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El Teatro Real reúne cinco siglos en 18 óperas en la temporada 2025-2026
El coliseo madrileño ha presentado esta mañana la programación del próximo curso, que tendrá nueve producciones propias y nueve títulos nunca antes vistos en su escenario
Un repaso a 500 años de ópera en el nuevo curso lírico del Teatro Real, que abrirá (19 de septiembre) y cerrará la temporada con Verdi (julio de 2026). De Otello a Il Trovatore, con Shakespeare como gran eje del curso. El otro será el cuento de Barba Azul. Ocho títulos en versión de concierto, grandes nombres en la dirección de orquesta y la regia, primeras figuras en los repartos, en los que abundan las voces españolas, y un estreno absoluto, el de la ópera del siglo XXI Los Estunmen.
Sin lluvia en Madrid, lo que ya es algo a tener muy en cuenta después de semanas de mucha agua. El sol iluminó esta mañana el Teatro Real en la presentación de su temporada artística 2025-2026 (ver este enlace), la vigésimo novena desde su reapertura en 1997, que tendrá ya a Gustavo Gimeno como nuevo director musical de la casa. Dieciocho son los títulos operísticos que se podrán ver, de ellos habrá nueve nunca antes vistos en su escenario y se cuentan hasta nueve producciones propias, todo ello en un recorrido exhaustivo por cinco siglos de música, desde el XVII al XXI (el XVIII, con ocho óperas, será el más representado), un total de 391 funciones, de las que 138 se podrán ver en el coliseo (a las que hay que añadir las 46 de flamenco, en el mismo escenario). Así lo contaron esta mañana el presidente del Teatro Real, Gregorio Marañón, y el director general, Ignacio García-Belenguer, ya que el responsable artístico del coliseo, Joan Matabosch, no ha podido estar presente debido a un problema de salud, pero igualmente ha comentado en un vídeo los diferentes títulos del curso. Para Marañón, será “la temporada más Teatro Real y también la más internacional. Todos los títulos son coproducciones, no hay ninguno que sea alquiler. Es excepcional, atiende a todos los gustos y es ecléctica”, matizó.
Dos serán los ejes que lo vertebren: Shakespeare y el cuento de Barba Azul, de Charles Perrault. Del bardo inglés se podrán disfrutar óperas inspiradas en sus textos y compuestas por Verdi, Britten, Purcell y Gounod, mientras que de la cruenta historia del autor francés se verán dos lecturas tan diferentes como las de Béla Bartók (El castillo de Barba Azul) y Charles Dukas (Ariadna y Barba Azul). La lírica contemporánea estará representada por dos títulos, Enemigo del pueblo, de Francisco Coll (cuatro funciones a partir del 12 de febrero de 2026), basado en el texto de Ibsen, y el estreno absoluto de la primera ópera de Fernando Velázquez, Los Estunmen (con 12 funciones a partir del 2 de junio). El Barroco llevará los nombres de Vivaldi, Händel y Lully. La temporada se inaugurará el 19 de septiembre con Verdi y Otello, doce funciones dirigidas por el maestro Nicola Luisotti y con dirección de escena de David Alden. Las voces serán las de Brian Jadge, Asmik Grigorian, Maria Agresta o Artur Rucinski, junto a importantes nombres españoles como los de Jorge de León y Airam Hernández.
La única función de la barroca Farnace, de Vivaldi (quizá la ópera más célebre del compositor si se atiende a su número de representaciones), será el 27 de septiembre en versión concierto semiescenificada con el maestro y tenor suizo de origen chileno Emiliano González Toro a la batuta y como cabeza de reparto. A este título le seguirá, también en versión concierto y como estreno en el coliseo (4 y 7 de octubre), Iris, de Mascagni, dirigido por Danielle Callegari y con el regreso feliz de Ermonela Jaho y Gregory Kunde en un reparto que encabezan junto al bajo surcoreano Jongmin Park como El ciego. En noviembre llegará uno de los títulos destacados del curso, un programa doble compuesto por El mandarín Maravilloso, ballet pantomima de Béla Bartók, y El castillo de Barba Azul, su única ópera, con seis funciones y que será estreno y nueva producción del Real, con Gustavo Gimeno en el foso y Christof Loy en la escena.
Tres estrellas para Carmen
Con el otoño ya bien instalado, el 15 de noviembre le llegará el turno a La reina de las hadas, de Henry Purcell, otro estreno del coliseo y nueva presencia en la temporada de Shakespeare; será en versión de concierto semiescenificada dirigida por Lionel Meunier al frente de Vox Luminis, formación de la que es fundador y director artístico y que contará con un reparto que encabezan Viola Blache, Gwendoline Blondeel, Jan Kullmann y Marcus Farnsworth, entre otros artistas. Y del siglo XVII al XIX, con un título tan popular como es Carmen de Bizet, nueva producción del coliseo que lleva la firma del siempre sorprendente Damiano Michieletto (16 funciones a partir del 10 de diciembre), y con el que se conmemora el 150º aniversario de su estreno en la Ópera en París. En el foso, los maestros Eun Sun Kim e Iñaki Encina (en dos funciones) y con tres cigarreras de lujo: Aigul Akhmetshina, J’Nai Bridges y Ketevan Kemoklidze en un reparto con Charles Castronovo y Michael Fabiano alternándose como Don José y además cuajado de voces españolas, como las de Mikeldi Atxalandabaso, Miren Urbieta-Vega, Natalia Labourdette y David Lagares. Los años setenta del pasado siglo serán el escenario en que se desarrolle esta ópera comique en cuatro actos.
Ariadna y Barba Azul (26 y 31 de enero de 2026), ópera basada en una historia de Maeterlinck, estaba destinada al compositor Edvard Grieg, que, sin embargo, acabó componiendo Paul Dukas, totalmente fascinado por el texto. El director será Pinchas Steinberg y Álex Ollé, de La Fura dels Baus, firmará una escena asfixiante que evoca el confinamiento psicológico de su protagonista, a quien pone voz la mezzo irlandesa Paula Murrihy.
Lisette Oropesa volverá a brillar en el coliseo con un melodrama verdiano (bisó un aria de Traviata en 2020 y triunfó con su primera Maria Stuarda el año pasado), I masnadieri, cuyo cuarteto protagonista conforman, además de la soprano, Alexander Vinogradov, Piero Pretti y Mattia Olivieri. Será en versión concierto.
Y se vuelve a tomar impulso para un nuevo salto en el tiempo. Esta vez, del siglo XIX al XX con el estreno de Enemigo del pueblo, ópera basada en el drama de Ibsen, con libreto y dirección de escena de Álex Rigola en su esperado regreso al género lírico y música de Francisco Coll, estreno absoluto encargado por el Teatro Real y el Palau de Les Arts de Valencia y que llegará el 12 de febrero (cuatro funciones). El texto en que se basa, escrito en 1885, no puede tener mayor actualidad: el choque frontal entre el bien común, los intereses particulares y la manipulación de la opinión pública. El Barroco regresa de la mano de Händel, uno de los pilares fundamentales de la temporada actual, con Giulio Cesare in Egitto en versión concierto los días 19 y 21 de febrero y la oportunidad de escuchar de nuevo en este escenario a Jakub Józef Orlinski y Sabine Devieilhe. Dirigirá a Il Pomo d’Oro Francesco Corti (quien ya estuvo al frente de Alcina en el coliseo en diciembre de 2024).
Y Shakespeare, como un Guadiana que aparece y desaparece de la programación, volverá con su Sueño de una noche de verano en la visión de Benjamin Britten, una nueva producción de la que se ofrecerán seis funciones (a partir del 10 de marzo) con la regia de Deborah Warner, especializada en la obra del músico británico, que siempre es un aval (cabe recordar su soberbio Peter Grimes en 2021 y su no menos eficaz Billy Budd, debut en el coliseo en 2017) y la batuta de Ivor Bolton, además de contar con un reparto que encabezan Iestyn Davies como Oberon y su amada Titania, que será la soprano Liv Redpath y con Simon Keenlyside en la piel de Bottom. Armide, de Lully, nuevo estreno, tomará el relevo el 15 de marzo en versión concierto para dar paso al segundo título de la temporada dirigido por Gustavo Gimeno, La novia vendida, (diez funciones a partir del 14 de abril), de Smetana, que vuelve después de más de un siglo a este escenario y que también es producción nueva, en este caso con escena de Laurent Pelly, un habitual de la casa. El reparto habla español, con la soprano María Rey-Joly y el barítono Manuel Esteve abriendo el reparto.
Un nuevo Vivaldi, Il Giustino tomará el escenario el 25 de abril, en una representación en versión concierto de esta ópera que recrea la figura del emperador Justino, a quien dará voz Christophe Dumaux. Será estreno y estará dirigida por René Jacobs. Otro de los platos fuertes, porque trae de nuevo la obra del bardo, por su popularidad y por el reparto con un puñado de grandes nombres, será Roméo et Juliette, con música de Gounod, que levantará el telón el 27 de mayo (con 13 funciones), nueva producción con dirección de escena de Thomas Jolly. Nadine Sierra, Golda Schultz, Javier Camarena, Ismael Jordi, Roberto Tagliavini y Sonia Ganassi como reclamos de una ópera que, de nuevo, cuenta con destacadas voces nacionales, además de la del citado tenor jerezano. Con el verano a punto de aterrizar, el 2 de junio el segundo Händel de la temporada desembarcará en una versión concierto de Ariodante, en la voz de Magdalena Kozena, y que dirige Andrea Marcon.
Más estrellas que en el cielo
Los dobles de riesgo de la gran pantalla, héroes que suplantan a primeras figuras de reparto, protagonizan una ópera de cine, Los Estunmen, estreno absoluto del coliseo y ópera nacida en este siglo, encargada por el Teatro Real y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona y que tendrá como escenario de representación los Teatros del Canal (12 funciones en junio). Fernando Velázquez, autor de la música, estará al frente de la orquesta, y Nao Albet y Marcel Borràs se encargarán de la puesta en escena. La compacta y variada temporada 25-26 pondrá el cierre con un título de envergadura que regresa una vez más a Madrid, Il trovatore de Verdi, a partir del 29 de junio y con récord de funciones, 17, que cuentan con las mejores voces que un coliseo pueda tener: de Artur Rucinski, Juan Jesús Rodríguez y Saioa Hernández a Anna Netrebko, Anita Rachvelishvili, Celso Albelo, Piotr Beczala y Yusif Eyvazov. El maestro Luisotti, cuál alfa y omega de la temporada, dirigirá el título de clausura, que tendrá a Francisco Negrín como director de escena.
No faltarán los grandes conciertos, como los de Asmik Grigorian (30 de septiembre de 2025), Gerald Finley (18 de abril de 2026) con el programa titulado Amos, criados, truhanes y revolucionarios, el dúo formado por Gustavo Gimeno y Javier Perianes, que interpretará obras de Manuel de Falla y Ravel, y el ya habitual recital de Anna Netrebko (30 de junio). A estos cuatro se une el Concierto del Concurso Tenor Viñas, el 15 de marzo, y los Domingos de cámara, que ofrece en cinco jornadas a las 12h., la Orquesta Titular del Teatro Real.
La danza, otro de los pilares de la programación, estará bien representada por el Ballet Nacional de España, que propone a partir del 16 de octubre de 2025 un homenaje al maestro José Granero (con Leyenda, Bolero y Medea); la compañía de Matthew Bourne, que llevará desde el 5 de noviembre la escena su icónica revisión de El lago de los cisnes y que llegará un año más tarde de que el Ballet de San Francisco presentara en el Real la visión canónica de la obra de Chaikovsky, y el Real Ballet de Suecia, que traerá la recreación del siempre genial Mats Ek de Julieta y Romeo (cinco funciones desde 7 de amyo). Así, la temporada acoge también, en su capítulo de danza, un ballet inspirado en la obra de William Shakespeare.
La programación del Real Teatro del Retiro, cada año más consolidada, se inaugurará con el 4 de octubre con un concierto que reunirá obras de Chaikovsky, Purcell, Gaspar, Martín Codax y Santiago de Murcia, e incluirá obras de creación moderna como Lazarillo, de David del Puerto y pondrá el foco en el ciclo de micro óperas que realiza en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, la Escuela Superior de Canto de Madrid y la Real Escuela Superior de Arte Dramático.- ÓA
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