CRÍTICAS
INTERNACIONAL
Buen oficio y carcajadas en el ‘Falstaff’ de Salieri
Verona
Teatro Filarmónico
Salieri: FALSTAFF
Nueva producción
Giulio Mastrototaro, Marco Ciaponi, Gilda Fiume, Laura Verecchia, Michele Patti, Romano Del Zovo, Eleonora Bellocci. Dirección musical: Francesco Omassini. Dirección de escena: Paolo Valerio. 19 de enero de 2025.
Se ha dado en Italia la ocasión irrepetible poder asistir en menos de 24 horas a dos Falstaff, el de Verdi en el Teatro alla Scala (ver crítica en este enlace) y el de Salieri en el Teatro Filarmónico de Verona, que inauguraba su temporada 2025 con esta nueva producción, preciosa sencilla y efectiva, que firma Paolo Valerio, director de escena y creador del vestuario, realizado por Stefano Nicolao, con una escenografía inspirada en la arquitectura veneciana reflejada también en las proyecciones de Ezio Antonelli y con las bien distribuidas luces de Claudio Schmid; un espectáculo que ojalá otro teatro pueda y sepa aprovechar.
Salieri no tendrá la huella del genio de su conocido y más ilustre rival, pero indudablemente conocía muy bien su oficio y en esta obra, divertida y con alusiones germánicas en sus personajes para regocijo de la corte vienesa (el libreto de Carlo Prospero Defranceschi no tiene desperdicio), lo demuestra con riqueza melódica, articulación exquisita de unas piezas musicales muy elaboradas y con hallazgos armónicos sutiles y sugerentes. La ópera se ejecutó casi íntegra (más de dos horas y media de música) en una nueva versión crítica de Elena Biggi-Parodi acabada de publicar por Ricordi. La dirigió con tino y buen ritmo Francesco Omassini, a la cabeza de los excelentes Coro y Orquesta de la Fondazione Arena di Verona, siendo Roberto Gabbiani el instructor del coro.
La compañía de canto no podía ser más acertada, empezando por el sólido protagonista, Giulio Mastrototaro, uno de los barítonos más interesantes de la nueva generación italiana, sobrado vocalmente y excelente e impagable actor cómico. En esta versión tiene un papel relevante el celoso Mr. Ford, aquí en la voz de tenor Marco Ciaponi, mozartiano y di grazia donde los haya, de noble y refinada línea de canto, pero también simpático en sus travestimenti como Broch, logrando sobornar a Falstaff para que seduzca a ¡su mujer! Esta fue confiada a una fantástica soprano lírico-ligera, Gilda Fiume, de voz delicada pero penetrante, hábil en el agudo y en la coloratura. La otra comadre, Mrs. Sedler, la Meg de Boito y Verdi, tuvo en la mezzosoprano Laura Verecchia el justo relieve tanto como solista como en los preciosos y divertidos dúos entre las dos.
Comparada con el famoso testamento verdiano, la obra de Salieri tiene pocos personajes, y entre los secundarios contribuyen con muy buenos resultados tres jóvenes cantantes prometedores: el barítono Michele Patti, un Mr. Sedler muy confiado en su mujer; el bajo Romano Del Zovo, Bardolf, el criado de Falstaff que tiene el mismo barrigón y al que se le confía un curioso arioso cantado sobre una nota mientras está soñando; y, finalmente, Betty, criada de Mrs. Ford, encarnada por la soprano Eleonora Bellocci, personaje al que Salieri dedica un aria da sorbetto con participación de Falstaff en el segundo acto.
Éxito rotundo, teatro abarrotado y muchas carcajadas: señal de que esta ópera gusta. Para completar la tetralogía sobre el personaje falta reponer otras dos obras inspiradas a la comedia de Shakespeare: el Falstaff de William Balfe, de 1834 y Las alegres comadres de Windsor de Otto Nicolai, de 1838. Quien sabe si habrá suerte. * Andrea MERLI, corresponsal en Milán de ÓPERA ACTUAL
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