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Una nueva zarzuela, el orgullo de Albert Boadella
La Sala Roja de Teatros del Canal acoge el estreno en versión escénica de la zarzuela contemporánea 'El Orgullo de quererte', con música de Javier Carmena y dirección escénica del director y dramaturgo catalán
Los Teatros del Canal estrenan el 11 de septiembre la versión escénica de esta zarzuela contemporánea en tres actos, con partitura de Javier Carmena y libreto de Felipe Nieto, regia de Albert Boadella y Marina Cabanas y con la mexicana Alondra de la Parra en el foso al frente de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (Orcam). En el reparto se escucharán las voces de Enrique Viana, Santiago Ballerini, Germán Olvera, María Rey-Joly, Berna Perles, entre otras, a los que acompañará un cuerpo de bailarines
Quienes han podido escuchar la partitura de El Orgullo de quererte, que se estrenó en 2022 en versión de concierto, coinciden: esta música del siglo XXI entronca plenamente con la mejor tradición de zarzuela, el género lírico hispano por excelencia. Es accesible al oído y cercana, incluso posee buenas dosis de emotividad. La obra levanta el telón con los calores de finales de junio en plena celebración del Orgullo. Al barrio de Chueca, otro guiño a la tradición lírica, llega Tadeo, un joven dispuesto a vivir plenamente esos días de celebración. Y ahí es donde empieza a complicarse casi todo… Que si el recién llegado quiere vivir experiencias nuevas, que si el más chulo del barrio, el arrollador y carismático Alonso, se fija en él, que si el amante de este, PJ, muerto de celos, es capaz de recurrir a cualquier artimaña para no quedarse solo, que si hay alguien por el camino que siempre pierde, que si las mujeres van a ser piezas fundamentales… En fin, lo que viene siendo la vida misma bien aderezado con chotis, foxtrot y pasodobles.
Habrá seis funciones los días 11, 12, 13, 18, 19 y 20 de septiembre en la Sala Roja Concha Velasco de los Teatros del Canal, de una obra que entrelaza temas universales como el amor, los celos, el miedo y la libertad con una partitura rica y ecléctica. Un homenaje a la tradición zarzuelística desde una mirada inclusiva, contemporánea y cargada de vitalidad escénica y musical. Felipe Nieto, autor del librero, ha trabajado codo con codo con Javier Carmena, que firma la música. “Es un tirano amable”, comenta Nieto sobre este con cierta sorna. La aventura de dar forma a esta obra comenzó hace diez años “y nota a nota la obra fue cobrando forma hasta que llegamos a los 27 números musicales”, declara Carmena, de los que se escucharán 18. El compositor ha sido fiel a una hoja de ruta clara: “Seguir la tradición y los códigos de los grandes maestros de la zarzuela como Alonso, Sorozábal o Moreno Torroba a los que hemos unido números musicales característicos de nuestro género con una orquestación muy grande, más operística que zarzuelística”. Libretista y músico querían que la trama se desarrollase en Madrid y alrededor de una fiesta, y pensaron en las del Orgullo, que es donde sucede la acción.
Enrique Viana, tenor, cómico enorme y erigido hace tiempo en un auténtico icono del género, confiesa que tuvo sus dudas al principio sobre cómo se iba a entender con Albert Boadella, “yo, tan madrileño y él, tan catalán…, bueno, no tan catalán. Y todo ha funcionado de maravilla. Entre él y Marina Cabanas suman no cuatro, sino dieciséis ojos; ha sido francamente agradable la dinámica de trabajo diario. Y encontrarse con una maestra educada, que se disculpa antes de hacerte una corrección… Eso no lo hace nadie. La trama, además, es tan de hoy, tan cercana, con un hombre cobarde que no se atreve a enfrentarse a la sociedad y con una historia de amor muy bonita. ¿Y la música? Es la bomba y bebe de nuestras raíces, de lo mejor de los grandes compositores. La función sobrecoge y yo creo que el público va a salir conmovido”, asegura, y añade, confeso irredento del género, que la música puede sacar “dos o tres cabezas a las zarzuelas que hemos escuchado toda la vida por cómo está orquestada”. Sirva el dato de que en el foso habrá nada menos que 68 músicos, lo que da cuenta de la envergadura de la obra.
La “maestra educada” a la que alude Viana es la directora mexicana Alondra de la Parra, titular de la Orcam, y que confiesa sentirse muy afortunada de que le hayan invitado a ser parte de esta producción. “Es una obra absolutamente respetuosa con el género, con diálogos muy brillantes y sumamente divertidos. Se siente tradicional y al tiempo, actual”, explica. ¿Y a qué suena El orgullo de quererte? “Es una partitura con un potente rango de colores, con momentos muy impresionistas, puccinianos y también verdianos, con un lenguaje que no se te va de la cabeza. Está tan bien escrita que nos ha hecho la vida bastante fácil”, responde.
Un "voyeur" llamado Boadella
Albert Boadella, que cerró la presentación de esta zarzuela contemporánea en los Teatros del Canal, ha dedicado durante los últimos años una atención especial a los escenarios líricos. Firma la dirección de escena junto a Marina Cabanas, junto a quien lleva años trabajando. La zarzuela le es muy cercana. Fue, como la de tantos, banda sonora vital, una música hecha con palabras que cantan y con palabras que hablan. De la partitura destaca su acercamiento al hoy sin perder de vista las raíces en las que se ancla. “Me agradezco a mí mismo meterme a los 82 años en este berenjenal”, suelta para abrir boca. Confiesa su fascinación por la partitura, “que me pareció en cuanto la escuché algo insólito, que respeta el pasado y que está hecha por un compositor que tiene inteligencia y la humildad de seguir con esa tradición, algo que hoy escasea”.
El director de escena asegura que ahora se vive “una época en la que la mayoría de los artistas tienen la obsesión de romper con el pasado, con la tradición, se estima que ese es uno de los grandes méritos del arte actual, y yo no lo considero así. El conflicto entre la palabra hablada y la palabra cantada está muy bien resuelto y consigue un pulso realmente extraordinario. Estamos ante un acontecimiento histórico en el mundo de la zarzuela”, dice Boadella, quien confiesa que ha preferido “adoptar el papel de voyeur, más que el de activista, he estado detrás, mientras que Marina ha estado en el ruedo”.– ÓA
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