Reportajes

La OCNE recibe a 'Salome' en los 50 años del Coro Nacional

La Orquesta y Coro Nacionales de España encaran una temporada que espera recobrar la normalidad en enero de 2022

01 / 10 / 2021 - Gema PAJARES - Tiempo de lectura: 7 min

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La OCNE en una representación de 'Tristan und Isolde' © OCNE / Rafa MARTÍN

La Orquesta y Coro Nacionales de España encaran una temporada que espera recobrar la normalidad en enero de 2022, en la que Schumann será uno de los ejes de la programación. Pero hay más: se celebrarán los 50 años del Coro con un despliegue de obras que son un referente del repertorio sinfónico- coral, como la Segunda Sinfonía de Mahler.

Depresivo, melancólico, romántico hasta el último pliegue de su piel, Robert Schumann (1810-1856) vivió lo que le dejó su atormentada vida, y murió demasiado pronto. De este compositor alemán asegura Félix Palomero, director técnico de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), que «fue autén­tico en su manera de expresarse«. La temporada, con sede en el Auditorio Nacional de Madrid y que arrancó en septiembre, se aproxima a la figura del compositor romántico desde diferentes puntos de vista. Será la tercera que afronta el director titular de la formación, el alemán David Afkham. No habrá líneas temáticas, pero sí un lema sobre el que cimentar el nuevo curso. «Durante bastante tiempo Schumann convivió mal con el sinfonismo tradicional, algo que ya ha sido superado«, añade Palomero.

© OCNE / Micheal NOVAK

Félix Palomero

Las cifras no engañan con respecto al titánico esfuerzo que está llevando a cabo la formación: 24 conciertos triples del ciclo sinfónico –viernes, sábado y domingo– a los que se suman los cuatro del ciclo Descubre… conozcamos los nombres, otros dos del Focus Festival, 21 de grupos de cámara y dos del Coro Nacional de España, dentro del ciclo Satélites.

El músico alemán será la guía durante los cuatro primeros meses, a la que se unirán los otros dos ejes, El gran violinismo y Rito y ritual. A partir de enero de 2022 esperan poder hablar desde los atriles «en términos de normalidad, con un cien por cien del aforo y la plantilla, reducidos ahora ambos por la pandemia. También se van a recuperar obras de la temporada 20/21 y estrenos, como los de Josep Planells y la première mundial de Sánchez Verdú, Hacia la luz, una obra muy ambiciosa encargo de la OCNE para voz de teatro noh japonés, coro pequeño de mujeres, un coro de 80 voces masculinas, órgano y gran orquesta«, cuenta. La dirigirá Miguel Hart-Bedoya los días 11, 12 y 13 de febrero.

La presencia de la nueva generación de compositoras españolas se verá reforzada con nombres como los de Nuria Núñez del Hierro o Elena Mendoza, de creadoras de todos los tiempos como Lili Boulanger o Augusta Holmès y los de las nuevas voces de Nokuthula Ngwenyama, Lotta Wennäkoski o Jórunn Viðar. Palomero insiste en poner el foco y dar voz a músicos españoles y latinoamericanos que ya han dado sus primeros pasos dentro del ciclo Descubre…, «pero a los que no puedes invitar a una temporada porque no están consolidados aunque sí pueden dirigir y demostrar su potencial«. La recuperación del patrimonio español, ese caballo de batalla cultural, tendrá su sitio.

La lírica, estrella del curso

El Focus Festival celebrará su segunda edición, en esta ocasión en colaboración con la Fundación Juan March, bajo el título Poéticas encontradas: la música española en el periodo de entreguerras (1918-1939), comisariado por la musicóloga Elena Torres Clemente y dentro del cual se va a interpretar La peste, de Robert Gerhard en el mes de mayo. Nacido en Valls en 1896, fue discípulo de Schoenberg, con quien estudió en Viena. La peste, estrenada en 1964, estuvo a punto de representarse en el Teatro Real en 2018 con dirección de Juanjo Mena, pero finalmente su estreno se aplazó.

© OCNE / Rafa MARTÍN

La ONE en un concierto bajo la dirección de su titular, David Afkham, que dirigirá la ópera 'Salome', de Richard Strauss

¿Quién dijo que no se escuchará a David Afkham dirigir ópera en el Auditorio Nacional? Se le escuchará, sí, en junio de 2022, dos funciones de Salome de Richard Strauss «con poca escena debido a que es una plantilla gigantesca la que se necesita«, puntualiza Palomero.

Félix Palomero: “Haremos 'Salome' con poca escena debido a que requiere una plantilla gigantesca”

El cierre de la temporada llegará con Un Requiem alemán de Brahms en julio, un homenaje a la formación que cumple 50 años: el Coro Nacional, cuya efeméride es el 22 de octubre. Para Miguel Ángel García Cañamero, su director, el hecho de que se produzca y se pueda celebrar ya es destacable teniendo en cuenta el momento actual: «La situación ha mejorado mucho, aunque estamos lejos aún de que acabe. No vamos a poder hacer lo que quisiéramos, pero vamos a luchar por ello«. Destaca la  capacidad del conjunto «capaz de mantener la calidad musical. Hemos trabajado en tres salas. Y lo peor de todo ha sido esa sensación de incertidumbre, pues en septiembre pasado no sabíamos hacia dónde iba la nave«. La máxima aspiración de García Cañamero es «mantener la calidad, avanzar y no retroceder«. Es lo que pensó cuando aterrizó en la subdirección en 2011, y continúa siendo su máxima desde que fuera nombrado director en 2014.

© OCNE / Rafa MARTÍN

Una actuación del Coro Nacional que este curso celebra medio siglo de trayectoria

La mejor manera de celebrar una efeméride tan redonda es poder escuchar algunas de las principales obras del repertorio sinfónico coral. Además de la citada obra de Brahms, se incluyen el Oratorio de Navidad y la Misa en Si menor de Bach o el Te Deum de Bruckner, así como la Segunda Sinfonía, Resurrección, de Mahler que celebrará el medio siglo del Coro Nacional, obra con la que, dirigida por Rafael Frühbeck de Burgos, la agrupación debutó en 1971 entonces denominada Coro de la Escuela Superior de Canto, fundado por Lola Rodríguez de Aragón. Aunque con una salvedad: la OCNE ha encargado al compositor José Luis Turina una reducción orquestal que permita afrontar la partitura con una plantilla adecuada a las distancias de seguridad a las que obliga la pandemia. «Es una obra cargada de emoción que en estos momentos cobra aún más sentido. Son textos que hablan de la Resurrección y que marcarán ese momento oficial, el de salida, de la celebración«. Palomero explica que la partitura mahleriana como tal «era inabordable dadas las condiciones actuales desde el punto de vista de la plantilla, muy temerario. De ahí que hayamos recurrido a Turina. Es una apuesta importante«.

No se olvida el director técnico de un elemento clave, el público: «Tenemos que dar un salto en la relación y conseguir que sea más partícipe«. Recalca que es complicado predecir cuál será su reacción al llegar al cien por cien del aforo. Ahora están en el 75 por ciento. Y tanto con este porcentaje de ocupación como con el 50 por ciento «la respuesta ha sido muy buena. ¿Con el aforo completo? Lo veremos en su momento. Puede haber, quizá, una retracción«, dice Palomero, quien explica el modus operandi del espectador. «Ahora se nota un incremento de ventas los días anteriores al concierto, esto es, que muchos se deciden en los dos últimos días. La comunicación digital, por su parte, ha aumentado, sobre todo en la franja de edad de un público que está familiarizado con las herramientas digitales, léase generación del baby boom. Mientras el público universitario es el que se muestra más reacio a acudir a los conciertos, aunque va creciendo. Depende bastante del programa y su día preferido para asistir es el sábado«.

Cambios futuros

La temporada 2022-23 será clave. Palomero habla de la «reformulación de nuestra actividad en cuanto al número de conciertos. Es algo que tenemos que empezar a estudiar ya, pues nuestros hábitos se han visto afectados. Vamos a ver cómo evolucionamos«. La normalidad casi ya ha regresado a unos cuantos festivales a los que la OCNE ha vuelto, y en marzo de 2022 pondrá rumbo a Japón. Antes, en enero, les espera Levante.

© OCNE / Micheal NOVAK

Miguel Ángel García Cañamero, director del Coro Nacional

García Cañamero defiende el trabajo en equipo que se está haciendo entre coro y orquesta, la relación fluida y cercana que se ha establecido con el director, un distanciamiento de otras épocas que se ha borrado «al cambiar el propio concepto de dirección. Así es como yo lo entiendo«, dice. Y así es como trabajan con su calendario realizado con la antelación suficiente (y necesaria), desde las primeras vocalizaciones al ensayo general previo a los triples conciertos. «Cada función es única«, deja escapar. Y dentro de este enorme engranaje está David Afkham, «que es la figura más visible. Ha sido capaz de crear una corriente estupenda. No creo que la edad juegue a su favor, me parece algo superfluo frente a una conexión más espiritual y metafísica, que sí se da aquí«.

Ya lo dijo el joven director de orquesta alemán cuando aterrizó en la OCNE: se trataba de conjugar los verbos compartir, dialogar y pensar en común. «Las puertas van a estar abiertas para todo aquel que quiera hablar, que tenga un problema. Esta orquesta y su coro poseen un potencial enorme. Y vamos a remar juntos en la misma dirección«.

Miguel Ángel García Cañamero: “Un músico nace y muere con la música que interpreta para volver a renacer en la siguiente”

¿Están las obras que tienen que estar en la próxima temporada? Cañamero concluye que se ha tratado de implantar «una sensación de normalidad, con los límites orgánicos imprescindibles, es decir, que el grupo de músicos y coro sea más grande o más pequeño. Nadie podrá decir que la siguiente es una temporada reducida. Yo creo que es bastante representativa y lleva implícito un mensaje de esperanza y normalidad, es apetecible«. El director del Coro Nacional se define como «omnívoro. Un músico nace y muere con la música que interpreta para volver a renacer en la siguiente partitura. En cada concierto dejas algo de tu vida, es un desengrase musicalmente«. -ÓA