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Poppea, Nerone y Ottavia en el plató
El Liceu cierra su temporada con la brillante puesta en escena inmersiva de ‘L’incoronazione di Poppea’ firmada por Calixto Bieito procedente de la Opernhaus-Zürich
Barcelona
Gran Teatre del Liceu
Monteverdi: L’INCORONAZIONE DI POPPEA
10, 12, 14, 17, 19, 21_07
Poppea: Julie Fuchs. Nerone: David Hansen. Ottone: Xavier Sabata. Ottavia: Magdalena Kožená. Amore / Drusilla: Deanna Breiwick /Primer familiar: Jacke Arditti. La Virtú: Irene Mas. Arnalta: Mark Milhofer. Nutrice: Marcel Beekman. Fortuna / Damisela de la emperatriz / Pallade: Rita Morais. Valetto: Natalia Labourdette. Liberto / Segundo soldado: Guillem Batllori. Lucano / Primer soldado / Segundo familiar: Thobela Ntshanyana. Littore / Tercer familiar: Milan Perišić. Le Concert des Nations. Dirección musical: Jordi Savall / Luca Guglielmi. Dirección de escena: Calixto Bieito.
El Gran Teatre del Liceu cierra su temporada con la brillante puesta en escena inmersiva de L’incoronazione di Poppea firmada por Calixto Bieito procedente de la Opernhaus-Zürich, que es una metáfora del mundo actual exhibicionista donde los más mínimos detalles de los personajes son expuestos en directo en las pantallas como una suerte de reality show.
Pocas óperas escritas en los albores del género resultan tan actuales y modernas como L’incoronazione di Poppea (1643) de Claudio Monteverdi. Su excelente y audaz libreto, que por primera vez renuncia a la mitología para abrazar un tema de la historia romana, posee los ingredientes eternos que mueven a la humanidad: el amor, el sexo, la ambición, el poder, la traición y la venganza. Una historia de intriga política y pasión amorosa, inspirada libremente en los libros XII-XVI de los Anales de Tácito, situada en la Roma del siglo I, que, tras diversas muertes y condenas de exilio, acaba con la coronación de Poppea como esposa del emperador Nerón.
La ópera, que se presentó por primera vez en el Gran Teatre barcelonés en febrero de 2009 –363 años después de su estreno absoluto en Venecia–, regresa ahora para clausurar la temporada liceísta con una producción de la Ópera de Zúrich dirigida por Calixto Bieito y con Jordi Savall en el podio, contando con un reparto que incluye a parte de los mismos magníficos cantantes que, en estado de gracia, estrenaron el montaje en junio de 2018, entre ellos la pareja protagonista integrada por la soprano francesa Julie Fuchs y el contratenor australiano David Hansen.
La producción de Bieito ofrece al público una auténtica inmersión en la ópera de Monteverdi con una escenografía firmada por la alemana Rebecca Ringst en cuyo elemento central –una pasarela elíptica que se adentra en la platea y en cuyo centro se sitúa la orquesta– transcurre la acción, que se aproxima al público y que permite a los cantantes estar junto a la orquesta. El escenario, por su parte, está ocupado por público situado en una grada con una escalera en el centro por la que entran y salen los personajes; el fondo y los laterales, incluidos los palcos de los proscenios, están cubiertos por 15 pantallas que emiten tanto imágenes grabadas como multitud de detalles de lo que sucede en escena registrados en directo por una serie de cámaras distribuidas por la sala, como si se estuviera rodando una suerte de reality show. Una metáfora del actual mundo exhibicionista, con redes sociales como pasarelas en las que todos se exponen y expresan sus opiniones sin reparar en lo hirientes que puedan ser para los demás.
Poppea en las redes sociales
En una entrevista publicada en el programa de mano del estreno de la producción, Calixto Bieito explicaba: “La elipse, que también recuerda a una arena, nos muestra diferentes perspectivas de los personajes y de la realidad, hace que sean multidimensionales. Para mí, el círculo es también un espacio de mujer, porque implica lo cíclico. Y, por supuesto, es un lugar donde todos los personajes están a la vista. No hay privacidad, no hay secretos. Es como si los personajes estuvieran permanentemente en Facebook, Instagram o Twitter”.
© A. BOFILL Calixto Bieito
L’incoronazione di Poppea es la primera y por ahora única ópera de Monteverdi que ha dirigido Calixto Bieito, un título que descubrió hace tres décadas y que desde entonces confiaba poder llevar a escena. “La música es increíblemente hermosa y la trama es ambivalente”, explicaba el director de escena, Premio ÓPERA ACTUAL 2019. “En L’Incoronazione di Poppea se muestra una sociedad hedonista, decadente, en la que las personas se comportan de forma extremadamente egoísta. Cada uno se mueve por su ambición personal, la sexualidad es utilizada como instrumento de poder. Casi parece la sociedad actual, a pesar de que la ópera fue escrita hace más de 350 años. Los personajes creados por Monteverdi y su libretista, Gian Francesco Busenello, nos son tan cercanos que podemos identificarnos con ellos más fácilmente que con los de las óperas del siglo XIX. Y la música fomenta esto, porque se basa plenamente en el texto”.
Brusenello formaba parte del grupo de escépticos y librepensadores venecianos que se reunían en la Accademia degli Incogniti, creada en 1630. Su producción artística se caracterizó por el rechazo a las reglas y por el gusto por la experimentación. Su elección del pasaje histórico de la entronación de Poppea por Nerón para la trama no fue casual, ya que sus personajes amorales a la deriva entregados a sus pasiones provocó la misma inevitable reflexión política en la época de su estreno que actualmente. “Monteverdi y su libretista utilizaron personajes históricos para decir algo sobre su época. Ese presente debió estar marcado por una sociedad cínica, totalmente amoral y llena de intrigas. Para conseguir lo que quieren, Nerone y Poppea no se detendrán ante nada. No hay muchas esperanzas de una vida más humana en esta sociedad decadente. Solo hay esperanza en la música”, señala Calixto Bieito.– ÓA
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