Reportajes

Personaje ÓA 282. Alfredo Germont

Técnica, fraseo, ataque y estilo. Los cuatro factores esenciales definen lo que se ha dado en llamar tenor verdiano

01 / 07 / 2025 - Arturo REVERTER - Tiempo de lectura: 6 min

Miniatura del personaje Alfredo de 'La Traviata' © PEDRO PEINADO / ÓPERA ACTUAL

Técnica, fraseo, ataque y estilo. Los cuatro factores esenciales definen lo que se ha dado en llamar tenor verdiano, con cuerpo y finura, calor y vibración. Con Alfredo de La Traviata ese ideal comienza a consolidarse en un papel que fue retratado con máxima genialidad por un español: Alfredo Kraus.

Verdi heredó de Donizetti y Bellini –siempre hay que citarlos en esta línea evolutiva del melodrama– el llamado tenor contraltino, de voz clara, flexible, extensa, capaz de falsetes celestiales pero también, ya bien entrado el siglo XIX, de acometer a pleno volumen las notas más agudas. Estamos en la estela de Rubini, superados los tiempos del baritenore, aún en activo. Gilbert Duprez, que estrenó Lucia y Favorita, revolucionó la técnica y dio paso a los tenores más románticos: Gaetano Fraschini, Enrico Tamberlick, Mario de Candia y un largo etcétera. El músico de Le Roncole creó sus primeras óperas para voces que hoy llamaríamos de gracia, conocidas ya en el repertorio donizettiano y belliniano; pero el tipo vocal no tardaría en modificarse hasta llegar al clásico tenor verdiano, dotado de cuerpo y de finura, de calor y de vibración. Técnica, fraseo, ataque y estilo. He ahí, según Celletti, los cuatro factores esenciales que ha de cumplimentar un tenor de estas características. Es muy interesante lo que se refiere al acento, compuesto por la unión del ataque y la articulación. En cualquiera de sus melodías Verdi pide un ataque en el que entra la bravura del mordiente, una suerte de ligero énfasis que lo distingue del ataque empleado por otros autores y que en el siglo XX ha estado perfectamente servido por muy pocos tenores: Lauri-Volpi.

El tenor Lodovico Graziani (1820-1885) fue el primer Alfredo en aquella noche veneciana de 1853 en la que se estrenó La Traviata. Una voz lírica de cierto peso que defendió con alguna eficacia otras partes verdianas, como el Duque de Mantua, Manrico y Riccardo de Un ballo in maschera. La voz no era voluminosa, según se cuenta, pero poseía una rara homogeneidad y squillo en el registro agudo. Se le daban bastante bien las agilidades, hasta el punto de que se permitió afrontar papeles como los de Don Ottavio de Don Giovanni, Almaviva de El barbero rossiniano y Lionel de Martha de Flotow…

Si quieres seguir leyendo, compra la revista, en papel o digital.

 

Puedes adquirir ÓPERA ACTUAL en su edición en papel en tu kiosco habitual o encargarla para que te llegue a casa (en esta misma web o en Amazon) o, si lo prefieres, puedes comprar la edición digital en la plataforma Kiosko y Más o en PressReader en dos alternativas: junto a miles de diarios y revistas o con 15 títulos seleccionados.

.wt-cli-cookie-bar-container { display: none !important; } #etiquetas_noticias_relacionadas, #pf-src-icon, #cabecera_noticia { display: none !important; } #pf-content #pf-header-img { max-height: 100px !important; margin-bottom: 40px !important; } #pf-content img { width: 100% !important; height: auto !important; } #printfriendly img { width: 100% !important; height: auto !important; }