Reportajes

Histeria de la ópera: Secretos inconfesables (I)

Juegos, deudas y estafas

01 / 10 / 2021 - Verónica MAYNÉS - Tiempo de lectura: 1 min

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Descubrir un secreto causa regocijo y es mayor cuanto más inconfesable es lo callado. Aquí se incluyen vicios, errores, desatinos y defectos de músicos que hacen suya la frase de que la realidad supera la ficción.

La novelesca vida de Alessandro Stradella (Bolonia, 1643-Génova, 1682) fue el argumento de varias óperas, destacando la que Friedrich von Flotow estrenó en 1844 con el nombre del protagonista. En 1676 Stradella escapó de Roma por malversación de fondos de la iglesia; poco después regresó, pero sus líos con señoras casadas y una amenaza de cárcel por acordar económicamente el matrimonio entre una mujer y un familiar del cardenal, provocaron la huida a Venecia. En la Serenissima fue contratado como profesor de la esposa de Alvise Contarini, miembro de una de las familias más poderosas de la República. Cuando Alvise descubrió que Alessandro lo enseñaba absolutamente todo a su mujer, compositor y alumna huyeron hacia Turín, donde seguirían aprendiendo bien juntitos. Meses después, dos sicarios enviados por el despechado marido intentaron asesinar al solicitado músico, hiriéndole de gravedad. Una vez recuperado del ataque, el especialista en tocatas, fugas y pasiones musicales escapó a Génova, donde pronto volvió a las andadas. En 1682 murió apuñalado por un asesino a sueldo, supuestamente pagado por un noble cuya mujer sucumbió a los múltiples encantos del boloñés. Al preguntar quién había sido, la mitad de los genoveses fueron detenidos por sospechosos… La otra mitad lo estaba celebrando.

Continúa…*

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