CRÍTICAS
NACIONAL
Derroche de arte con Domingo, Anduaga y Puértolas en La Rioja
Logroño
La Rioja Festival
Gala lírica
Plácido Domingo, Xabier Anduaga, Sabina Puértolas y Lucero Tena. Obras de Rossini, Giordano, Verdi, Massent, Bizet, Chapí, Guerrero, Vives, Sorozábal, Giménez. Orquesta ADDA Sinfónica. Dirección: Josep Vicent. Riojaforum, 23 de mayo.
En su quinta edición, La Rioja Festival continúa apoyando a la música clásica, a la guitarra española y a la cultura en general. Impulsado por el guitarrista riojano Pablo Sainz-Villegas y la Asociación Cuerdas en Común, el certamen fue creado con un fuerte enfoque nacional e internacional; La Rioja Festival acerca durante el mes de mayo el patrimonio musical a toda la región, también a sus entornos rurales.
En esta ocasión reunió a un plantel de artistas que pocas veces se pueden disfrutar juntos, lo que hizo que el espetáculo despertara el interés de numerosísimos aficionados que ante tal reclamo abarrotaron el recinto, una gala lírica con una leyenda del canto que ya ha pasado a formar parte de la historia de la música, como es Plácido Domingo. A sus ochenta y cinco años el artista madrileño continúa paseándose y mostrando su arte por los escenarios, y ya solo eso constituye un milagro. Pero aún lo es más cuando sigue dando muestras de algunas de las virtudes que le hicieron único gracias a una técnica particular que ha hecho que su voz haya llegado a unos límites insospechados. Él hace realidad el dicho de que “quien tuvo, retuvo” y en esta gala lo demostró en numerosos momentos. Al salir al escenario recibió una atronadora salva de aplausos que auguraba lo que iba a ser el hilo conductor de toda la velada. Comenzó interpretando “Nemico della patria” de Andrea Chénier, que le permitió calentar la voz, para seguir, junto al tenor Xabier Anduaga con el dúo de “Au fond du temple Saint” de Los pescadores de perlas, interpretado de forma bellísima y uniendo dos voces de colores totalmente diferentes, pero perfectamente ensambladas. Acabó la primera parte con otro dúo junto a la soprano Sabina Puértolas, “Mira, di acerbe lagrime” de Il trovatore, lo que puso fin a la parte dedicada a la ópera.
A partir de entonces el programa se centró en la zarzuela, arrancando con la romanza de Los Gavilanes, “Mi Aldea”, dicha de forma preciosa por un Domingo entregado, para seguir con “No puede ser” de La tabernera del puerto, que sorprendió por su rotundidad y capacidad para terminarla sosteniendo la última nota de forma increíble. Terminó su programa con el dúo de la de El manojo de rosas, “Hace tiempo que vengo al taller” junto a la soprano de Tafalla.
Sabina Puértolas comenzó cantando el aria de I Vespri siciliani, “Mercè dilette amiche” de forma brillante, con unas agilidades de perfecta emisión y una seguridad apabullante, al igual que sucedió con la romanza de El barbero de Sevilla de Giménez “Me llaman la primorosa”, cantada con una presencia escénica inigualable.
El tenor guipuzcoano Xabier Anduaga, por su parte, fiel continuador de la saga de grandes de su cuerda que España ha dado al mundo, acudió a Logroño pletórico de facultades como lo demostró desde su primera aparición en el escenario con su recién debutado Werther en el Liceu barcelonés, con un “Pourqoui me reveiller” que cantó de forma excepcional, con una voz luminosa, potente, que corre perfectamente y brilla en cada nota, lo mismo que ocurriera en la romanza de Doña Francisquita, “Por el humo se sabe dónde está el fuego”.
La presencia de Lucero Tena, magistral interprete de las castañuelas con las que ha recorrido el mundo entero interpretando las más señaladas piezas del repertorio español, ofreció en esta ocasión su legendario acompañamiento del intermedio de La boda de Luis Alonso y con ello puso al público en pie, como no podía ser otra manera.
La joven orquesta Adda Simfónica Alicante, bajo la batuta de su director titular Josep Vicent, acompañó a todos ellos de forma correcta, aunque abusando si cabe de exceso de volumen, detalle que perjudicó a alguno de los artistas. El público se volcó desde el inicio de forma generosa y justa, lo que obligó a ofrecer tres fragmentos adicionales; el dúo de El gato montés “Torero quiero ser”, después Anduaga interpretó “Adiós Granada” de la zarzuela Emigrantes y Domingo “La morena de mi copla” de Manolo Escobar, estos dos últimos fragmentos acompañados a la guitarra por Pablo Sainz-Villegas. Como es posible imaginarse, el público premió las propinas de forma entusiasta. * Alberto OSÁCAR, crítico de ÓPERA ACTUAL





