CRÍTICAS
NACIONAL
'Tosca' en el Teatre Principal, mímesis Scarpia/Orfila
Palma
Teatre Principal
Puccini: TOSCA
Inauguración de la temporada
Yolanda Auyanet, Rame Lahaj, Simón Orfila, Italo Proferisce, Tomeu Bibiloni, José Manuel Sánchez, Max Hochmuth, Sebastià Serra, Clara Enrich-Genestar. Orquestra Simfònica de les Illes Balears. Dirección musical: Matteo Beltrami. Dirección de escena: Mario Pontiggia. 23 de octubre de 2025.
El Teatre Principal de Palma inauguró su temporada con esta Tosca que dejó un perfume pucciniano inconfundible en el coliseo mallorquín (ver previa en este enlace). Sí, la ópera de Puccini es muy conocida, estudiada y apreciada, pero después verla el público no deja de preguntarse cómo consigue el maestro italiano esa extrema belleza melódica y cohesión estructural, ese entramado armónico y tímbrico siempre sorprendente por su majestuosidad.
El Principal acostumbra ofrecer puestas en escena de un cierto sintetismo, adaptándose así a un escenario no demasiado grande, pero esta producción de Tosca difirió, en este sentido: mostró tres decorados de características mucho más realistas de lo habitual que ocuparon el escenario en su totalidad imágenes que recuerdan los escenarios romanos en los que se desarrolla la acción según el planteamiento del regista Mario Pontiggia. Un precioso trampantojo circular presidía la capilla en la que transcurre el primer acto (inspirada en Sant’Andrea della Valle, aunque es imposible no recordar otra iglesia romana como Sant’Ignazio); un salón del palacio Farnese es el escenario de las más vívidas escenas del segundo acto y, en la azotea del Castel Sant’Angelo, la verdad es que un poco más de espacio hubiera ayudado a apreciar la enorme reja y el escudo papal que presidían la escena final. La escenografía permitía, sin duda, trasladar los espectadores a un marco histórico de manera efectiva e instantánea, un contexto que en el libreto de Tosca constituye un marco referencial ineludible.
En el primer acto destacó el equilibrio interpretativo entre la Floria Tosca de Yolanda Auyanet y el Mario Cavaradossi de Rame Lahaj. La soprano canaria apostó por una mujer apasionada y muy dramática que vocalmente evolucionó desde una emisión más densa, oscura y uniforme a una mayor flexibilidad y riqueza tímbrica; el tenor kosovar aportó una interpretación equilibrada y muy limpia, aunque sin explorar posibilidades vocales más dramáticas y expresivas que hubieran añadido valor a su cuidada emisión. Mientras que Lahaj mantuvo esta ponderación a lo largo de los tres actos, Auyanet maduró hacia una Tosca que creció en intensidad emocional hasta un vibrante tercer acto; antes, en el segundo, su “Vissi d’arte” fue interpretado con sutileza y ductilidad.
Mención aparte merece Simón Orfila como Scarpia; o bien el barítono menorquín se apoderó completamente del personaje, o bien Scarpia devoró al intérprete, pero lo cierto es que Orfila emergió como el protagonista absoluto de la función gracias a su profundísimo estudio del personaje y la total apropiación de los elementos musicales que Puccini le asignó y que se hicieron evidentes: desde un control absoluto sobre los cambios de registro a una expresividad sorprendente por cuidada y armoniosa. Simón Orfila se aproximó brillantemente a un Scarpia más humano, capaz de sentir más allá del poder que ejerce su malignidad: una mímesis Scarpia-Orfila que hace pensar que esta no será la última ocasión en que el cantante interprete uno de los roles más perversos del repertorio.
Cabe apuntar la óptima actuación en los roles más breves, como las de Italo Proferisce, muy aplaudido al encarnar a un dramático Angelotti; Tomeu Bibiloni, José Manuel Sánchez, Sebastià Serra y Max Hochmuth mostraron solvencia y complicidad escénica en sus respectivos papeles.
La dirección musical de Matteo Beltrami estuvo muy atenta a las texturas y a los colores puccinianos, bellamente trabajados; quizás un mayor control dinámico en algunas secciones hubiera ayudado a una mejor recepción de las voces en el recinto teatral. El Coro del Teatre Principal y el coro infantil, que recibieron el cálido reconocimiento del público, acompañaron con excelencia sus diferentes escenas. * Bàrbara DURAN, corresponsal en Palma de ÓPERA ACTUAL
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