CRÍTICAS
NACIONAL
La pasión contenida de Hasse revive por Semana Santa
Peralada
Festival Perelada, ed. Pascua
Hasse: SANCTUS PETRUS ET SANCTA MARIA MAGDALENA
Estreno nacional. Concierto inaugural.
Marie Lys, Valer Sabadus, Rafel Quirant, Anna Alàs i Jové, Maria Espada. Vespres d’Arnadí. Dirección: Dani Espasa. Iglesia del Carmen, 17 de abril de 2025.
La tercera edición de Pascua del Festival Perelada se inauguró con el estreno en España del oratorio Sanctus Petrus et Sancta Maria Magdalena de Johann Adolph Hasse (1699-1783): una pequeña joya del barroco alemán tardío que narra los diálogos y reflexiones de San Pedro, Santa María Magdalena, María Salomé, José y María Jacobi tras de la muerte de Cristo en la cruz. La pieza, concebida exclusivamente para voces agudas, cobró vida en la iglesia del Carme en una excelente versión a cargo de la más que consolidada orquesta Vespres d’Arnadí, con el maestro Dani Espasa a la batuta, acompañando un elenco vocal de gran nivel.
El oratorio de Hasse, con libreto en latín de autor desconocido, es extremadamente teatral, con arias, dúos y recitativos de gran densidad emocional que mantienen en todo momento la tensión dramática de la trama. Sin embargo, la articulación musical del texto se mantiene fiel al lenguaje contenido de la música sacra, sin caer la exuberancia y pirotecnia propia del gesto operístico. Y Espasa supo sustentar en todo momento este equilibro entre teatralidad y espíritu sacro con una versión homogénea y matizada, mezcla ideal de rigor estilístico y libertad expresiva.
Entre los solistas, Marie Lys como María Magdalena fue sin duda la gran protagonista de la noche: con una voz flexible y luminosa, perfectamente proyectada, ágil en las cadencias y emotiva en el uso del legato, imprimó fuerza y delicadeza a su personaje, con pasajes de gran intensidad como el aria “Mea tormenta, properate”. Junto a Lys, María Espada (María Jacobi) ofreció una notable actuación, luciendo un timbre cálido y sobrio con el que enriqueció el trío “Amor meus in cruce lanquet”, uno de los momentos más bellos de la velada, en el que las tres Marías —a Lys y Espada se les unió Anna Alàs i Jové como María Salomé— muestran su abatimiento en una atmósfera musical de tristeza y recogimiento. Alàs, en sus breves interpretaciones, sacó a relucir su dominio absoluto del repertorio barroco, con un timbre de mezzosoprano aterciopelado, denso, resonante y profundo.
Entre las solistas masculinos sobresalió el joven sopranista Rafael Quirant como Josephus, que demostró una facilidad pasmosa para sortear las inflexiones agudas de sus pasajes, con un control técnico admirable, una línea de canto sólida y con la misma naturalidad que sus compañeras de cuerda. El contratenor Valer Sabadus, por su parte, en el papel de Sanctus Petrus, clave en el desarrollo narrativo del libreto, protagonizó una interpretación un tanto fría, con un timbre bello y elegante, pero sin dar el cuerpo, el ritmo y el ímpetu necesario al apóstol.
Finalmente, el prestigioso Cor Infantil Amics de la Unió de Granollers, dirigido por Josep Vila i Jover, puso el broche final participando en Miserere coral con el que concluye la pieza. Su intervención aportó la frescura de las voces blancas y el empaque de una masa coral justo al final de la velada, con una aparición un tanto sorprendente tras el desarrollo de la obra, pero con la que Hasse cierra el oratorio de manera contundente, triunfal y pleno de fe y esperanza. * Aniol COSTA-PAU, crítico de ÓPERA ACTUAL
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