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INTERNACIONAL
Netrebko conquista la Arena como Abigaille
Verona
Arena de Verona
Verdi: NABUCCO
Nueva producción
Anna Netrebko, Amartuvshin Enkhbat, Francesca Di Sauro, Galeano Salas, Carlo Bosi, Gabriele Sagona, Christian Van Horn, Daniela Cappiello. Dirección musical: Pinchas Steinberg. Dirección de escena: Stefano Poda. 17 de julio de 2025.
Esperado debut en Italia —tras haber asumido el rol en Alemania— de Anna Netrebko como Abigaille en Nabucco, papel con el que se presenta en el Festival de Cap Rocat 2025 en Mallorca. En esta función la Arena de Verona no ofreció el lleno multitudinario, registrando tan solo unas 7.000 localidades ocupadas. Un dato que confirma que Nabucco, pese a ser la ópera a la que se le atribuye el mérito de estimular el resurgimiento nacional italiano, no figura entre las más populares. Otra señal fue la acogida cálida, pero no especialmente insistente, del célebre coro «Va, pensiero», pieza que en la Arena suele ser tradicionalmente bisada. En este caso, quizás la dirección orquestal de Pinchas Steinberg, al frente de una orquesta ampliada y de un coro masivo (dirigido con experiencia por Roberto Gabbiani), no logró provocar el entusiasmo habitual, pese a la correcta administración de las entradas de las masas y solistas.
El público, en cambio, reservó su entusiasmo a los intérpretes: destacaron la Anna, muy bien cantada, a cargo de la soprano Daniela Cappiello, que llevó la línea aguda en el concertante final; el impecable Abdallo del tenor Carlo Bosi, y el sólido Sacerdote en la voz del bajo Gabriele Sagona. El tenor Galeano Salas, en el comprometido rol de Ismael, mostró un bello color vocal, mientras que la Fenena de la mezzosoprano Francesca Di Sauro fue perfecta en intención y emisión, poderosa y atenta a los matices, especialmente en la plegaria del último acto. El bajo Christian Van Horn, como Zacarías, careció de cuerpo en la zona grave y forzó en el agudo, pero aun así obtuvo el aplauso de un público emocionado, especialmente por la presencia de los dos auténticos protagonistas de la noche.
De grandiosa hay que calificar la interpretación de Amartuvshin Enkhbat en el rol titular: desde su debut en Novara en 2018, el barítono mongol ha hecho enormes progresos en el rol del emperador Nabucodonosor II manteniendo una voz fluida e impresionante, entre las más relevantes de su cuerda; él domina el fraseo, el acento, y su canto, inspirado y poderoso, destaca por volumen, color y expresividad. Su interpretación de la plegaria «Dio di Giuda» del tercer acto fue uno de los momentos mágicos de la velada, recibiendo una ovación interminable.
Ovación que se disparó ya con la entrada en escena de Anna Netrebko, con sus tajantes frases de apertura (“Prode guerrier, d’amore conosci tu sol l’arme?”), cargadas de acento aterrador; el público estalló en aplausos tras el cantabile “Anch’io dischiuso un giorno” del segundo acto, dominado con matices sublimes y pianísimos de belleza celestial. La soprano rusa fue aclamada también tras su estupendo dúo con Enkhbat en el tercer acto y, finalmente, en el emotivo cierre, un éxito ampliamente merecido aunque su desempeño dejó claro que el rol de Abigaille le exige esfuerzos considerables en la zona grave, con saltos de octava frecuentes y exigentes.
La nueva producción de Stefano Poda, conocido por sus fantasías escénicas, evitó todo relato histórico, pero sin alterar la dramaturgia, detalle que, hoy en día, se agradece al no interferir con el desarrollo musical, fascinando con una coreografía escénica de masas, bailarines y mimos, en una suerte de precision dance. Más de 500 artistas en escena —una tarea logística monumental— dieron vida a una maquinaria escénica impresionante, con efectos de luz impactantes, explosiones, fuegos artificiales, rayos láser… Todo ello se vio premiado por el favor del público. A los adeptos del Regie-Theater esta puesta en escena podrá parecerles de una estética vacía de contenido, pero el éxito rotundo de la propuesta visual es innegable. * Andrea MERLI, crítico de ÓPERA ACTUAL
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