ABAO apela al destino con una exitosa 'Forza'

Bilbao

27 / 10 / 2025 - Nora FRANCO MADARIAGA - Tiempo de lectura: 3 min

verdi bilbao La producción de 'La forza del destino' de Ignacio García © ABAO Bilbao Opera / Enrique M. ESQUIBEL
verdi bilbao Carmen Solís como Leonora © ABAO Bilbao Opera / Enrique M. ESQUIBEL
verdi bilbao Angelo Villari y Juan Jesús Rodríguez como Don Alvaro y Don Carlo © ABAO Bilbao Opera / Enrique M. ESQUIBEL

ABAO Bilbao Opera

Verdi: LA FORZA DEL DESTINO

Inauguración de la temporada

Carmen Solís, Angelo Villari, Juan Jesús Rodríguez, Ketevan Kemoklidze, Manuel Fuentes, Luis Cansino. Euskadiko Orkestra Sinfonikoa. Coro de Ópera de Bilbao (Dirección: Esteban Urzelai). Dirección musical: Lorenzo Passerini. Dirección de escena: Ignacio García. Palacio Euskalduna, 25 de octubre de 2025.

Difícil comenzar mejor una temporada que como lo hizo ABAO Bilbao Opera el pasado sábado 25 con La forza del destino de Verdi, un destino, por cierto, que se torna muy presente en la incertidumbre de la viabilidad económica y estabilidad presupuestaria de la entidad quien, sin embargo, sigue apostando decididamente por la excelencia artística y la proyección cultural de la ópera. Con un elenco equilibrado, cómplice y de gran nivel vocal, el conocido título del de Busseto sonó con enjundia, arropado por una Euskadiko Orkestra pulida y sólida, aunque tal vez levemente más estática de lo que buscaba el joven director Lorenzo Passerini, quien proyectó desde el primer compás de la obertura un sonido enérgico, vibrante y de intenso dramatismo en su debut de la obra.

Los cantantes, contagiados de este ímpetu, ofrecieron interpretaciones entregadas y cargadas de arrebato verdiano. Cumplidores Gillen Munguía y David Aguayo en los pequeños papeles de Maestro Trabuco y Chirurgo, respectivamente, con voces bien elaboradas; también muy acertados Marifé Nogales como Curra y Fernando Latorre en el rol de Alcalde, únicos supervivientes del cast que puso en escena esta misma producción en 2013, además, claro está, del Coro de Ópera de Bilbao, que en esta partitura tiene una participación destacada y al que ya se le empieza a notar la mano de su flamante director, Esteban Urzelai, proponiendo un sonido más compacto y timbrado.

El trabajo del barítono madrileño Luis Cansino fue muy bien recibido por el público, con un impecable canto y la exitosamente lograda misión del personaje de Fra Melitone de relajar la tensión de una obra rocambolescamente dramática. El bajo alicantino Manuel Fuentes interpretó el doble rol de Marqués de Calatrava y de Padre Guardiano con una voz oscura, aterciopelada, de fraseo elegante y un extremo del registro grave que, sin ser –aún– su mejor característica, se presenta cada vez más interesante. Fue también un placer escuchar por primera vez en Bilbao a la mezzo georgiana Ketevan Kemoklidze, con un timbre hermosamente coloreado, una amplitud de registro sin puntos débiles y desparpajo escénico.

"Carmen Solís ofreció los momentos más memorables de la velada, haciendo gala de dominio técnico y sensibilidad a partes iguales, a pesar de estar debutando el exigente papel de Leonora"

Y si hasta aquí todo iba bien, donde realmente destacó esta Forza fue en el trío protagonista. No defraudó el barítono onubense Juan Jesús Rodríguez con su voz extraordinaria y el buen hacer habitual –y eso que él mismo se pone el listón cada vez más alto– a pesar de estar debutando el rol de Don Carlo di Vargas; siendo innecesariamente puntillosos, tal vez en esta ocasión el vibrato pareció ligeramente más amplio que en otras ocasiones, pero sin duda se asentará cuando el papel esté más rodado. Fabuloso también el tenor siciliano Angelo Villari como Don Alvaro, que acusó un poco más el esfuerzo de un papel muy exigente, pero que interpretó con arrojo y sin excesivas sutilezas. La soprano extremeña Carmen Solís ofreció los momentos más memorables de la velada, haciendo gala de dominio técnico y sensibilidad a partes iguales, a pesar de estar debutando el exigente papel de Leonora, cuestión apenas delatada por algún agudo menos colocado; el público agradeció su entrega y, sobre todo, su musicalidad.

La dirección escénica de Ignacio García, que traslada la trama a la Guerra Civil y que se estrenó en ABAO en 2013, aportó poca novedad salvo dos escenarios superpuestos que ocasionalmente permitían la acción en dos niveles distintos; el escenario principal, con una escenografía de Tiziano Santi apenas significada con cuatro módulos multiuso, no proporcionó relevancia alguna, pero, al menos, tampoco estorbó –que hoy en día es mucho decir– y dejó hermosos cuadros plásticos de inspiración pictórica y un alegato pacifista que tanta falta hace en los tiempos que corren.  * Nora FRANCO MADARIAGA, corresponsal en Bilbao de ÓPERA ACTUAL

.wt-cli-cookie-bar-container { display: none !important; } #etiquetas_noticias_relacionadas, #pf-src-icon, #cabecera_noticia { display: none !important; } #pf-content #pf-header-img { max-height: 100px !important; margin-bottom: 40px !important; } #pf-content img { width: 100% !important; height: auto !important; } #printfriendly img { width: 100% !important; height: auto !important; }