side Story' para la historia cierra la temporada del Liceu
Barcelona
Gran Teatre del Liceu
Bernstein: WEST SIDE STORY
En versión de concierto
Nadine Sierra, Juan Diego Flórez, Isabel Leonard, Jarret Ot, Milan Perišić, Cristófol Romaguera, Pau Camero, Montserrat Seró, Laura Brasó, Tanit Bono, Guillem Batllori, Nauzet Valerón, Dimitar Darlev. Dirección: Gustavo Dudamel. Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu. 29 de julio de 2025.
Ya era hora de que llegase el conocido musical de Leonard Bernstein West Side Story al Gran Teatre del Liceu, una obra de una popularidad increíble que ha ido aumentando proporcionalmente desde el estreno de la producción original de Broadway (1957) y sus sucesivas apariciones en giras por todo el mundo. Además de su paso por la gran pantalla, la versión cinematográfica dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins (1961) obtuvo, nada menos, que diez Premios Óscar y seis décadas después fue Steven Spielberg quien hizo una segunda adaptación (2021). El musical, inspirado libremente en una trama tan universal como Romeo y Julieta de Shakespeare, se sitúa en el Upper West Side neoyorquino de mediados de los años cincuenta del pasado siglo, incidiendo por las rivalidades de dos bandas juveniles de diferentes procedencias: los Jets (de orígenes europeos) y los Sharks (de origen puertorriqueño). El célebre tenor español Josep Carreras participó en la grabación discográfica de 1984 en la que bajo la batuta del el propio Bernstein se buscó una aproximación más operística contando con grandes cantantes de la época como Kiri Te Kanawa (Maria), Tatiana Troyanos (Anita) o Marilyn Horne (cantando «Somewhere»). Finalmente, para poner un ejemplo del paso de esta obra maestra de su género su paso por coliseos operísticos de primer nivel, cabe destacar la participación de Montserrat Martí, hija de Montserrat Caballé, quien interpretó a Maria en una versión escenificada en el Teatro alla Scala de Milán (julio, 2000) hace ahora precisamente 25 años.
En el Liceu ha sido Gustavo Dudamel (director musical de la banda sonora de la película de Spielberg) el encargado de dirigir esta versión de concierto sin partitura. El propio Dudamel, junto al director artístico del coliseo barcelonés, Víctor García de Gomar, ha sido el encargado de escoger unos cantantes principales de la talla de Nadine Sierra, Juan Diego Flórez e Isabel Leonard. Un trío de ases que ha estado acompañado de una decena de cantantes mayoritariamente jóvenes que estaban encantados de esta gran experiencia en sus inicios de carrera.
Para este musical se ha utilizado una sofisticada amplificación de las voces, gracias a la cual los diálogos se escuchaban perfectamente, una práctica habitual en este género pero que limita la expresividad de las voces y el sonido no siempre se escucha de forma equilibrada y homogénea, especialmente desde los laterales del escenario.
Merece la pena destacar la gran labor de Gustavo Dudamel al frente de una reducida Simfònica del Liceu, en una lectura de gran dinamismo y expresividad alcanzados con una dirección vital y muy empática del gran maestro venezolano ante unos músicos que disfrutaron con la partitura de Bernstein, llena de emocionantes ritmos y una interesantísima y moderna —para la época— instrumentación apoyada con eficacia por el Coro del Liceu, al fondo del escenario.
El clima de positivismo creado en los algo escasos ensayos dirigidos por Dudamel obtuvo resultados extraordinarios gracias al excelente elenco de esta versión de concierto que es la misma que dirigió Bernstein en su primera lectura como director de la obra, con diversos recortes de diálogos y piezas y con la utilización de un cantante diferente, como si fuese un ángel, que canta “Somewhere” en un momento de gran dramatismo como es el anuncio de la muerte de Bernardo, hermano de la protagonista y que desencadena el trágico final de la obra. En esta ocasión, siguiendo dicha práctica original del compositor y como sorpresa de la velada, fue interpretada con gran dramatismo y belleza por una de las sopranos más queridas por el público del Liceu, la estadounidense Sondra Radvanovsky, quien recibió una cariñosa ovación.
El personaje de Tony estuvo maravillosamente interpretado por Juan Diego Flórez gracias al carisma del tenor peruano, perfectamente adaptado a la partitura y ofreciendo una gran interpretación actoral y canora, especialmente en la célebre “Maria” recibida con aplausos y vítores, y también con “Tonight” con gran química junto a la gran soprano Nadine Sierra, magnífica como Maria; Sierra hizo una verdadera recreación del personaje, destilando belleza, juventud y simpatía en un momento excepcional de su carrera, con una voz en estado de gracia, con agudos de extensión, belleza y expresividad superlativos. Excelente y promisorio el debut en el Liceu de la mezzosoprano neoyorquina Isabel Leonard, una gran artista del Met, que se hizo notar con su poder de comunicación ya desde su primera aparición en el escenario, con una destacada presencia actoral y canora que hizo las delicias del público, especialmente en “America” contando con una sobresaliente Rosalia de Montserrat Seró, contestándole sus críticas a Puerto Rico junto a unas convincentes Laura Brasó y Tanit Bono como Francisca y Consuelo.
Gran actuación del incisivo Jarret Ott como Riff, muy correcto el Bernardo de Milan Perišić así como el conjunto de miembros de los jóvenes de ambas bandas, como Cristófol Ramaguera (Baby Jon), Guillem Batllori (Action), Pau Camero (A-Rab), Nauzet Valerón (Big Deal) y Dimitar Darlev (Diesel).
Un éxito considerable como final de temporada que había agotado las localidades de las dos únicas funciones plagadas de fans de Dudamel, Florecidos, de Nadine Sierra y de la obra maestra de Bernstein que podría ofrecerse algún día no muy lejano en forma escenificada en un espacio popular como el proyectado Liceu Mar: sin duda sería un gran éxito. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL
CRÍTICAS RELACIONADAS





