CRÍTICAS
NACIONAL
Vanessa Goikoetxea y Adrián Sánchez, el canto desde el corazón
Palma
Orquestra Simfònica de les Illes Balears
Dan Forrest: REQUIEM FOR DE LIVING
Obras de Karl Maria von Weber, Mahler y Dan Forrest. Vanessa Goikoetxea, soprano. Adrián Sánchez, voz blanca. Cor Capella Mallorquina. Orquestra Simfònica de les Illes Balears. Dirección: José María Moreno. Teatre Principal, 23 de enero de 2025.
José María Moreno dirigió este concierto con gran dinamismo, sentimiento y vivacidad: se puede imaginar su ilusión por dirigir Lieder eines Fahrenden Gesellen de Mahler con la OSIB, pero quizás su sueño era poder hacer llegar al público la inmensa expresividad del Requiem for the Living de Dan Forrest. Se augura un futuro de éxitos para esta bellísima obra, que merece ser un referente de las obras sinfónico-corales. Buena parte de la dirección del maestro fue el resultado de esta relación íntima entre un músico y un programa muy bien preparado, que se inició con una chispeante obertura de El cazador furtivo.
No cabe duda de que la soprano Vanessa Goikoetxea domina el registro de las canciones de Mahler; con una dicción muy clara y un excelente control dinámico de la voz, se apreciaba un profundo conocimiento de esta obra que tiene un punto extra de dificultad interpretativa en su carácter cambiante y el equilibrio requerido entre voz y orquesta. Si bien las tres primeras piezas mostraron estos dos aspectos, se echaba un poco de menos una conexión más íntima con la parte expresiva y emocional, pero al llegar a “Die zwei blauen Augen von meimem Schatz”, Goikoetxea ya cantaba con el corazón, añadiendo una delicadeza exquisita al último Lied.
José María Moreno dirigió el Requiem for the Living con intensidad; esta es una obra que reúne lirismo y pasión, de una luminosidad expresiva muy especial. De lenguaje contemporáneo, no contiene pasajes de carácter imitativo excesivamente complicados, aunque sí es verdad que las texturas corales, en los momentos de mayor complejidad armónica, parecieron más nebulosas. Pero el Coro de la Capella Mallorquina solventó de manera impecable secciones de una complejidad rítmica que requería el máximo esfuerzo, aunque lo más sobresaliente de su interpretación, sin duda, fue su capacidad expresiva, su excelente gradación de las dinámicas y su compromiso emocional con la obra, que proyectó un canto colectivo de gran plenitud y sensibilidad.
Adrián Sánchez, de tan solo nueve años, interpretó el papel asignado a una voz blanca en este Requiem de Forrest; criado en una familia de músicos, destaca por la naturalidad de su canto, que aborda desde una sencillez interpretativa que desarma al oyente. Con gran control de la afinación y pulcritud en la emisión, fue uno de los protagonistas de la noche porque su presencia escénica y buen hacer parecen más bien las de un cantante avezado. Vanessa Goikoetxea participó en las secciones asignadas a la voz de soprano, y uno de los grandes aciertos del maestro fue una dirección que mantuvo, en todo momento, una sonoridad perfectamente equilibrada entre orquesta, coro y solistas.
Con un Teatro Principal que colgó el cartel de lleno absoluto, este concierto marca también una nueva etapa para la Capella Mallorquina, que no se ha prodigado en las obras sinfónico-corales y que abre la posibilidad de pensar en nuevos repertorios. Una de las agrupaciones vocales que es referente histórico del movimiento coral en las Islas Baleares merece expandir y proyectar este nivel interpretativo que demostró en este concierto. * Bàrbara DURAN, corresponsal en Mallorca de ÓPERA ACTUAL
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