CRÍTICAS
NACIONAL
El espíritu de la elegancia y la belleza de ‘Butterfly’
Santa Cruz de Tenerife
Ópera de Tenerife
Puccini: MADAMA BUTTERFLY
Kristine Opolais, Giorgi Sturna, Alisa Kolosova, Fernando Campero, Alberto Ballesta, Matías Moncada, David Barrera, Chistina Campsall. Dirección musical: Ramón Tebar. Dirección de escena: Stefano Monti. Auditorio de Tenerife, 23 de noviembre de 2024.
Este segundo título de la temporada de la Ópera de Tenerife llegó servido en una producción del Teatro Comunale de Módena de la popular ópera de Puccini Madama Butterfly (ver previa en este enlace), con libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, sobre el cuento homónimo del abogado y escritor norteamericano John Luther Long y su adaptación al teatro por el dramaturgo David Belasco, además de la novela del francés Pierre Loti, seudónimo de Louis Marie Julien Viaud.
La puesta en escena de Stefano Monti, estrenada en 2004, mantiene la delicadeza y el espíritu de la cultura japonesa de la propuesta original; es cierto que se han incorporado retoques lumínicos y transparencias en la casa típica de Japón que ocupa el escenario, pero sin causar ningún perjuicio a la idea matriz. Otro toque que incide en esa cultura milenaria es la intérprete del teatro tradicional japonés Monique Arnaud, a la que se le confiere el papel de espíritu como principio regidor de la elegancia, la belleza y el misterio que evoca el teatro noh.
La joven geisha de 15 años Cio-Cio San (Butterfly), encarnada por la soprano letona Kristine Opolais, resultó irreprochable en su interpretación, tanto vocalmente como en su vis escénica, seduciendo al público al mostrar su vulnerabilidad, su esperanza, su ternura y el intenso dolor que le provoca el drama que vive. El tenor georgiano Giorgi Sturna en el papel del militar estadounidense Pinkerton, mostró una línea de canto cuidada y amplia, aunque en su vertiente teatral resultó poco creíble. El barítono tinerfeño Fernando Campero propuso un Sharpless lleno de humanidad, tan convincente en esta velada como la fiel Suzuki de Alisa Kolosova, una mezzo de importantes medios. Los demás componentes del elenco fueron los adecuados en sus respectivos roles.
El maestro Ramón Tebar, al mando del apartado musical y de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, supo responder al valor dramático de la partitura, a la creación de atmósferas, a la belleza de las melodías y a la carga emocional del lirismo pucciniano, sin olvidar el cuidado de los cantantes y el satisfactorio trabajo con el Coro Ópera de Tenerife-Intermezzo dirigido por Miguel Ángel Arqued, sonando siempre empastado y afinado. * Estrella ORTEGA, corresponsal en Santa Cruz de Tenerife de ÓPERA ACTUAL
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