Reportajes

Histeria de la ópera III: 'Requiescat in pace' (si puedes)

Los restos mortales de algunos de los grandes músicos de la historia no siempre acabaron homenajeados y en una tumba del tamaño de su prestigio

01 / 01 / 2021 - Verónica MAYNÉS - Tiempo de lectura: 1 min

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La vida es un drama que jamás acaba en lieto fine: el protagonista siempre muere. Los restos mortales de algunos de los grandes músicos de la historia no siempre acabaron homenajeados y en una tumba del tamaño de su prestigio. He aquí dos macabros ejemplos.

 

Aun cuando ciertos compositores fueron despedidos con todos los honores –desde Monteverdi hasta Wagner, pasando por Händel, Beethoven, Verdi o Puccini–, otros no tuvieron tanta suerte. Vivaldi murió en Viena abandonado a su suerte y sin un reconocimiento a su altura. Su cuerpo se perdió en una fosa sin distinción alguna, desprecio inmerecido que los vieneses repitieron con Mozart medio siglo después.

Continúa…*

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