CRÍTICAS
NACIONAL
'Moto' y Buxtehude vuelven a triunfar en el Arriaga
Bilbao
Teatro Arriaga
Buxtehude: MEMBRA JESU NOSTRI
Ainhoa López de Munain, Lucía Gómez, Mario Hernández, Aitor Garitano, Jesús García Aréjula, Hodei Yáñez. Dirección musical: Andoni Sierra. Dirección de escena: Lucía Astigarraga. 27 de septiembre de 2025.
El pasado 27 de septiembre, el Teatro Arriaga recuperó el espectáculo Moto-Membra Jesu nostri, una de esas creaciones propias, livianas en producción y fugaces en cartelera que, sin embargo, cuentan con un atractivo, una calidad y una profundidad que merecen mucha más atención y repercusión de la que obtienen. Esta propuesta, estrenada en octubre de 2022, escenifica la obra más conocida del compositor barroco Dietrich Buxtehude, Membra Jesu nostri, un compendio de siete cantatas dedicadas a los pies, rodillas, manos, costado, pecho, corazón y cara de Cristo, que en esta nueva mirada se articula con un texto escrito e interpretado por el actor Eneko Sagardoy y la propuesta escénica de Lucía Astigarraga.
Esta colección de cantatas de temática religiosa dedicadas a la Pasión y muerte de Cristo guardan una intensidad emocional —además de una rigurosidad técnica y una creatividad musical a la altura del propio Bach– que dialoga perfectamente con el monólogo de Sagardoy sobre una persona amada que fallece en un presunto accidente de moto, y cómo la repentina ausencia de un ser querido obliga a mirar de frente a la muerte y al inevitable futuro, pero también al pasado y a la vida que ha traído a cada uno hasta este punto, en busca de una justificación, un propósito, un consuelo o una esperanza; un viaje introspectivo duro, difuminado y alterado por el dolor, el amor y la incertidumbre.
Para desgranar esta delicada y también pasional música, igual que en el estreno, el encargado de interpretarla fue el Conductus Ensemble, conjunto especializado en música barroca bajo la dirección de Andoni Sierra. El grupo instrumental, al que completaba La Chimera Ensemble, un grupo de violas de gamba, ejecutó con minuciosidad, carácter y emoción cada nota de este ciclo; el coro, conformado por 15 voces, ofreció un sonido de gran empaste y densidad tímbrica que, sin hacer demasiado hincapié en un historicismo excesivamente forzado, consiguió un estilo muy adecuado y fluido.
Cabe destacar el desempeño de los cinco solistas que cargaron con el peso de la interpretación: los bajos Jesús García Aréjula y Hodei Yáñez mostraron dos voces muy distintas, más timbrada la del segundo que la del primero, pero igualmente cálidas y oscuras; de igual forma, las dos sopranos, Ainhoa López de Munain y Lucía Gómez, cantaron con timbres diferentes, uno más corpóreo que el otro, pero con voces ligeras y expresivas; el alto Mario Hernández sorprendió con un sonido menos limpio pero de exquisita sensibilidad; y, por último, destacó por su brillantez tanto vocal como interpretativa el tenor bergarés Aitor Garitano.
La puesta en escena de Lucía Astigarraga jugó con todo el espacio teatral, más allá del escenario, buscando atrapar al público con sonoridades sorprendentes, impactantes recreaciones pictóricas y un aire onírico en el que tuvo un papel fundamental la cuidada iluminación de Alberto Rodríguez Vega, consiguiendo un resultado fabuloso que ojalá se pueda seguir disfrutando tanto en otros teatros como en futuras reposiciones. * Nora FRANCO MADARIAGA, corresponsal en Bilbao de ÓPERA ACTUAL
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