NOTICIAS
ACTUALIDAD
Tres entidades culturales se unen para estrenar microóperas
En Barcelona, el CCCB, el MACBA y el Gran Teatre del Liceu han presentado el proyecto conjunto que incluye tres estrenos absolutos
Los días 8 y 9 de febrero, tres instituciones culturales barcelonesas, el CCCB, el MACBA y el Gran Teatre del Liceu, acogen tres obras de pequeño formato y nueva creación que invitan a reflexionar sobre el significado del género lírico en el siglo XXI en torno a la ecología y la relación hombre-naturaleza.
El proyecto Microòperes d’avui (Microóperas de hoy) une a tres instituciones culturales clave de la ciudad de Barcelona como son el Centre de Cultura Contemporània (CCCB), el Museo d’Art Contemporani (MACBA) y el Gran Teatre del Liceu, representadas respectivamente en la presentación a la Prensa de esta nueva iniciativa por Susana Arias, Claudia Segura y Víctor García de Gomar. Esta iniciativa reúne a artistas de diversas disciplinas para ofrecer una nueva mirada a la ópera tradicional, repensándola desde una perspectiva contemporánea e inclusiva en un itinerario por el degradado y siempre tensionado barrio barcelonés del Raval, en el que están localizadas las sedes de las tres instituciones.
Más allá de la música, el proyecto nace especialmente pensado para incentivar también a artistas de disciplinas visuales, escénicas y literarias, en una reflexión desde un prisma contemporáneo sobre los límites del género lírico explorando la relación entre música, texto, nuevas tecnologías y nuevas fórmulas dramatúrgicas. “Es un itinerario artístico a través del sonido, la imagen y la palabra”, según explicó Claudia Segura. “Queremos potenciar la creatividad escénica, literaria y visual” de los artistas implicados con una iniciativa colaborativa “que nos ha hecho salir de nuestra zona de confort”. Así, cada institución presentará una microópera de entre 15 y 20 minutos, todas de nueva creación, encargadas a tres equipos artísticos diferentes; las obras resultantes se podrán ver de forma consecutiva el fin de semana del 8 (dos sesiones) y 9 de febrero (cuatro sesiones), aunque las entradas ya están agotadas para la primera de las fechas. El CCCB acogerá El cel no et guardarà en secret, la capilla del Convent dels Àngels del MACBA será el escenario de Aura y en el foyer del Liceu se escenificará Desherataràs la terra. La entrada da acceso a asistir a las tres óperas de forma consecutiva.
Susana Arias aseguró que las piezas “funcionan como tres actos de una misma ópera que hemos construido entre todos. La idea ha sido repensar la ópera con mucho respecto, pero también con libertad. Algunos de los artistas nunca habían estado relacionados con el mundo de la lírica, y eso era muy interesante. Es una propuesta que desafía las convenciones del género”. Por su parte, el director artístico del Liceu, Víctor García de Gomar, apuntó que el proyecto de microóperas que lleva varios años desarrollándose en el Gran Teatre “ha acabado siendo un poco endogámico, y siempre acaba bebiendo más o menos de un mismo público. Queríamos por tanto compartir qué es el género y llevarlo a un público que no conoce qué es la ópera”, en un intento de eliminar pensamientos “apocalípticos” en torno a la lírica y abriéndose a posibilidades de futuro del género a través de nuevos lenguajes. Los grupos de trabajo, con total libertad, solo contaban con una premisa que ayudaba a definir el concepto de lo que podría ser considerado como una ópera diferenciándola de performances o de un musical, y es la utilización de voces líricas, impostadas.
Pol Guasch, libretista de El cel no et guardarà en secret afirmó que han intentado trabajar en conjunto, mano a mano con la compositora Clara Aguilar y la responsable de la puesta en escena, la artista Silvia Delagneau. “Nuestra obra parte cuestionando la historia de la belleza y de la relación entre arte y naturaleza” y la defina como una instalación, como “ópera instalativa” en un viaje escénico fruto de un proceso colectivo.
Aura, con libreto de Gabriel Ventura y música de Marina Herlop, “narra la historia de un adolescente en el siglo XIII que huye de su pueblo escapando de una guerra”, explica la compositora. “Bebe agua de un estanque y tiene una experiencia mística en la que se le aparece el ángel de las aguas”, adelanta. La escenografía se basa en imágenes románicas que cobran vida y la música incluye arpa, flauta voz lírica y un coro “con poca presencia de electrónica, porque era una buena ocasión para indagar en sonidos que eviten todo eso de lo que hoy casi se abusa, optando por la sencillez”. Tras el estreno, según afirmó Susana Arias, la obra podrá verse también durante las mañanas del 10 al 14 de febrero, siempre en la capilla del Convent dels Àngels del MACBA.
La ópera que se verá en el Liceu, Desherataràs la terra, cuenta con libreto de Miriam Cano, partitura de Fabià Santcovsky y la colaboración del artista plástico Carlos Bunga en la puesta en escena, quien aseguró que, “como inmigrante, también podemos utilizar la inmigración como metáfora para definir que es la ópera hoy. Esta propuesta me parece que es un desafío muy interesante para cuestionar la complejidad del mundo de hoy y del mundo de la ópera. Como artista este proyecto ha sido un reto y un privilegio, y me ha permitido salir de la soledad de mi estudio para colaborar con otros artistas y para estar abierto a dialogar”.– ÓA
NOTICIAS RELACIONADAS





