CRÍTICAS
NACIONAL
‘Don Pasquale’ saca una sonrisa al inicio de temporada de ABAO
Bilbao
ABAO Bilbao Opera
Donizetti: DON PASQUALE
Nueva producción. Inauguración de la temporada
Simón Orfila, María José Moreno, Francesco Demuro, Damián del Castillo, Pedro Mari Sánchez. Coro: Ópera de Bilbao. Orquesta: Euskadiko Orkestra/Orquesta de Euskadi. Dirección musical: Sesto Quatrini. Dirección de escena: Emiliano Suárez. Palacio Euskalduna, 19 de octubre de 2024.
Mucho ha llovido –al menos, en Bilbao– desde que Alfredo Kraus y Renata Scotto estrenaran Don Pasquale en la temporada de ABAO allá por 1958 y, sin embargo, esta ópera bufa de Donizetti sigue tan fresca y jovial como siempre a pesar de que los tiempos cambian. La nueva producción que firma Emiliano Suárez para ABAO Bilbao Opera (ver previa en este enlace) se aleja de la commedia dell’arte y de los tradicionales estereotipos para actualizar esta obra, trayéndola a una actualidad atemporal. La puesta en escena resultó bien planteada, situando la acción en un pequeño negocio familiar de hostelería, con Don Pasquale como dueño de una pizzería, Malatesta como una especie de gerente, y Ernesto y Norina como empleados. La trama no se resintió en absoluto con este enfoque, bien ejecutado, con una escenografía firmada por Alfons Flores aparentemente sencilla que, gracias a una gigantesca caja de pizza y un girevole, encerraba muchos más detalles de lo que pudiera parecer y que se adecuaba tanto a las enormes dimensiones del escenario del Euskalduna, recogiendo y concentrando la acción de manera estética y funcional, y atendiendo a las necesidades acústicas de la sala. Aunque la propuesta de Suárez no destacó por su originalidad, sí lo hizo por su frescura y sus aires cinematográficos, a los que contribuyó la iluminación de David Picazo.
En cuanto al elenco, una pieza con tan pocos y vitales personajes necesita apoyarse en un reparto de calidad y soltura. El bajo-barítono Simón Orfila debutó el papel de Don Pasquale con aplomo, voz bien proyectada y vibrante y una magnífica interpretación cargada de comicidad, escondiendo parte de su aterciopelado timbre a cambio de mayor credibilidad del personaje. El barítono Damián del Castillo como Dottore Malatesta también lució una voz oscura y franca, inalterable en todo el registro; comenzó algo contenido, y el aria inicial “Bella siccome un angelo” sonó menos entregada de lo habitual, aunque en un tono más bufo, probablemente mucho más en estilo que lo que dicta la tradición; poco a poco, el jienense fue encontrándose más cómodo, llegando a cantar junto a Orfila el famoso dúo del tercer acto, “Cheti cheti immantinente”, con tal endiablada dicción y desparpajo que tuvieron que ofrecer un pequeño bis.
El tenor italiano Francesco Demuro encarnó al joven Ernesto con voz clara y honesta en todo el registro, desde los graves, bien colocados y presentes, hasta el extremo agudo, redondo y brillante; con algo menos de volumen que sus compañeros, mostró, sin embargo, un gran control de fraseos y dinámicas. La soprano María José Moreno debutaba el papel de Norina imponiendo una voz adecuadísima, ligera y tintineante, con fluidez en los melismas; con un registro agudo cómodo, solo le faltaron un poco más de armónicos graves para redondear un trabajo encomiable. El Coro de Ópera de Bilbao, bien introducido escénicamente, y el conocido actor Pedro Mari Sánchez en el doble papel de Notaro y corifeo, pusieron la guinda a un reparto equilibrado y sólido.
Muy bien dirigida la Euskadiko Orkestra, con amplitud dinámica y riqueza cromática, además de ofrecer notables solos instrumentales, como el de cello o el de trompeta, que sonaron bien balanceados bajo la batuta del maestro Sesto Quatrini (ver entrevista en este enlace), siempre atento a las voces, enérgico y riguroso con los tempi, manteniendo el difícil equilibrio entre comicidad y drama que requiere esta pequeña pero compleja joya de Donizetti. * Nora FRANCO MADARIAGA, corresponsal en Bilbao de ÓPERA ACTUAL
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