CRÍTICAS
INTERNACIONAL
El Teatro Real conquista de nuevo al público americano
Nueva York
Carnegie Hall
A Musical Fantasy from Spain
Obras de Ravel, Korngold, Falla, Penella y Serrano. Saioa Hernández, soprano. María Dueñas, violín. Orquesta Titular del Teatro Real. Dirección: David Afkham.
El Teatro Real de Madrid protagonizó otra noche histórica en el Carnegie Hall de Nueva York con su gala A Musical Fantasy from Spain celebrada el pasado 5 de junio en el emblemático escenario principal del auditorio. El concierto fue un deslumbrante despliegue de talento, emoción y excelencia artística, dejando el listón muy alto para la proyección internacional de la cultura española y su vibrante panorama musical. Bajo la batuta de David Afkham, la Orquesta Titular del Teatro Real ofreció un programa que entrelazó lo más destacado del repertorio sinfónico y lírico español con obras de un Ravel teñido de acento hispano. La velada tuvo como protagonistas a dos artistas excepcionales: la joven pero ya consolidada violinista María Dueñas, y la soprano de carrera internacional Saioa Hernández, quien deslumbró al público en su debut en Estados Unidos con una interpretación inolvidable.
La gala en Carnegie Hall supuso la cuarta aparición consecutiva del Teatro Real en Nueva York desde 2022, dentro de una ambiciosa estrategia de proyección internacional permitiendo a la institución madrileña reforzar notablemente su presencia en Estados Unidos a través de una programación que incluye conciertos sinfónicos, actividades pedagógicas y espectáculos de flamenco. Este esfuerzo se sustenta en parte en la red de apoyo de los American Fellows del Real, una comunidad de mecenas que ya supera los 700 miembros, y cuyo respaldo ha sido esencial para afianzar el vínculo cultural entre ambas orillas del Atlántico.
El concierto contó con la asistencia de la infanta Leonor, Princesa de Asturias y de Girona, quien estuvo acompañada por sus compañeros guardiamarinas del buque escuela Juan Sebastián Elcano, de visita en el puerto de Nueva York como parte de su travesía formativa. Su presencia otorgó al evento una dimensión adicional, reafirmando el papel del Teatro Real no solo como embajador artístico, sino también como vehículo cultural y simbólico de la España contemporánea en el escenario internacional. La primera parte de la velada se inauguró con las Danzas fantásticas, Op. 22, de Joaquín Turina, una obra vibrante que conjuga colorido orquestal y refinamiento estructural. David Afkham supo desentrañar con claridad y sensibilidad cada matiz de la partitura, realzando el carácter evocador y atmosférico de sus tres movimientos.
A continuación, María Dueñas ofreció una deslumbrante interpretación del Concierto para violín en re mayor de Erich Wolfgang Korngold; a pesar de contar tan solo con 22 años, la violinista granadina propuso una versión sorprendentemente madura y profundamente expresiva; su dominio técnico, el fraseo elegante y una sensibilidad lírica fuera de lo común conquistaron al público desde las primeras notas.
La segunda parte del concierto se abrió con la Alborada del gracioso de Maurice Ravel, una pieza de ritmo vertiginoso y sabor hispánico que Afkham dirigió con energía y precisión, logrando una interpretación llena de dinamismo y brillo orquestal. A continuación, el programa adoptó un tono más netamente español, con un repertorio poco habitual en escenarios internacionales, pero profundamente arraigado en la tradición lírica hispana. Tras Ravel se pudo disfrutar de la romanza “¡Allí está! Riendo junto a esa mujer” de La vida breve de Manuel de Falla, en la que Saioa Hernández desplegó todo su dramatismo y fuerza escénica. La soprano continuó con el aria “Amor, vida de mi vida” de la ópera El Gato Montés de Penella, y la romanza “Qué te importa que no venga” de la zarzuela Los claveles de Serrano, demostrando una capacidad vocal y expresiva excepcionales. Dueña de una voz poderosa, rica en matices y de gran proyección, Hernández cautivó con su interpretación intensa y matizada, combinando rigor técnico y emoción genuina. Con esta actuación, firmó un debut en Estados Unidos tan impactante como impecable, confirmando por qué está hoy considerada como una de las grandes figuras del actual panorama lírico español.
El concierto concluyó con una majestuosa versión de La valse, también de Ravel, siendo el perfecto broche para una noche inolvidable. * Rebeca BLANCO PRIM, corresponsal en Nueva York de ÓPERA ACTUAL





