Montiel, Bros y Lojendio para cerrar el año isleño

Santa Cruz de Tenerife

15 / 12 / 2020 - Estrella ORTEGA - Tiempo de lectura: 2 min

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Tenerife Orquesta, solistas y director © Auditorio de Tenerife / Miguel BARRETO
Tenerife María José Montiel en un momento de la gala © Auditorio de Tenerife / Miguel BARRETO
Tenerife Raquel Lojendio y Sesto Quatrini © Auditorio de Tenerife / Miguel BARRETO

Auditorio de Tenerife

GALA LÍRICA

Obras de Donizetti, Puccini, Delibes, Cilea, Saint-Saëns, Bizet y Verdi. Raquel Lojendio, soprano. María José Montiel, mezzosoprano. José Bros, tenor. Orquesta Sinfónica de Tenerife. Dirección: Sesto Quatrini. 12 de diciembre de 2020.

Finalizando este nefasto año la Ópera de Tenerife presentó una Gala Lírica, un formato muy adecuado para superar el gravísimo momento que sufre la cultura en general y especialmente la lírica. Se inició la velada con la sinfonía de Don Pasquale, Donizetti, en la cual ya se puso de manifiesto la excelente dirección de Sesto Quatrini. Bajo su batuta la melodía se desliza, vuela, ondea, en ningún momento pesa, se ensancha o contrae con acertadas dinámicas, todo ello siendo posible gracias a la capacidad y flexibilidad de los profesores de la Orquesta Sinfónica de Tenerife.

El tenor José Bros (premio ÓPERA ACTUAL 2012) destacó por su musicalidad, perfecta dicción y juego de dinámicas en su primera intervención, «Una furtiva lagrima» de L’elisir d’amore de Donizetti. Una arrebatadora Musetta cantando «Quando me’n vò» de La Bohème de Puccini fue lo que llegó al público con la soprano Raquel Lojendio, ideal por teatralidad, dominio vocal y amplia tesitura.

Seguidamente la mezzosoprano María José Montiel impactó con su modélico «O mio Fernando» de La Favorita de Donizetti, con un centro muy cómodo, carnoso, gran expresividad, facilidad para dinámicas y amplia línea vocal.

"La mezzosoprano María José Montiel impactó con su modélico "O mio Fernando" de 'La Favorita' de Donizetti, con un centro muy cómodo, carnoso, gran expresividad, facilidad para dinámicas y amplia línea vocal.

Lojendio y Bros interpretaron «Donna reale… Un lampo, un lampo orribile» de Roberto Devereux de Donizetti antes de que se ofreciera el Intermezzo de Suor Angelica de Puccini, una bellísima partitura que permitió apreciar una vez más la calidad de la Sinfónica para dar paso a la intervención de Lojendio y Montiel «Viens, Mallika… Sous le dôme épais», el popular dúo de Lakmé de Delibes, en una versión espectacular y equilibrada. El preludio al tercer acto de Edgar de Puccini sirvió de introducción para José Bros y su Lamento de Federico, «È la solita storia del pastore» de L’ arlesiana de Cilea, separado por el Preludio, L’abbandono y La tragenda de Le Villi de Puccini de una nueva intervención de María José Montiel, un espectacular «Mon coeur s’ouvre à ta voix» de Samson et Dalila de Sain-Saëns. Raquel Lojendio apostó por «Ecco: respiro appena… Io son l’umile ancella» de Adriana Lecouvreur de Puccini antes del dúo de Montiel y Bros en «C’est toi, c’est moi» de Carmen, de Bizet, una escena ofrecida con una importante carga dramática que ambos intérpretes bordaron.

Para finalizar, los protagonistas de esta gala interpretaron juntos el «Libiamo ne’ lieti calici» de La Traviata de Verdi, una intervención que repitieron para agradecer la calidez del público tinerfeño.