El reflexivo ‘Evgeni Onegin’ de Christof Loy llega a Madrid

El Teatro Real programa 10 funciones de la ópera de Chaikovsky, con Kristina Mkhitaryan junto a Iurii Samoilov como protagonistas

14 / 01 / 2025 - Gema PAJARES - Tiempo de lectura: 4 min

Onegin Liceu 'Evgeni Onegin' en el montaje de Christof Loy © G.T.L. / A. BOFILL
Liceu-Onegin-operaactual 'Evgeni Onegin' en el montaje de Christof Loy © Erik BERG
Onegin Teatro Real Christof Loy (director de escena) y Gustavo Gimeno (director musical) © Teatro Real / Javier DEL REAL
Onegin Teatro Real Joan Matabosch (director artístico del Teatro Real), el tenor Bogdan Volkov (Lensky), Christof Loy (director de escena), el barítono Iurii Samoilov) (Evgeni Onegin) y Gustavo Gimeno (director musical) © Teatro Real / Javier DEL REAL

Madrid

Teatro Real

Chaikovsky: EVGENI ONEGIN

ENE / 22, 25, 28, 31; FEB / 03, 06, 09, 12, 14, 18

Tatiana: Kristina Mkhitaryan. Evgeni Onegin: Iurii Samoilov. Lenski: Bogdan Volkov. Larina: Katarina Dalayman. Olga: Victoria Karkacheva. Filipievna: Elena Zilio. Príncipe Gremin / Zaretski: Maxim Kuzmin-Karavaev. Capitán: Frederic Jost. Monsieur Triquet: Juan Sancho. Coro Titular del Teatro Real (Dirección: José Luis Basso). Orquesta Titular del Teatro Real. Dirección musical: Gustavo Gimeno / Kornilios Michialidis. Dirección de escena: Christof Loy.

Una celebración doble en el Teatro Real va a tener como protagonista al escritor Aleksandr Pushkin, de quien se conmemora el 225º aniversario de su nacimiento. Después de casi 15 años, el coliseo de Madrid trae de vuelta la obra maestra del compositor Piotr Ilych Chaikovsky, Evgeni Onegin, una de las piezas más emblemáticas del repertorio ruso, basada en la obra homónima del autor ruso, de la que se van a representar 10 funciones, del 22 de enero al 18 de febrero, en una  versión escénica a cargo del regista Christof Loy.

El montaje está coproducido por el teatro madrileño, la Den Norske Opera & Ballett de Oslo y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, hecho que destaca especialmente Joan Matabosch, director artístico del coliseo, en conversación con ÓPERA ACTUAL: “Evgeni Onegin va a ser un acontecimiento porque será la primera vez que la ópera de Chaikovsky se va a producir en Madrid. Se ha representado varias veces en la capital, en dos ocasiones en el Teatro de La Zarzuela, con giras de compañías del Este de Europa: en 1972 con el Teatro Nacional de Sofia; y en 1981 con el Teatro Kirov de Leningrado. Y ya, tras la reapertura del Teatro Real, en 2010, con el Teatro Bolshoi de Moscú. Es decir, en Madrid siempre se ha programado la obra con compañías invitadas. Esta va a ser la primera vez que el Teatro Real la produce él mismo con la Ópera de Oslo y el Liceu, dirigida por Gustavo Gimeno, el próximo director musical del Teatro Real, y por Christof Loy. Además, El cuento del zar Saltán, que se verá a finales de abril, será estreno en el Teatro Real (y en Madrid)”.

La obra será dirigida por  Gustavo Gimeno, en todas las funciones, excepto la última,  a cargo del maestro Kornilios Mchialidis. El elenco está encabezado por Kristina Mkhitaryan en el rol de Tatiana, Iurii Samoilov como Evgeni, Victoria Karkacheva como Olga, Katarina Dalayman como Larina y Bogdan Volkov como Lensky, entre otros. La ópera se estrenó en el Teatro Maly del Conservatorio de Moscú el 29 de marzo de 1879 y en el Teatro Bolshói el 23 de enero de 1881.

© Teatro Real / Javier DEL REAL

Joan Matabosch

Para Joan Matabosch, ambas óperas encarnan y ejemplifican de manera solvente esas dos Rusias que se enfrentaban en la segunda mitad del siglo XIX, la europeizada, que celebra y mira al progreso y los avances de frente, y la tradicional, asiática, más hermética y menos permeable: «Evgeni Onegin encarna a la Rusia de la Venecia del norte, del San Petersburgo que quiere ser una ventana abierta sobre Europa, del zar Pedro el Grande, de Catalina II, de los arquitectos y los artistas venidos de Italia, Alemania y Francia, de los jóvenes dandis a lo Evgeni Onegin y de los émulos de Lord Byron. Hay mucho de Lord Byron en el personaje de Onegin», comenta sobre esta tragedia de sentimientos que no tienen quien los acoja, en la que casi exclusivamente no se habla de otra cosa que no sea de amor y que, sin embargo, añade, «no contiene ningún verdadero dúo de amor. Es una obra de desencuentros, de pérdidas, huidas, de soledad, de anhelos, de fugacidad, de silencio, de transformaciones dolorosas. Todo da la sensación de transición, de un antes y un después, de ir y venir de un sitio a otro, nada apela al ahora ni al momento. Por eso, el espacio escénico diseñado por Christof Loy resulta impecable: no es una habitación, sino un lugar de tránsito entre una habitación y otra».

El autor del texto, para el director artístico del Real, era una mezcla casi perfecta de los personajes masculinos de la obra: del hombre de mundo que es Onegin y del idealista que ejemplifica Lensky. Aunque Onegin sea, finalmente, «la encarnación de una fuerza negativa, cínica, arrogante, destructiva, errante, anti-social, que destruye los valores positivos, esos valores que se expresan en la poesía de Lensky y que son objeto del desprecio de Onegin». Así, lo personajes están tallados a la manera del Romanticismo tan en boga en el centro de Europa, que pueden ser rusos, pero también nacidos en cualquier otro país de Europa: «Son el epítome de esta Rusia que se siente parte de Europa, incluso abrazando sus frustraciones y su nihilismo», concluye Matabosch.

La puesta en escena minimalista –un ambiente perfecto para que los protagonistas puedan proyectar sus neurosis y dolerse de sus heridas–, con escenografía de Raimund Orfeo Voigt, vestuario de Herbert Murauer e iluminación de Olaf Winter, ya se pudo ver en Barcelona en septiembre de 2023, como título inaugural de la temporada, causando poca aceptación entre el público catalán. Así la describió Fernando Sans Rivière, director de ÓPERA ACTUAL, afirmando que el montaje “no consiguió convencer al público dada la intelectualizada, compleja y enrevesada transformación de esta obra romántica cumbre de la historia de la ópera. La división de la obra por escenas con bajadas del telón, sin interés alguno para volver una y otra vez a la misma sala, no ayudaron a pesar de la elegancia del vestuario y de la escenografía en la que transcurre casi toda la ópera. No hubo, de acuerdo con la propuesta, ni grandes espacios naturales, ni casas rurales, ni palacios”.

Dentro de las actividades culturales que se celebrarán alrededor de este título destacan los habituales encuentros de Enfoques –en los que el propio Joan Matabosch dialogará con algunos de los protagonistas del montaje–, una visita guiada para adultos al Museo del Romanticismo –precisamente para subrayar el espíritu que impregna la obra–, así como una otra al Real Jardín Botánico, bajo el título de El jardín de invierno también enamora.– ÓA

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