CRÍTICAS
NACIONAL
Alexandra Nowakowski apunta alto
Barcelona
Petit Palau
Recital ALEXANDRA NOWAKOWSKI
Obras de Massenet, Szymanowski, Toldrà, Montsalvatge, De Falla, Obradors, Dvorák y Rodrigo. Michal Biel, piano. 2 de octubre de 2023.
De origen polaco y nacionalidad estadounidense, la soprano Alexandra Nowakowski está quemando etapas a velocidad de vértigo. Primera cantante no latinoamericana becada por la Fundación ÓPERA ACTUAL, ya ha participado en diversas producciones de la Metropolitan Opera House de nueva York, ha ofrecido conciertos en el Carnegie Hall y, recientemente, se ha revelado como una excelente Manon en la Ópera de Oviedo, lo cual da una idea del potencial de esta joven cantante. Ello se puso de manifiesto en el recital ofrecido en el Petit Palau de Barcelona donde se presentó, tras su paso el año anterior por el concurso Primer Palau, con un atrevido programa que mezclaba música española, francesa y polaca, a lo que hay que añadir la única concesión de una canción del bohemio Antonin Dvorák.
Pese a la innegable diversidad del repertorio escogido, el eje argumental sobre el que pivotaba el recital era, como explicó la cantante, la figura materna contemplada desde diversas perspectivas. Así, una canción como «Uwoz, mamo roz”, de Karol Szymanowski, tenía su correspondencia con «Canción de cuna para dormir a un negrito», de Montsalvatge, la «Nana», de las Siete canciones populares españolas, de Manuel de Falla o «Songs my mother taught me», de las Canciones Gitanas de Dvorák. Pese a este interesante hilo temático y la calidad mostrada en todo momento por cantante y pianista, el eclecticismo del programa no pareció constituir el vehículo ideal para que la soprano pudiese desplegar todo el potencial vocal e interpretativo que, sin lugar a duda, atesora.
Nowakowski posee un instrumento privilegiado que, a pesar a su juventud, domina con virtuosismo técnico y madurez expresiva. Actualmente centrada en el registro de soprano lírico-ligera, es evidente que el material vocal evolucionará y se expandirá fácil y naturalmente hacia territorios más pesados. El timbre es voluptuoso, dotado de un personal y controlado vibrato, el color seductor y la proyección simplemente espectacular, adecuada para grandes escenarios operísticos. A eso hay que añadir un fraseo siempre elegante, con incisivos acentos que se pusieron de manifiesto sobre todo en las canciones y arias en las que pudo desplegar su hermoso legato.
Tras dos piezas iniciales de marcado virtuosismo vocal que sirvieron de prólogo –«Je suis encore» y «Ah! Douce enfant» de las óperas Manon y Cendrillon de Massenet–, la soprano se adentró en el mundo de la canción. Primero con una bella versión de la canción de Szymanowski mencionada seguida por dos canciones de Toldrà –«La zagala alegre» y «Madre, unos ojuelos vi»– expuestas con elegante fraseo y correcta dicción. Con las nanas de Montsalvatge y Falla el nivel interpretativo subió un peldaño más, firmando la soprano sendas fascinantes lecturas que tuvieron continuidad en las canciones de Obradors «Con amores la mi madre» y «Chiquitita la novia», plenas de carácter y expresividad. En este punto hay que subrayar la encomiable labor de Michal Biel al piano que no solo se mostró como un atento acompañante sino también como un excelente soporte expresivo en todo momento.
La excesivamente breve segunda parte se inició en la misma línea, con una sentida lectura de la canción de Dvorák a la que siguió el aria de Roxana de la ópera «El Rey Roger», de Szymanowski, que permitió a la soprano exhibir todo su potencial vocal y un exquisito juego de dinámicas. Para concluir se ofreció toda una rareza, el Tríptic de Mossen Cinto, adaptación de tres poemas de Jacint Verdaguer a cargo de Joaquín Rodrigo: la soprano mostró no solo una correcta dicción del catalán sino también, como Michal Biel, un trabajo concienzudo de estas interesantes piezas. Lamentablemente, no se ofreció ninguna propina pese a las aclamaciones de un público que se quedó con ganas de más.*Antoni COLOMER, crítico de ÓPERA ACTUAL
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