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ÓA 284 (III): Montserrat Seró: “La ópera me encanta porque es una extrapolación de la vida”

Premio ÓPERA ACTUAL 2025 a la soprano catalana como artista joven más prometedora

01 / 11 / 2025 - Aniol COSTA-PAU - Tiempo de lectura: 5 min

soprano Seró Montserrat Seró
Palau Seró Montserrat Seró © Palau de la Música Catalana

Es una de las voces jóvenes con mayor proyección del panorama lírico nacional. Dueña de una voz cálida, de musicalidad refinada y de una entrega artística siempre profunda, la soprano catalana Montserrat Seró vive un momento de plenitud profesional, combinando su participación en grandes escenarios como el Teatro de La Maestranza o el Liceu con proyectos de cámara y con su residencia en el Festival Life Victoria. Por su talento vocal, su amor manifiesto por la lírica y su futura carrera, recibe el Premio ÓPERA ACTUAL 2025 a la artista joven más prometedora.

Comenzó su formación musical a los 6 años como violinista y, tras participar en varios proyectos vocales, se especializó en interpretación clásica en el Conservatorio Superior del Liceu, completando posteriormente el Máster de Lied Victoria de los Ángeles en la Esmuc, siempre en Barcelona. Montserrat Seró actualmente continúa su desarrollo vocal centrada en el estudio de los roles operísticos más adecuados a su momento artístico, habiendo ya debutado en el Gran Teatre del Liceu con pequeñas intervenciones en Madama Butterfly y West Side Story; contemporáneamente el Teatro Real la requería para ser la protagonista de la ópera contemporánea Don Juan no existe de Helena Cánovas. Acaba de debutar en el Maestranza de Sevilla como Zerlina en Don Giovanni y durante este curso actuará en repetidas ocasiones en el Festival Life Victoria como artista residente.

Para la soprano catalana, que también ha sido galardonada con primeros premios y becas en diferentes concursos, recibir el galardón de ÓPERA ACTUAL ha sido “un impulso de alegría y satisfacción”, un reconocimiento que valora especialmente porque procede de un medio que, según afirma, “ama el género y posee una experiencia que respeto y valoro”. Seró se muestra agradecida por “el acompañamiento que realiza la revista” del entorno lírico nacional: “Es habitual encontrarnos en conciertos y siento un gran agradecimiento por este apoyo” que, considera, le llega en un momento decisivo de su carrera: “ÓPERA ACTUAL es un canal de referencia, y este reconocimiento me llena de ilusión para el camino que tengo por  delante”.

Jan Antem (Don Giovanni) y Montserrat Seró (Zerlina) © Teatro de La Maestranza / Guillermo MENDO
Bernstein Liceu Laura Brasó, Nadine Sierra, Tanit Bono y Montserrat Seró en 'West Side Story' © G. T. L. / David RUANO

¿Por qué decidió dejar los estudios de violín y dedicarse al canto?
Porque el instrumento corporal te exige una belleza vivencial que crea pura adicción: cantar con tu cuerpo como única herramienta sonora me ha hecho sentir una corriente que, con el tiempo, ha pasado a ser una dedicación plena, unida a mi propio devenir como persona. Por otro lado está la música: sus líneas melódicas e historias me han llevado naturalmente al canto lírico. La ópera me encanta porque es una extrapolación de la vida y, al mismo tiempo, un zoom detallado de los asuntos y estados emocionales que perduran en el tiempo. Cada producción brilla en vivo con su música original sobre una propuesta escénica que va cambiando según la mirada. Una maravilla.

¿Cuáles son los maestros que más le han influido?
Casi todos los que me he ido encontrando por el camino, ya que en esta carrera todo se construye sobre la base de pequeños pasos. También una misma es su propia maestra. En todo caso han sido fundamentales maestros del Conservatorio como Oriol Rosés y Pau Casàn; del Máster de Lied, Francisco Poyato, Pep Surinyac y Dolors Aldea… Y, ya en el repertorio operístico, profesoras como Luciana Serra, Giovanna di Rocco y Àngel Òdena, junto a pianistas repertoristas como Josep Buforn o Marco Evangelisti.

¿Cuál es su primer recuerdo asociado con el canto lírico?
Fue en 2003, participando en el coro infantil de la ópera El arca de Noé de Britten, que se celebró en la Seu Vella de Lleida. Yo hacía de ardillita. Fue uno de los muchos proyectos de mi querida época como cantante en la coral Frederic Godàs, donde Maite Monné, la directora, siempre me hacía cantar solos. En esa coral empezó mi faceta como cantante.

De repertorio, ¿con qué compositores o estilos se siente más cómoda?
Con las arias o canciones que tienen líneas melódicas hermosas para poder tomar una buena respiración y dibujar con la voz esa inspiración. A veces no hace falta decir muchas palabras si unas pocas se acompañan de notas bien escogidas, igual que los silencios en la melodía del cantante y la armonía que lo acompaña. Me encanta cantar Mozart, Bellini, Verdi, Puccini, Mahler y Strauss.

¿Qué roles le gustaría poder cantar? 
Donna Anna, Violetta Valéry, Amina, Mimì, Suor Angelica, Juliette, las dos Manon… Luego, más adelante, Madama Butterfly o Rusalka. Justamente el rol de Violetta lo debutará en mayo. Sí, y es una gran oportunidad. Este personaje lo tiene absolutamente todo: su continuidad en escena junto a su amplio abanico de estados emocionales dan como resultado una complejidad sutil, a veces refinada, otras cándida, y siempre llevándola al último hilo de fe por su supervivencia. Todo ello se refleja en las líneas vocales, que van en paralelo a sus estados emocionales, desde la coloratura pletórica hasta la densidad dramática. Es todo un campo de estudio tanto de la obra como del propio cuerpo para una como intérprete. Me hace muy feliz tener esta responsabilidad y estoy muy agradecida a la Fundació Òpera Catalunya por haberme elegido.

Esta temporada también es cantante residente del Festival Life Victoria. 
Sí, algo que supone una culminación y la celebración de años de relación con el Festival y la familiaridad que se ha ido creando. Desde 2019 han creído en mí y en lo que puedo aportar como cantante. Me invitaron como Life New Artist al terminar el máster y desde entonces mi carrera ha crecido a su lado. He pasado de ser becada a ser parte de sus conciertos, con muchas anécdotas compartidas. El año pasado, en el exitoso centenario de Victoria de los Ángeles, pude formar parte de una de sus giras y participé en encuentros preciosos. Este año ofreceré cuatro recitales con repertorios diferentes, uno para cada ocasión, y eso es un regalo.

¿Cómo vivió su debut en el Liceu barcelonés del curso pasado?
Como una de las experiencias más culminantes de mi vida. Desde siempre todos hemos oído hablar del Gran Teatre del Liceu, y no es para menos. Allí ocurren experiencias  prodigiosas. Además, lo hice en dos títulos espectaculares Madama Butterfly y West Side Story (Ver crítica), tanto por la obra en sí como por el reparto de cantantes que formamos. Estoy muy agradecida al director artístico del teatro, Víctor García de Gomar, por haberme invitado y apoyado en esta carrera que estoy construyendo.

¿Cómo se imagina dentro de 10 años?
Me veo cantando feliz, con un público amigo, al que ya empiezo a sentir más allá de mi familia y amistades. – ÓA

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