Opinión
Editorial 288:La ópera se adapta entre la crisis del Met y la sostenibilidad de los teatros
El libro verde de la ópera se pone en marcha en todo el mundo
La crisis económica de la Metropolitan Opera de Nueva York, uno de los teatros icónicos del mundo, se lleva arrastrando desde hace casi un lustro. Sus generosos mecenas ahora escasean y se han tenido que recortar títulos, sueldos y personal para hacer frente a una agonía que lleva demasiado tiempo solventándose gracias a fondos acumulados durante décadas. El último golpe de gracia llegó con el anuncio de que Arabia Saudí cancelaba el proyecto de pagar una suma multimillonaria por una visita anual de la compañía del Met a su nuevo coliseo operístico. La propuesta de venta de los famosos Chagall, por 55 millones de dólares, podría ser un balón de oxígeno, pero no la resolución de un déficit que no parece remitir.
Hace años que se conocen los problemas del Met, pero sorprende que nunca parece cuestionarse al director general del coliseo, Peter Gelb, o sus políticas de cambio y modernización de la institución, con sus éxitos y desaciertos. Entre ellos se cuentan la gran inversión y proyección del coliseo neoyorquino gracias a las retransmisiones de funciones a cines de todo el mundo, la renovación de las propuestas escenográficas o la apuesta por el repertorio contemporáneo incidiendo también en diferentes colectivos como el afroamericano o el hispano, del que se han presentado en poco tiempo títulos como Florencia en el Amazonas, Ainadamar y, este mismo año, El último sueño de Frida y Diego.
Un arte caro pero acorde a cada época
La ópera nació como espectáculo cortesano inspirado en el teatro griego, pero se adaptó a los teatros públicos consiguiendo sobrevivir y transformarse durante cuatro siglos. Hoy existen coliseos que están enfocando sus esfuerzos en ser lo más ecológicos y autosuficientes posibles. Sirva de ejemplo el galardón obtenido por el Teatro Real de Madrid como el más sostenible del mundo; su cubierta solar transitable en la azotea, sus sistemas de control ambiental de bajo consumo e incluso la implantación de un sistema de reciclaje y reutilización de vestuario lo ensalzan como uno de los buques insignia del libro verde de la ópera. Lo mismo sucede en diversos escenarios sudamericanos, tal y como quedó de manifiesto en los recientes artículos presentados en esta revista. Pero más allá de estas prácticas, sin lugar a duda determinantes para el futuro de la ópera, desde ÓPERA ACTUAL llevamos tiempo insistiendo en modelos que irían en favor de los presupuestos y del entorno social y económico de los coliseos. Las coproducciones en las que participan un mínimo de tres teatros debería ser un elemento primordial de cada nuevo proyecto escénico, así como la reutilización de las producciones de cada teatro, especialmente del repertorio local, y de los títulos más populares del repertorio. Apostar por los ópera estudios y los acuerdos con los conservatorios locales para que el talento joven sea el soporte del futuro del género (cantantes, instrumentistas, directores). Contar con profesionales y técnicos locales. Los directores generales y artísticos deben tener unas directrices claras en estos aspectos, también a la hora de programar: no es de recibo que el teatro de cada ciudad no sea un referente mundial del repertorio autóctono y que vele por sus profesionales. En este sentido, queda mucho trabajo por hacer.
En 35 años la revista ha sido testigo de cómo la industria lírica española ha ido mejorando en estos aspectos, pero todavía hay un gran camino que recorrer a nivel nacional e internacional. Con la edición del especial La Temporada Lírica de OLA 2026 en marzo pasado, hemos dado a conocer los avances tanto artísticos como de infraestructuras en toda Iberoamérica para que instituciones, programadores y público se conozcan mejor, se tiendan puentes y surjan nuevos proyectos colaborativos, ojalá con el repertorio hispano como gran telón de fondo. La edición, ya con 45.000 lecturas en tres meses, se ha podido analizar ante los miembros de OLA en su 19ª Conferencia realizada en junio en Lima (Perú). – ÓA





