CRÍTICAS
NACIONAL
‘La vida breve’: entre la intención y el resultado
Granada
Festival Internacional de Música y Danza de Granada
Falla: LA VIDA BREVE
En versión de concierto. Versión de 1905
Silvia Tro Santafé, Belén Elvira, Leticia Rodríguez, Álvaro Gallegos, Alejandro Roy, Joan Martín-Royo, Andrés Merino. Orquesta Ciudad de Granada. Coro de la Orquesta Ciudad de Granada. Dirección: Lucas Macías. 10 de julio de 2026.
La recta final del Festival Internacional de Música y Danza de Granada reservaba una programación centrada en la ópera, la danza y el repertorio coral. Con el trasfondo del amor y la muerte en un solo programa, la Orquesta Ciudad de Granada, bajo la dirección de su titular y artístico, Lucas Macías, proponía tres perspectivas o tradiciones europeas: el verismo, representado por el conocido intermezzo de Cavalleria rusticana, de Mascagni; la escena de la transfiguración de Isolda, de Tristan und Isolde, de Wagner; y, arropándolo todo, el estreno español de la gran ópera de Manuel de Falla, La vida breve, en la versión inédita de 1905 (ver información detallada en este enlace). Se contextualiza así un programa que pretendía mostrar al oyente que Falla no llega a la ópera ex nihilo, sino heredando y reformulando, en clave andaluza, un lenguaje ya trazado, entre otros, por Mascagni y por la tensión extrema dibujada por Wagner.
El intermezzo de Cavalleria se sitúa en un momento crítico de la obra, cuando Alfio toma conocimiento de la infidelidad de Lola. Mascagni carga aquí la intensidad dramática a través de las cuerdas con un pasaje de irresistible lirismo y carnalidad, donde la expresión y la sensibilidad artística deben construir un espacio sonoro evocador. Fue una lectura intencionada en acentos e inflexiones por parte de los atriles de la OCG, junto a su director titular, el andaluz Lucas Macías, sirviendo de prólogo del concierto.
La precisión técnica —en términos de emisión, dinámica y empaste— fue un elemento determinante en la lectura de la escena del Preludio y Muerte de Isolda. El Wagner leído por la Orquesta Ciudad de Granada, aunque intencionado, deambuló por la fragilidad, especialmente en los vientos, con tuttis algo descuadrados y faltos de empaste que comprometieron la emisión compacta y de amplias líneas del conjunto orquestal.
Coincidiendo con el estudio musicológico —a cargo de Álvaro Flores— de la versión de La vida breve previa a la revisión parisina, y en el contexto del 150º aniversario del nacimiento de Falla, la OCG asumió el estreno de aquella primera redacción de la ópera con la que Falla gana el concurso de la Real Academia de Bellas Artes. Resulta ya de por sí interesante por dos motivos: el primero, por ser una página no conocida ni divulgada como la posteriormente revisada; y porque ya está presente la idea de lo andaluz como elemento singular y expresivo, donde el folklore huye del tipismo para vestirse de largo gracias a las influencias del verismo y del impresionismo que cristalizarán en su versión definitiva. Un versión que contrasta con la definitiva, en la que buena parte del material musical ya está presente, aunque en su lectura por la OCG y Macías se percibió excesivamente concentrada y dubitativa en lo estrictamente instrumental. En lo vocal, cabe señalar la altura del tenor Alejandro Roy, quien resolvió con suficiente solvencia técnica y artística el complejo papel de Paco, firmando una intervención decididamente notable. A cierta distancia, hay que destacar la Salud de la mezzosoprano Silvia Tro Santafé, que posee un centro interesante y que, en los agudos, resolvió las notas más exigentes con versatilidad.
La Abuela de Belén Elvira no resultó afortunada por su exceso de vibrato y cierta indefinición del rol, con momentos en los que el conjunto la sobrepasaba. Mención aparte merece la Voz de la fragua, encarnada por el tenor Álvaro Gallegos, que destacó tanto por el equilibrio en la emisión como por la perspectiva del rol y la singularidad del registro. Destacable también la participación del cantaor El Turry y la guitarra de Luis Mariano. En definitiva, una versión de La vida breve con más intención y cuidado que profundidad. * Alejandro FERNÁNDEZ, corresponsal en Granada de ÓPERA ACTUAL
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