Reportajes
'El jardín de Oriente' de Turina, en su centenario
El compositor explora fórmulas propias de la música árabe e incluye la melodía que escuchó como parte del rezo en una mezquita de Tánger, en Marruecos
Este mes se cumplen 100 años del estreno de una de las pocas óperas de Joaquín Turina. La obra tiene como precedente Laberinto, una fantasía mora, para solistas, coro y orquesta, que se inspira en un viaje que el compositor realizó junto a la escritora y libretista María de la O Lejárraga por el norte de África. En Jardín de Oriente Turina explora fórmulas propias de la música árabe e incluye la melodía que escuchó como parte del rezo en una mezquita de Tánger, en Marruecos.
Jardín de Oriente, estrenada hace ahora un siglo en el Teatro Real de Madrid, es una de las pocas óperas del sevillano Joaquín Turina (1882-1949), compositor que se encuadra en el nacionalismo musical, un movimiento que tuvo como referente a Felip Pedrell y del que sus creadores más reconocidos fueron Granados, Albéniz o Falla. Además, los dos últimos compartían con Turina la influencia del impresionismo francés, especialmente claro en sus Danzas fantásticas de 1919, la obra más conocida del compositor sevillano; de hecho, todos los músicos nacionalistas citados tuvieron un periodo de formación en París; Turina, en concreto, lo desarrolló principalmente en la Schola Cantorum, con Vincent D’Indy.
El catálogo de obras de Turina recoge varias de música escénica, la mayoría de ellas fruto de la colaboración con el matrimonio de escritores conocido como Martínez Sierra, formado por María de la O Lejárraga (1874-1974) y Gregorio Martínez Sierra (1881-1947). Sin embargo, solo unas pocas de las obras para el teatro de Turina se denominan óperas, como por ejemplo La Sulamita, en tres actos, que compuso con menos de 20 años; Jardín de Oriente, estructurada en un solo acto y dos cuadros; o Pregón de flores, también en un acto con dos cuadros, obra que quedó incompleta tras la Guerra Civil.
© Wikipedia El cuadro 'El harem baila', del pintor italiano Giulio Rosati
Los aromas del Tánger
En realidad, Jardín de Oriente no fue una ópera de absoluta originalidad, ya que tuvo como antecedente la fantasía mora de 1915 titulada Laberinto, para solistas vocales, coro y orquesta. El propio Turina señalaba en un periódico en 1923 que el germen de todo fue un viaje que realizó junto a María de la O Lejárraga por el norte de África, en el que tomó algunas fórmulas propias de la música árabe e, incluso, transcribió “a hurtadillas” la melodía que escuchaba como parte del rezo en una mezquita de Tánger (Marruecos), que finalmente integró en su ópera estrenada en Madrid. Además, el compositor declaraba cómo con el matrimonio Martínez Sierra realizaron “una primera versión titulada Laberinto que se iba a estrenar en Barcelona. De esta primera versión ha quedado muy poco: en el verano de 1922 la volvimos a sacar y entonces hicimos una ampliación, conservando algo y transformándola en una obra casi nueva que titulamos, ya definitivamente, Jardín de Oriente”. En concreto, Turina compuso la versión final sobre todo entre marzo y octubre de 1922, orquestándola para su estreno entre noviembre de ese año y enero de 1923.
El primer cuadro de la ópera comienza con la escena de un sultán –personaje hablado– fumando una shisha mientras las mujeres de su harén le acompañan y bailan en su honor; pero el gobernante solo muestra interés por su esposa Galiana, quien llega junto a un séquito de esclavas y a otras dos de las mujeres del sultán, Zaida y Celinda. Sin embargo, la fiesta de cantos y danzas es interrumpida por una señal de alarma que anuncia la invasión de soldados enemigos, comandados por el líder Omar. Tras ello, los esclavos del sultán le traen sus armas y este sale a luchar contra los invasores.
Un genio en palacio
Después, el segundo cuadro se sitúa en el jardín de palacio del Sultán, al que acceden huyendo de la batalla Galiana, Zaida y Celinda. La primera de ellas maldice a Omar, pasando después a exponer el hechizo de la fuente del jardín por el que su agua refleja el destino de las personas que la beben. Entonces, Galiana bebe y ve reflejada en el agua de la fuente a un jinete de ojos negros. A continuación se produce la entrada de Omar en palacio con su fiel siervo Hassan, a quienes las mujeres del harén intentan aplacar con sus danzas. Entonces, Omar tiene el presentimiento de que en el jardín va a conocer su futuro, al que se dirige y se queda dormido en él. Allí, Galiana, Zaida y Celinda se acercan al guerrero, tomando la primera de ellas el puñal de este para asesinarlo, pero al intentar hacerlo descubre que es el hombre al que vio reflejado en el agua de la fuente. En ese momento Omar despierta y nace el amor entre ambos, apareciendo en escena un grupo de los soldados vencidos que tratan de matar al guerrero, pero Galiana se interpone y le salva. De esta manera triunfa el amor, al que canta un misterioso genio que surge del agua de la fuente en la escena final de la ópera.
© Archivo J. Turina. Fundación Juan March Manuscrito para canto y piano de la ópera de Turina, dedicado al maestro Arturo Saco del Valle
El estreno de Jardín de Oriente tuvo lugar en el Teatro Real de Madrid día 6 de marzo de 1923, con la dirección musical del gerundense Arturo Saco del Valle (1869-1932), contando como solistas con la soprano Matilde Revenga (Galiana), la contralto Ramona Galán (Zaida), la soprano Manolita Guardiola (Celinda), el barítono Francisco Izal (Omar), el tenor Jaime Ferré (Hassan) y la soprano Graciela Fernández (Genio de la fuente). Unos meses después de su estreno, en junio de 1923, Turina regaló una reducción de la ópera para voz y piano al director Arturo Saco del Valle, “con un apretado abrazo por su inolvidable interpretación de la obra”.
Tras su estreno Jardín de Oriente pasó al olvido y, a lo largo de décadas, solo se han interpretado algunos de sus números por separado; de hecho, se perdió la partitura completa, que fue reconstruida en 1981 a partir de los materiales de orquesta por José Luis Turina, nieto del compositor. Un año más tarde, la Dirección General de Música y Teatro programó Jardín de Oriente en el Teatro de La Zarzuela de Madrid, con motivo del centenario del nacimiento del compositor sevillano. ÓA





