CRÍTICAS
INTERNACIONAL
Tradición y magia renovada en una 'Flauta mágica' atemporal
Nueva York
The Metropolitan Opera House
Mozart: DIE ZAUBERFLÖTE
Golda Schultz, Thomas Oliemans, Kathryn Lewek, Stephen Milling, Ben Bliss. Dirección musical: Evan Rogister. Dirección de escena: Simon McBurney. 4 de abril de 2025.
La flauta mágica mozariana sigue siendo una de las obras más emblemáticas del repertorio operístico; sin embargo, hoy en día no requiere necesariamente estar anclada a una época o un lugar específicos, tal y como demuestran los montajes de la obra por medio mundo. Los temas universales que aborda, como la lucha entre la luz y la oscuridad, el orden y el caos o el amor y el poder, entre otros, le otorgan una flexibilidad atemporal, permitiendo que se reinterprete de diversas maneras sin perder su esencia. La producción de Simon McBurney, estrenada en la temporada 2022-2023 y recientemente revivida en el Metropolitan Opera House, se ajusta perfectamente a esta idea y su enfoque permite que el espectador actual se conecte con la obra según su propia interpretación.
Además, las proyecciones, creadas en directo por los artistas Ruth Sullivan y Blake Habermann, añaden una capa de magia inesperada y refuerzan los citados temas de la ópera, a las que se unen efectos de sonido también en directo, con los intérpretes ubicados entre el foso y el escenario, desdibujadon las fronteras teatrales tradicionales y creando una experiencia inmersiva que aporta frescura y que la transforma en accesible para todos los públicos.
En lo musical, Evan Rogister, al frente del apartado musical, optó por un ritmo rápido y enérgico para llevar el espectáculo. La orquesta supo viajar por la partitura con precisión y gran expresión, mientras que el enfoque ligero y ágil de Rogister permitió que la música de Mozart fluyera con una frescura y vitalidad excepcionales.
Como Tamino, Ben Bliss, una de las mejores voces lírico-ligeras de su generación, ofreció una interpretación impecable, lo que se evidenció especialmente en su interpretación del aria «Dies Bildnis ist bezaubernd schön», en la que su voz brilló con claridad asumiendo con maestría los momentos más exigentes de la partitura. Pamina, interpretada por Golda Schultz, destacó por su magistral manejo de las emociones en cada escena: logró transmitir con profundidad tanto la vulnerabilidad como la determinación del personaje. En la icónica aria «Ach, ich fühl’s» deslumbró al expresar con gran sensibilidad la desesperación y la tristeza de Pamina, manteniendo siempre la claridad, el control y la belleza de su voz.
La actuación de Thomas Oliemans como Papageno resultó ser una de las más destacadas; su habilidad cómica y su voz cálida le permiten interpretar al simpático cazador de aves con una frescura y un encanto que hacen que el personaje nunca pierda su atractivo. Por su parte, la soprano Kathryn Lewek como la Reina de la Noche, aportó una de las voces más impresionantes que se han visto en este rol en los últimos años; su «Der Hölle Rache» fue espectacular, con una combinación de técnica impecable y un dramatismo aterrador que envió escalofríos por la sala, mientras que Stephen Milling como Sarastro, ofrecía una interpretación sólida, afirmando las cualidades que definen al personaje.
Esta producción logra fusionar a la perfección tradición e innovación, una puesta en escena que no solo invita a la reflexión, sino que también cautiva visual y emocionalmente. La interpretación musical, con un excepcional elenco, garantizó una experiencia inolvidable para todo tipo de públicos. * Rebeca BLANCO PRIM, corresponsal en Nueva York de ÓPERA ACTUAL
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