CRÍTICAS
NACIONAL
Un 'Holandés' con luz propia
Santa Cruz de Tenerife
Ópera de Tenerife
Wagner: EL HOLANDÉS ERRANTE
Anton Keremidtchiev, Ángeles Blancas, Vazgen Gazaryan, Airán Hernández, Guadalupe Barrientos, Joan Laínez. Dirección musical: Guillermo García Calvo. Dirección de escena: Marcelo Lombardero. Auditorio de Tenerife, 22 de noviembre de 2025.
El holandés errante, ópera en tres actos de Richard Wagner con libreto del propio compositor, que se basa en antiguas leyendas, llegaba por primera vez en la Ópera de Tenerife (ver previa en este enlace). Lo hacía en una producción del Teatro Municipal de Santiago de Chile que no pudo trasladar su escenografía por problemas logísticos; por ello, el director de escena Marcelo Lombardero y su equipo, junto con los trabajadores del Auditorio tinerfeño, la reconstruyeron, aunque se contó con el vestuario, caracterizaciones y diseño de luces originales. El resultado fue espléndido y es especialmente destacable el impecable trabajo del equipo de producción: la escenografía de Noelia González y el diseño de iluminación de José Luis Fiorruccio lograron potentes efectos visuales de un mar embravecido y una atmósfera oscura y opresiva.
La ópera se abre con la obertura convertida por Lombardero en un prólogo escénico, en el que se evidencia la violencia de género que sufre la madre de Senta, presenciada por la niña. En esta propuesta, tanto el Holandés como Senta son personajes de gran profundidad: él, una figura trágica atormentada por un destino circular que oscila entre la esperanza y la desesperación; ella, encarnación de una entrega absoluta —casi obsesiva— hacia un ideal entendido como vía de escape de una sociedad opresiva e insensible. Las proyecciones del mar unidas a la música, sumergieron al público en un mundo romántico de tragedia con un halo onírico, en el que se respiraba una atmósfera densa y misteriosa que revelaba la maldición, pero también la fuerza redentora del amor.
El reparto destacó por la fuerza dramática de sus interpretaciones. En el papel del Holandés, el barítono Anton Keremidtchiev resultó plenamente convincente, mientras que la soprano Ángeles Blancas ofrecía una Senta notable tanto vocal como escénicamente en un rol tan exigente. El tenor tinerfeño Airam Hernández encarnó a Erik con impecable solvencia vocal y el bajo Vazgen Gazaryan cumplió con autoridad en el rol de Daland.
Miguel Ángel Arquez, al frente del Coro Titular Ópera de Tenerife-Intermezzo, logró un empaste y adecuación ejemplares de las voces a la atmósfera requerida bajo el mando de la dirección musical de Guillermo García Calvo, un trabajo que resultó fundamental para resaltar y hacer brillar la belleza de la partitura: su batuta guio con precisión a la Orquesta Sinfónica de Tenerife, que respondió con la profesionalidad habitual en un repertorio, del Wagner escenificado, en el que no suele aventurarse. * Estrella ORTEGA, corresponsal en Santa Cruz de Tenerife de ÓPERA ACTUAL
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