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La Quincena revive la tragedia de Edipo
Edipo, gran mito fundacional, conecta a tres genios en los extremos de la civilización occidental: Sófocles, Cocteau y Stravinsky
San Sebastián
Stravinsky: OEDIPUS REX
24_08 (Auditorio Kursaal)
Edipo: Peter Marsh. Yocasta: Claudia Mahnke. Tiresias: Michael Petrenko. Creón: Fernando Latorre. Mensajero: Damián del Castillo. Pastor: Aitor Garitano. Narradora: Irène Jacob. Easo Abesbatza (Dirección: Gorka Miranda). Bilbao Orkestra Sinfonikoa. Dirección musical: Erik Nielsen. Dirección de escena: Per Poc.
Edipo, gran mito fundacional, conecta a tres genios en los extremos de la civilización occidental: Sófocles, Cocteau y Stravinsky; o, dicho de otra forma, la lucidez musical al servicio de un verbo excepcional ante un conflicto universal. San Sebastián se viste de largo para recibir en su Quincena a Oedipus Rex, una acampada en el lindero del precipicio del alma humana ante el que cada oyente ha de elegir entre cerrar los ojos o precipitarse.
La década de 1920 se convierte para Stravinsky en un radical canto a la genialidad. No se trata solo de la calidad de sus obras, sino de la sencillez para encontrar nuevas formas musicales a las que encaramarse, como ocurre en Pulcinella, Mavra o la Sinfonía de los Salmos. En el año 1927 el compositor ruso crea la ópera-oratorio Oedipus Rex, basada en el clásico mito de Edipo, cuando aún resonaban en su cabeza los ecos de la adaptación de Cocteau de Antígona. La historia del rey que se descubre asesino de su padre y marido de su madre es un drama fundacional dentro de los textos trágicos, y Stravinsky corresponde dividiendo la trama en dos actos y proponiendo una escritura llena de cromatismos para trasladar la asfixia emocional de sus personajes. Sus elaborados fragmentos corales miran hacia atrás en ocasiones, pero también hacia delante, complementados por una visión instrumental fastuosa.
© Europäisches Zentrum der Künste La ópera de Stravinsky 'Oedipus Rex' en una producción antigua del Centro Europeo de Arte que firma Constanza Macras
Texto en latín
Pero tal vez lo que distingue esta obra del resto de su catálogo es la búsqueda de coherencia interna e independencia expresiva. Stravinsky pide que la ópera se represente en latín, no tanto por ser una lengua muerta sino por su condición de idioma petrificado, que no va a incorporar términos ni mutar significados que la trivialicen. Se trata de una concepción irónica y provocadora del arte: lo abrasador de la trama se refleja en un idioma estático, negado a la vulgaridad, que enmascara la acción y la condena a un barbecho expresivo. Jean Cocteau sabe ser respetuoso con el germen de la tragedia y cargarlo con sutileza del peso de la barbarie del siglo XX. La traducción al latín fue realizada posteriormente por el teólogo y futuro cardenal Jean Daniélou.
Cuando, poco después, Cocteau y Stravinsky ofrecieron Oedipus Rex a Serguei Diaghilev como regalo por el vigésimo aniversario de los Ballets Rusos, el empresario lo percibió como un obsequio envenenado. Diaghilev se enfrentaba conceptualmente a la concepción wagneriana clásica de que la ópera era la obra de arte total, porque para él lo era la danza, por cuanto incluía lo que define al ser humano, metafórica y vitalmente hablando: el movimiento. ¿Cómo celebrar las dos décadas de su compañía con una obra que es un elogio a la inmovilidad? La obra se estrenó en concierto en París en mayo de ese año, y al siguiente se escenificó en Berlín dirigida por Otto Klemperer.
Siguiendo con su idea de incorporar nuevas producciones líricas, la Quincena de San Sebastián estrena Oedipus Rex en una única función con un montaje encargado a la compañía de marionetas catalana Per Poc que ya pusiera su evocador lenguaje al servicio de otras obras clásicas como El retablo de Maese Pedro o Petrushka. La compañía de Santiago Arnal y Anna Fernández explota el concepto de austeridad de la obra original, y la acción se sitúa en una hierática sala de arte clásico griego de un museo arqueológico. Para la narración, la reputada voz de la actriz Irène Jacob, aquella que emocionó a media Europa en Rojo, de Kieslowski. Como dice el propio Cocteau, Lux facta est.– ÓA
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